Agronews Castilla y León

Coincidiendo, con diferencia de una semana, con el recorte de los fondos de la PAC para los próximos años, la Comisión Europea presentó el 20 de mayo dos Comunicaciones para el Parlamento Europeo y para los Ministros, que plantean objetivos de sostenibilidad del sector agroalimentario de la UE para los próximos años y en materia de biodiversidad. Reducción a la mitad del uso de fitosanitarios y antibióticos animales, el de fertilizantes en un 20 %, aumentar la superficie de agricultura ecológica hasta un 25% de la agraria, devolver un 10% de las tierras agrícolas a países de alta biodiversidad y llegar a un 30 % de la superficie amparada bajo figuras de protección ambiental… son algunas de las metas propuestas en dos documentos que la Comisión pone sobre la mesa con la Reforma de la PAC abierta en canal, con la amenaza de recorte de ayudas en discusión y con el sector sumido en una de las mayores crisis contemporáneas.

La Comisión Europea, con el beneplácito de Parlamento Europeo y Consejo, que respaldan esta misión, ha planteado el llamado Pacto Verde Europeo como parte de la agenda para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Uniones. Se trata de un plan para convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro de aquí a 2050 y para ello, la participación de los sectores agrario y agroalimentario europeo se materializará a través de las actuaciones contenidas en la estrategia “De la Granja a la Mesa” (o “Farm to Fork” en inglés, o abreviadamente, F2F) y complementada con la Estrategia sobre Biodiversidad 2030.

No hay más alternativa para la agricultura y la alimentación, ni más futuro, que hacer una transición hacia sistemas alimentarios sostenibles por la salud de las personas y del Planeta. O eso, al menos, es lo que viene a sostener la Comisión en sus argumentaciones, en las que pone también el acento en que esa transición puede ser también una enorme oportunidad económica (hemos perdido ya la cuenta de cuantas “enormes oportunidades económicas” nos han presentado ya… y de las explotaciones agrarias que se han llevado por delante, también).

Las estrategias, sobre todo la F2F, plantea expectativas que, en algunos casos, realmente dan vértigo, sobre todo en lo que tiene que ver con la reducción del uso de inputs de todo tipo, aunque también está llena de mensajes positivos que suenan bien, si llegaran a hacerse realidad; por ejemplo, una mayor protección frente a importaciones que no cumplan los estándares europeos, la mejora del etiquetado de los alimentos o, incluso, el apoyo a sistemas alternativos a los agroquímicos. Que nadie se equivoque: agricultores y ganaderos estamos locos por reducir la factura de fitosanitarios, fertilizantes y medicamentos para nuestra ganado, porque cuestan dinero y trabajo. Por lo tanto, medidas reales y eficaces que nos permitieran de verdad proteger nuestros cultivos y nuestras producciones ganaderas con menores costes serían extraordinariamente bien recibidas

Sin embargo, enfrentamos la estrategia F2F con muchas reservas, porque la experiencia de años nos dice que todo aquello a lo que la Comisión le ha puesto la etiqueta de verde o de sostenible, en lo que acaba es en más condiciones y exigencias, mayores costes de producción, recortes de ayudas y menores ingresos. No es para fiarse.

En todo caso, sobre esto… es decir, sobre la “Estrategia de la granja a la mesa para un sistema alimentario justo, saludable y ecológico” y su prima política, la “Estrategia Biodiversidad 2030” se va a hablar de aquí en adelante y mucho.

Sin ir más lejos, la Comisión Europea, ya para finales de este año, va a pasar a los Estados miembros unas recomendaciones de cómo deben implementarse estas estrategias en los Planes de aplicación de la PAC que cada país está redactando en estos momentos. Y, entre 2021 y 2023 va a presentar una serie de propuestas legislativas, ya sea nuevas o ya sea modificando las vigentes, para materializar sus objetivos en una hoja de ruta que ya está definida. Por lo tanto, conviene que empiece a sonarnos la cosa, para saber qué es lo que se nos viene encima.

A continuación, ofrecemos un resumen de los puntos más destacados de la Estrategia F2F relativos al sector agrario y acabaremos con alguna referencia a la Estrategia sobre biodiversidad.

Para acelerar y facilitar la transición y garantizar que todos los alimentos comercializados en el mercado de la UE sean cada vez más sostenibles, la Comisión presentará una propuesta legislativa para un marco para un sistema alimentario sostenible antes de finales de 2023.

Según la Comisión, existe una necesidad urgente de reducir la dependencia de pesticidas y antimicrobianos, reducir el exceso de fertilización, reducir las emisiones de sector, aumentar la resistencia antimicrobiana, aumentar la agricultura orgánica, mejorar el bienestar animal y revertir la pérdida de biodiversidad y para todo ello plantea las siguientes líneas de actuación.

1. Reducir la dependencia de plaguicidas

La Comisión tomará medidas adicionales para reducir el uso general y el riesgo de pesticidas químicos en un 50% y el uso de pesticidas “peligrosos” en un 50% para 2030. Las alternativas al uso de pesticidas químicos que ofrece la Comisión para mantener las rentas de los agricultores son:

  • Revisará la Directiva sobre el uso sostenible de plaguicidas.
  • Mejorará las disposiciones sobre el manejo integrado de plagas (MIP) y
  • Promoverá un mayor uso de formas alternativas seguras de proteger las cosechas de plagas y enfermedades.

El MIP fomentará el uso de técnicas de control alternativas, como la rotación de cultivos y la escarda mecánica, y será una de las principales herramientas para reducir el uso y la dependencia de pesticidas químicos.

Por otro lado, se reconoce que las prácticas agrícolas que reducen el uso de pesticidas a través de la PAC serán de suma importancia y los Planes Estratégicos deben reflejar esta transición y promover el acceso al asesoramiento.

La Comisión también:

  • Facilitará la comercialización de plaguicidas que contienen sustancias biológicas activas.
  • Reforzará la evaluación del riesgo medioambiental de los plaguicidas.
  • Actuará para reducir la duración del proceso de autorización de plaguicidas por parte de los Estados miembros.
  • Propondrá cambios en el Reglamento de 2009 sobre estadísticas de plaguicidas para superar la falta de datos y promover la formulación de políticas basadas en pruebas.

 

2. Reducir el exceso de fertilización

La Comisión actuará para reducir las pérdidas de nutrientes en al menos un 50%, al tiempo que garantiza que no haya deterioro en la fertilidad del suelo. Esto reducirá el uso de fertilizantes en al menos un 20% para 2030.

Para ello, la Comisión propone:

  • Desarrollar con los Estados miembros un plan de acción integrado de gestión de nutrientes para abordar la contaminación por nutrientes en la fuente y aumentar la sostenibilidad del sector ganadero.
  • Trabajar con los Estados miembros para ampliar la aplicación de técnicas precisas de fertilización y prácticas agrícolas sostenibles, especialmente en las zonas críticas de la ganadería intensiva y del reciclaje de residuos orgánicos en fertilizantes renovables. Esto se realizará mediante medidas que los Estados miembros incluirán en sus planes estratégicos de la PAC, como la herramienta de sostenibilidad agrícola para la gestión de nutrientes, las inversiones, los servicios de asesoramiento y las tecnologías espaciales de la UE (Copérnicus, Galileo)

3. Reducir las emisiones de GEI

Para ayudar a reducir el impacto ambiental y climático de la producción animal, evitar la fuga de carbono a través de las importaciones de carbono (es decir, tener que importar desde países donde se contamina más que aquí) y apoyar la transición en curso hacia una ganadería más sostenible, la Comisión:

  • facilitará la comercialización de aditivos alimentarios sostenibles e innovadores.
  • Examinará las normas de la UE para reducir la dependencia de los materiales de alimentación críticos (por ejemplo, soja cultivada en tierras deforestadas fuera de la UE) fomentando proteínas vegetales cultivadas en la UE, así como materiales de alimentación alternativos como insectos, reservas de alimentos marinos (por ejemplo, algas) y subproductos
  • Revisión del programa de promoción de la UE para productos agrícolas, con el fin de mejorar su contribución a la producción y el consumo sostenibles, y en línea con la evolución de las dietas. En relación con la carne, esa revisión debería centrarse en cómo la UE puede utilizar su programa de promoción para apoyar los métodos de producción ganadera más sostenibles y eficientes en carbono.
  • También evaluará estrictamente cualquier propuesta de pagos acoplados en los Planes Estratégicos desde la perspectiva de la necesidad de la sostenibilidad general.

En relación a la ganadería la propuesta final suaviza bastante algunas posiciones iniciales que habían transcendido (o filtrado, como se quiera ver)

4. Aumentar la resistencia antimicrobiana

La Comisión tomará medidas para reducir las ventas globales de antimicrobianos en la UE para animales de granja y en acuicultura en un 50% para 2030. El nuevo Reglamento sobre medicamentos veterinarios y piensos medicamentosos prevé una amplia gama de medidas para ayudar a lograr este objetivo.

Estrategia de la Granja a la Mesa

5. Bienestar animal

La Comisión revisará la legislación sobre bienestar animal, incluido el transporte y el sacrificio de animales, para alinearla con la evidencia científica más reciente, ampliar su alcance, facilitar su aplicación y, en última instancia, garantizar un mayor nivel de bienestar animal. Los Planes Estratégicos y las nuevas Directrices Estratégicas de la UE sobre Acuicultura respaldarán este proceso. La Comisión también considerará opciones para el etiquetado de bienestar animal para transmitir mejor el valor a través de la cadena alimentaria.

6. Salud de las plantas

La Comisión adoptará normas para reforzar la vigilancia de las importaciones de plantas y la vigilancia en el territorio de la Unión. Las nuevas técnicas innovadoras, incluida la biotecnología y el desarrollo de productos biológicos, pueden desempeñar un papel en el aumento de la sostenibilidad, siempre que sean seguras para los consumidores y el medio ambiente, a la vez que aportan beneficios para la sociedad en su conjunto. También pueden acelerar el proceso de reducción de la dependencia de los pesticidas.

En respuesta a la solicitud de los Estados miembros, la Comisión está llevando a cabo un estudio que analizará el potencial de las nuevas técnicas genómicas para mejorar la sostenibilidad a lo largo de la cadena de suministro de alimentos. Los sistemas alimentarios sostenibles también dependen de la seguridad y la diversidad de las semillas. Los agricultores necesitan tener acceso a una variedad de semillas de calidad para variedades de plantas adaptadas a las presiones del cambio climático. La Comisión tomará medidas para facilitar el registro de variedades de semillas, incluso para la agricultura ecológica, y para garantizar un acceso más fácil al mercado para las variedades tradicionales y adaptadas localmente.

7. Promoción de agricultura ecológica

La Comisión presentará un plan de acción sobre agricultura ecológica. Esto ayudará a los Estados miembros a estimular tanto la oferta como la demanda de productos orgánicos. Asegurará la confianza del consumidor y aumentará la demanda a través de campañas de promoción y contratación pública ecológica. Este enfoque ayudará a alcanzar el objetivo de al menos el 25% de las tierras agrícolas de la UE bajo agricultura orgánica para 2030.

8. El papel de la PAC para alcanzar los objetivos del Acuerdo Verde

El análisis más reciente de la Comisión concluye que la reforma tiene el potencial de impulsar el Acuerdo Verde, pero que las disposiciones clave de las propuestas deben mantenerse en el proceso de negociación y que deben desarrollarse ciertas mejoras e iniciativas prácticas. El requisito de mejorar la eficacia y la eficiencia de los pagos directos fijando límites máximos y orientando mejor la ayuda a los ingresos hacia los agricultores que más la necesitan y que cumplen la aspiración ecológica, en lugar de otorgarla a las entidades y empresas que simplemente tienen la propiedad de la tierra, sigue siendo un elemento esencial de la futura PAC.

Los nuevos eco-esquemas ofrecerán una importante fuente de financiación para impulsar prácticas sostenibles, como la agricultura de precisión, la agroecología (incluida la agricultura ecológica), la agricultura de carbono y la agricultura agroforestal. Los Estados miembros y la Comisión deberán asegurarse de contar con los recursos adecuados en los Planes Estratégicos. La Comisión apoyará la introducción de un presupuesto mínimo para los eco-esquemas.

La Comisión también hará recomendaciones a cada Estado miembro sobre los nueve objetivos específicos de la PAC, antes de presentar formalmente los proyectos de planes estratégicos. La Comisión prestará especial atención a la consecución de los objetivos del Acuerdo Verde y los derivados de esta estrategia y la Estrategia de biodiversidad para 2030. Solicitará a los Estados miembros que establezcan valores nacionales explícitos para esos objetivos, teniendo en cuenta su situación específica y las recomendaciones mencionadas anteriormente. Sobre la base de estos valores, los Estados miembros identificarán las medidas necesarias en sus planes estratégicos.

Estrategia de la Granja a la Mesa

9. Cadena alimentaria

Finalmente, para apoyar a los productores primarios en la transición, la Comisión prevé aclarar las reglas de competencia para iniciativas colectivas que promueven la sostenibilidad en las cadenas de suministro. También ayudará a los agricultores y pescadores a fortalecer su posición en la cadena de suministro y capturar una parte equitativa del valor agregado de la producción sostenible al fomentar las posibilidades de cooperación dentro de las organizaciones comunes de mercado para productos agrícolas y productos de la pesca y la acuicultura.

La Comisión supervisará la aplicación de la Directiva sobre prácticas desleales por parte de los Estados miembros. También trabajará con colegisladores para mejorar las normas agrícolas que fortalecen la posición de los agricultores (por ejemplo, productores de productos con indicaciones geográficas), sus cooperativas y organizaciones de productores en la cadena de suministro de alimentos.

Los sistemas impositivos de la UE también deben tener el objetivo de garantizar que el precio de los diferentes alimentos refleje sus costes reales en términos de uso de recursos naturales finitos, contaminación, emisiones de gases de efecto invernadero y otras externalidades medioambientales.

Además, la Comisión dice que intensificará la lucha contra el fraude alimentario y adoptará medidas disuasorias más estrictas y mejores controles de las importaciones, porque está claro que no podemos cambiar a menos que el resto del mundo también cambie. Lo que sucede es que en ningún momento la Comisión se plantea el exigir a los productos importados los mismos estándares de sostenibilidad ambiental que a los europeos (aunque sí que lo plantea en el tema de los antimicrobianos); sino que apunta a que dichos estándares sirvan de base en las negociaciones de los acuerdos y tratados de comercio y más bien, que la UE, se convierta en un ejemplo a imitar por el resto del mundo.

Estrategia Biodiversidad 2030.

En cuanto a la Estrategia Biodiversidad 2030, pretende intensificar la protección y la restauración de la naturaleza mejorando y ampliando la red de zonas protegidas y elaborando un ambicioso Plan de Restauración de la Naturaleza de la UE.

Para ello, al menos el 30% de la tierra deber ser protegidos en la UE. Esto es un mínimo de un 4% adicional sobre las superficies actualmente amparadas por algún marco legal de protección ambiental. Además, de entre dicho 30%, habrá que seleccionar un 10 % en el que dicha protección sería más estricta.

Además, la Comisión presentará una propuesta de objetivos de restauración de la naturaleza de la UE jurídicamente vinculantes en 2021 para restaurar los ecosistemas degradados. El fin es que los Estados Miembros tendrán que garantizar que al menos el 30% de las especies y los hábitats que actualmente no se encuentran en un estado favorable cambien de categoría o muestren una fuerte tendencia positiva.

Y, por último, se trataría de que para mejorar la presencia de cabida de animales y plantas silvestres y de insectos polinizadores y reguladores naturales de plagas, la Comisión considera que existe la urgente necesidad de devolver al menos el 10% de la superficie agrícola a las características de los paisajes de alta diversidad. Éstas incluyen, entre otras cosas, franjas de protección, barbechos rotativos o no rotativos, setos, árboles no productivos, muros de terrazas y estanques; y serán los Estados miembros los que tendrán que traducir ese objetivo a actuaciones concretas en el marco de los instrumentos que sean precisos y de los planes estratégicos de la PAC.

Escalada ecologista.

En definitiva, para Unión de Uniones de Castilla-La Mancha esto es una escalada ecologista de la Política Agrícola Común en toda regla, no tan mala porque sea más o menos verde, sino por el hecho de que es inoportuna, (el sector está en crisis, no nos hemos olvidado de las manifestaciones de febrero y marzo), de que si no se maneja con cuidado puede poner en riesgo la soberanía alimentaria europea (especialmente puesta de relevancia durante el coronavirus) y nuestro modelo agrícola (si no se defiende frente a las importaciones de países terceros sin tanta ambición ambiental) y de que no solo no cuenta con una financiación propia para sacar adelante estas estrategias sin traumas para nuestra agricultura y nuestra ganadería, sino que se presenta en un contexto de propuestas de recortes muy importantes para los fondos destinados a la PAC.

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