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El pronóstico más reciente de la FAO sobre la producción mundial de cereales en 2018 asciende a 2 578 millones de toneladas, su nivel mínimo en tres años, a pesar de la pequeña revisión al alza de 1,2 millones de toneladas desde julio. Las previsiones de este mes cifran la producción mundial de cereales en 64,5 millones de toneladas (esto es, un 2,4 %) por debajo del nivel récord registrado el año pasado.

El pronóstico de la FAO sobre la producción mundial de trigo en 2018 se ha rebajado 14 millones de toneladas (un 1,9 %) en comparación con las previsiones realizadas en julio; ahora se sitúa en casi 722 millones de toneladas, la cosecha más reducida desde 2013. La revisión a la baja de este mes obedece principalmente a la evolución en la Unión Europea, donde el tiempo seco y cálido de los meses de verano agravó la disminución de los rendimientos en los países del norte; en consecuencia, la previsión de la producción sufrió una reducción de un 6 % (9 millones de toneladas); la producción de trigo de la Unión Europea se estima actualmente en 138 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 2012. Las previsiones sobre la producción en Australia, China y la Federación de Rusia también se han reducido, sobre todo debido a unas condiciones atmosféricas desfavorables, mientras que las relativas a la Argentina y los Estados Unidos de América se han revisado al alza.

La FAO calcula que la producción mundial de cereales secundarios en 2018 se acercará a los 1 354 millones de toneladas, cifra que supera en 15 millones de toneladas (un 1,1 %) las previsiones del mes de julio pero que todavía está 36,4 millones de toneladas (un 2,6 %) por debajo del nivel del año pasado. El reciente aumento en las perspectivas de la producción desde julio se debe principalmente a la mejora de los pronósticos relativos al maíz en China, los Estados Unidos de América y Ucrania, donde la mejora de las condiciones atmosféricas ha determinado un aumento de las previsiones sobre el rendimiento de los cultivos. Los aumentos de la producción previstos en estos países compensan con creces las reducciones en los pronósticos relativos a la Federación de Rusia y la Unión Europea, donde los déficits de humedad han frenado las expectativas de rendimiento. Las previsiones sobre la producción mundial de cebada en 2018 se han reducido ligeramente, debido principalmente a unos rendimientos menores a los previstos anteriormente en la Unión Europea, como consecuencia de las condiciones atmosféricas secas y cálidas; sin embargo, el pronóstico sobre la producción mundial de sorgo permanece prácticamente invariado.

Tras un pequeño ajuste al alza desde el mes de julio, el nuevo pronóstico de la FAO sobre la producción mundial de arroz en 2018 se sitúa en 511,8 millones de toneladas, es decir, un 1,3 % más que en 2017, lo que representa un récord histórico. A nivel nacional, se prevé que la mejora de las perspectivas acerca de los rendimientos se traducirá en una recuperación de la producción en Bangladesh y Viet Nam mayor de lo que se había previsto anteriormente; al mismo tiempo, las previsiones sobre la siembra también indican un aumento de la superficie sembrada en los Estados Unidos de América y Sri Lanka mayor de lo que se había previsto. Por el contrario, el pronóstico relativo a Egipto ha disminuido; se estima que los esfuerzos oficiales por proteger los recursos hídricos y la competencia del algodón han originado una reducción más pronunciada de las plantaciones de arroz.

Las previsiones sobre la utilización mundial de cereales han aumentado 7 millones de toneladas (un 0,3 %), hasta situarse en 2 648 millones de toneladas, es decir, 30 millones de toneladas (un 1,2 %) más que en la campaña de 2017/18. Gran parte de la última revisión, así como la expansión prevista respecto de la campaña anterior, está relacionada con el maíz. Se prevé que un aumento del uso de maíz para pienso y de su uso industrial redundará en el incremento de la utilización total de maíz hasta los 1 105 millones de toneladas, cerca de 14 millones de toneladas (un 1,3 %) más que en el pronóstico de julio y 30 millones de toneladas (un 2,8 %) más que en 2017/18. Se estima que el aumento previsto en el uso de maíz para pienso en 2018/19 compensará con creces las reducciones previstas en el uso para pienso de otros cereales principales, en particular la cebada, el trigo y el sorgo. Se prevé que la utilización de arroz aumentará un 1,1 % en 2018/19, hasta alcanzar los 509,6 millones de toneladas, nivel que sería suficiente para mantener el consumo mundial per capita de arroz como alimento básicamente estable, en alrededor de 53,9 kilogramos.

Desde la elaboración del último informe, en julio, el pronóstico sobre las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas que terminan en 2019 se ha reducido 7,1 millones de toneladas y se sitúa ahora en 741,8 millones de toneladas, su nivel mínimo en cuatro años e inferior en 65 millones de toneladas (un 8 %) a sus niveles récord de apertura. Esto daría como resultado que el coeficiente reservas-utilización de cereales a escala mundial se redujese hasta el 27,3 %, el nivel más bajo desde la campaña de 2013/14. La mayor parte de la disminución prevista en 2018/19 obedece a reducciones en las previsiones sobre China, la Federación de Rusia y la Unión Europea. La revisión a la baja de este mes en la producción de trigo prevista ha propiciado una revisión significativa del pronóstico sobre las existencias de trigo, situado ahora en 252 millones de toneladas, esto es, casi 12 millones de toneladas menos que en julio y 21,4 millones de toneladas (un 7,8 %) por debajo de sus niveles máximos históricos de apertura. Según las previsiones actuales, la relación entre las existencias al final de la temporada en los principales exportadores de trigo y su desaparición total (entendida como la utilización interna más las exportaciones), que se considera una buena forma de cuantificar la disponibilidad en los mercados mundiales, descendería hasta el 15,3 %, el nivel más bajo de los últimos seis años y muy inferior al 20,8 % calculado para la campaña de 2017/18. En cambio, el pronóstico de la FAO relativo a las existencias de maíz se ha incrementado desde julio en casi 7 millones de toneladas. Sin embargo, a pesar de este aumento, las reservas mundiales de maíz todavía descenderían considerablemente (en un 13,6 %) por debajo de sus niveles de apertura, reduciéndose hasta los 267 millones de toneladas, su nivel más bajo en seis años. Por el contrario, se prevé que las reservas mundiales de arroz al cierre de la campaña de 2018/19 aumenten por tercera temporada consecutiva y alcancen los 173,4 millones de toneladas, debido a las reposiciones de existencias en países importadores (China e Indonesia, en particular) y en los principales países exportadores (como los Estados Unidos de América y la India).

El pronóstico de la FAO acerca del comercio mundial de cereales en 2018/19 se ha incrementado hasta cerca de 414 millones de toneladas, cifra que supera en 1,7 millones de toneladas a la notificada en julio. La revisión al alza se debe principalmente a un aumento del comercio de maíz pronosticado, que compensa con creces la reducción de las perspectivas comerciales relativas al trigo, el arroz y el sorgo. Sin embargo, según las previsiones actuales, el comercio mundial de cereales en 2018/19 todavía se situaría en unos 6,4 millones de toneladas (un 1,5 %) por debajo de la campaña anterior, en la que se alcanzó un máximo histórico. Con respecto a los distintos cereales, se prevé que el comercio de trigo sufra una contracción del 1,8 % (3,2 millones de toneladas) en la actual campaña de comercialización, mientras que es probable que el comercio de sorgo descienda un 14,4 % (1,1 millones de toneladas) y el de arroz, un 1,1 % (518 000 toneladas). 

Cuadros resumidos

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