Agronews Castilla y León

 

  • Sin embargo, las dos próximas semanas serán claves en la evolución de la campaña

Se trata de una simple coincidencia, pero la semana que se ha puesto en marcha, por fin, la Interprofesional de la Patata en Castilla y León, la palabra que más usan las fuentes más solventes para hablar de la evolución de la campaña de arranque iniciada hace unos días en la región es la de “estabilidad”, como algunos aseguran “en el año más inestable y extraño, la patata sorprende con la normalidad con la que está funcionando”.

Así, lo aseguran a Agronews tanto Juan Manuel Coello, Director de operaciones de Patatas Meléndez, como Santiago Domínguez, agricultor de la localidad vallisoletana de Nueva Villa de las Torres y uno de los principales productores de patata en Castilla y León. A ambos les ha sorprendido esta situación teniendo en cuenta los diferentes escenarios que el sector ha vivido como consecuencia de la Covid-19, con un importante incremento del consumo de patata al inicio del confinamiento, que después se ha equilibrado, y que al mismo tiempo se ha visto perjudicado por el cierre del canal HORECA. Además no hay que olvidar los fuertes vaivenes de precios que se han vivido en Andalucía y Cartagena. “Aquí la patata ha iniciado la campaña a unos precios aceptables, 0,20-0,22 euros y ahí se ha mantenido, aunque las próximas dos semanas van a ser clave, con la extensión del arranque. Vamos a ver cómo evoluciona, entonces, el mercado”, asegura Coello, de Patatas Meléndez.

 

SIEMBRAS

Domínguez por su parte nos cuenta que las siembras esta campaña superan las 200 hectáreas. Se realizaron en tres fases: la primera, en torno al 15 o 20 de marzo, que fueron las que mejor se hicieron por las condiciones óptimas de las parcelas. Luego comenzó a llover, lo que provocó que se tuviesen que paralizar esas labores, que se reanudaron el 1 de abril. En ese momento durante unos días se pudo volver a trabajar, pero de nuevo las lluvias paralizaron la siembras hasta que ya se pudieron retomar sobre el 20 de abril para darlas por concluidas el 15 de mayo. Es en esta última fase cuando los trabajos se han realizado en peores condiciones, “ya que el exceso de humedad es uno de los principales enemigos de una buena siembra de patata”, afirma Domínguez a AgroNews, “es necesario tener mucha paciencia para hacer las labores de la forma más correcta si se quieren optimizar resultados”.

 

RECOGIDA Y MANO DE OBRA

El crecimiento vegetativo del cultivo se ha producido con pocas enfermedades en Castilla y León, salvo algún brote de mildiu, frente a lo que se está viviendo por ejemplo en el viñedo, y siempre con especial atención a los daños causados por las frecuentes tormentas de esta campaña.

Desde Patatas Meléndez se destaca cómo el arranque se ha adelantado al 25 de junio y se está realizando con normalidad, respetando toda la normativa en lo que al trabajo de los temporeros se refiere. “Nosotros nos hemos aprovisionado de mascarillas, geles…”, asegura Santiago Domínguez, “y tratamos de que se cumplan todas las medidas de distanciamiento tanto en la parcela como en los desplazamientos, aunque no siempre es fácil: el trabajo es duro, se hace en grupos y las temperaturas son muy altas…”. Conviene subrayar que este agricultor vallisoletano trabaja en la actualidad con una “cuadrilla” de más de 140 personas, lo que le permite “sacar” al día entre 20 y 25 camiones de distintas variedades de patatas con destino a Patatas Meléndez.

“Entre octubre y noviembre, de la mano de nuestro equipo de campo, organizamos y planificamos las siembras tanto en tiempo como en variedades para tratar de lograr un arranque escalonado que satisfaga las necesidades de la fábrica y, por tanto, de nuestros clientes”, afirma Juan Manuel Coello, responsable de operaciones de la citada empresa. “Estamos muy contentos de esa colaboración mutua”, asegura Santiago Domínguez, “desde la confianza y el trabajo serio las dos partes estamos creciendo y evolucionando, buscando nuevas variedades, planificando los trabajos…” Aquí, destacan la introducción de las patatas de carne firme que, pese a que son más complicadas de trabajar en el campo, las siembras son diferentes y las recogidas obligan a adaptar la maquinaria, ofrecen una mejor rentabilidad al agricultor que opta por ellas.

 

PREOCUPACIONES DEL SECTOR

Sin embargo, el sector está inmerso en estos momentos en importantes dudas y vicisitudes. “A nivel de agricultor e industria estamos esperando a ver qué pasa con las alternativas el CPIC, pero también lo que sucede debido a la falta de productos para tratar plagas como la del gusano del alambre, o con las restricciones con los secantes”, subraya Coello, que destaca además con preocupación “cómo se tiene que evitar a toda costa que el consumidor sólo se guíe en la compra de patata por el aspecto de la misma, olvidándose de las propiedades culinarias. Hay veces que pienso que el campo no sé si va a ser capaz, año tras año, de dar esa calidad visual que el consumidor parece reclamar cada vez más. Estamos trabajando con el clima y es muy cambiante. Cada campaña es distinta y siempre se nos demanda más y más imagen en la patata, olvidándose de lo realmente importante: la calidad culinaria del producto que es excepcional”

Sin embargo, tanto Juan Manuel Coello, director de operaciones de Patatas Meléndez, como Santiago Domínguez, cultivador de patatas, se muestran esperanzados con un escenario en que el consumidor apueste por el producto de proximidad, por la patata de Castilla y León y de España, eligiendo calidad culinaria frente a “patatas bonitas” que ofrecen otros países. Y quizás en eso la recientemente creada Interprofesional de la patata pueda colaborar desarrollando campañas de promoción y concienciación.

 

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