Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • Si no llueve en las próximas semanas, el 70% de la cuenca entrará en situación de 'sequía prolongada'

Si no llueve en las próximas semanas, el 70% de la cuenca entrará en situación de 'sequía prolongada'

 

En el campo, la tierra se cuartea y se abre, los tonos verdes de los primeros brotes del cereal apenas se ven y los mapas que dibujan la Agencia  Estatal de Meteorología o la Confederación Hidrográfica del Duero confirman la falta de precipitaciones en Castilla y León. Apenas ha llovido o nevado desde el inicio de año y los embalses, unos más que otros, acusan la falta de aportaciones de agua. Además, este año no se puede confiar en las reservas que hay en forma de nieve en la montaña porque son inexistentes o muy escasas. Con este panorama, la CHD sitúa en situación de 'sequía prolongada' cinco sistemas de la cuenca:  Tera, Órbigo, Pisuerga, Águeda y Támega-Manzanas. Y, advierte, además de que hay otros cuatro que, si no llueve con abundancia antes de que termine febrero, se sumarán a la 'sequía prolongada': Tormes, Riaza-Duratón, Carrión y Arlanza. Sumando todos ellos, el organismo de cuenca considera “muy probable” que la sequía meteorológica prolongada llegue a afectar a más del 70% de la superficie de la cuenca, en el informe mensual del mes de marzo.

Además de la 'sequía prolongada', la CHD también evalúa la 'situación de escasez', que está relacionada con los posibles problemas de atención de las demandas de agua, entre ellas, el regadío. En este sentido están en alerta el área Támega-Manzanas y Alto Tormes, en pre-alerta: Tera, Carrión, Pisuerga, Cega, Bajo Duero y Torío-Bernesga y el resto, dentro de la normalidad.

Con este panorama, el presidente de la Federación de comunidades de regantes del Duero, Ferduero, Ángel González Quintanilla, advierte de que el campo se enfrenta a  una “situación muy comprometida” debido a las fechas en las que nos encontramos y a las previsiones de escasas precipitaciones para los próximos días e, incluso, semanas. “En estos momentos, estamos a falta de más de un tercio del agua que necesitan los embalses”, lamenta y recuerda que “en la cuenca del Duero los embalses son anuales, por lo que hay que sobrepasar el 85% de llenado como mínimo” para garantizar el riego y el resto de usos del agua como el abastecimiento a pueblos y ciudades y los caudales ecológicos.

 

Comienzan a secarse las fuentes  

Matías Llorente, secretario general de UGAL-UPA, califica de  “muy preocupante” la situación actual, especialmente para el secano y los pastos y advierte de que “puede haber pérdidas importantísimas”. En las zonas de montaña de la provincia de León, la sequía y las heladas están dejando los pastos “sin nada y los ganaderos tendrán que alimentar al ganado con forraje comprado” y hay zonas en las que el agua ha comenzado a dejar de manar en algunas fuentes.

No es la primera vez que a estas alturas el campo tiene un panorama similar al de este 2022, recuerda Llorente, y “muchas veces” las lluvias de primavera han “salvado” los embalses, pero si siguiera así “el problema sería muy grave” y los agricultores ya solo podrían decidirse por cuatro cultivos para sus parcelas: maíz, remolacha, alubias y patatas. “Los cultivos que quedan consumen mucha agua, porque cereal se ha sembrado muy poco, y ahí viene el problema de monocultivo del maíz: que lo regula el agua que tengamos disponible y las zonas sensibles de nitrógeno, no podemos jugar todo a una carta”. En caso de continuar la situación de sequía, el agricultor deberá elegir sembrar un porcentaje de maíz o remolacha y el resto de girasol, explica. Por tanto, no ve viable que León vuelva a batir récord de superficie de maíz este 2022 porque el agricultor “no se puede arriesgar porque no hay agua”. En el embalse de Villameca, que está al 44% de capacidad, “ahora mismo solo hay agua para las ciudades” y en Barrios de Luna, con 198 hectómetros cúbicos (64,5% de capacidad), “ teniendo en cuenta que son zonas modernizadas tendrían tres o cuatro riegos”.

 

Riaño y Porma, los más llenos en León

El embalse del Porma está al 74% de capacidad y el de Riaño, al 76%, son los que presentan mejor situación, están por encima de la media de la última década. En el primero, además, se esperan aportaciones con el deshielo de la nieve que hay en el entorno de la Estación de Esquí de San Isidro, por ello, Llorente cree que es el único que podría “dar garantías para toda la campaña de riego”. Mientras que Riaño, “si no llueve en los próximos meses, quedaría a cero para las 80.000 hectáreas que tiene asignadas”.

Antes del inicio de la campaña de riego el 1 de abril, como fecha oficial, se reúne la Comisión de Desembalse que planifica el uso del agua, los regantes esperan que esa reunión sea convocada por la CHD antes de mediados de marzo para poder planificar los cultivos en función de la asignación que haya de metros cúbicos de agua por hectárea.

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