Agronews Castilla y León

La Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña (FCAC) y Unió de Pagesos hicieron una valoración positiva del resultado de las acciones de control llevadas a cabo tanto por la Generalitat de Cataluña como por los cuerpos de Mossos d'Esquadra y Agentes Rurales, ya que se redujeron los hurtos y robos de algarroba en los campos, así como la llegada de algarroba robada a los almacenes.

La valoración en el mercado de la algarroba en los años 2020 y 2021, un hecho positivo para el sector, comportó, sin embargo, un incremento muy importante de los robos de este producto en las fincas, con un grave perjuicio económico para el campesinado y de seguridad, y también puso de manifiesto carencias en la trazabilidad de las algarrobas. Ante este problema, el sector productor reclamó y acordó con el Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, justo antes de la cosecha de 2021, un plan de control para evitar los robos. Una de las medidas clave de control fue pedir a los libradores de algarroba la inscripción en el Registro General de la Producción Agrícola (REGEPA) mediante la Declaración Única Agraria (DUN), que relaciona la producción con las parcelas de origen y el titular de explotación agraria. Según datos del propio Departamento, en ese momento afloraron 600 nuevas DUN de productores de algarroba, fruto del requerimiento a nivel práctico de disponer la DUN para entregar las algarrobas.

La FCAC y Unió de Pagesos trasladaron en la reunión de ayer a los responsables de la Administración la necesidad de ir más allá en el control de los robos esta próxima campaña 2022/23. En primer lugar, es necesario mantener o reforzar los controles en carretera por parte de Mossos d'Esquadra, especialmente en el tipo de transporte sospechoso. En segundo lugar, propusieron un control de las personas que entreguen un volumen de algarrobas anormalmente elevado en relación a la superficie de su declaración (DUN) para evitar que la algarroba robada sea asignada a parcelas de las que no proviene. Ésta es una práctica frecuente que se detectó en 2021 y que se quiere minimizar en la próxima campaña.

El Departamento vio con buenos ojos las propuestas de ambas organizaciones y se comprometió a estudiar cómo llevar a cabo el control y poder sancionar a las personas que asignen fraudulentamente algarrobas a parcelas distintas de las de origen, así como a poner en marcha un documento de acompañamiento de las algarrobas en su transporte de las parcelas agrícolas en los almacenes de recepción. También se comprometió a centrar los controles en aquellos puntos que se consideran de mayor riesgo, más dirigidos, para obtener mejores resultados y mayor disuasión.

En último término, los representantes asistentes realizarán un seguimiento de los compromisos adquiridos para que éstos sean una realidad antes de que se inicie la próxima cosecha y la campaña en el mes de agosto. También acordaron un plan de comunicación de las medidas que se van a aplicar.

Sección: