Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • La autorización final corresponde a la Unión Europea

Ponme un Toro, un Rueda, un Bierzo... así es como habitualmente pedimos los vinos en los bares, por eso la Denominación de Origen Tierra de León ha iniciado el camino para recortar su nombre y dejarlo en DO León. Los trámites los inició el consejo regulador a principios de este año, sin embargo, la decisión final corresponde a la Unión Europea, que es la que desde 2012 tienen la última palabra sobre las figuras de calidad de los países miembros. El trámite es largo, pero desde la DO confían en que la próxima vendimia ya se pueda hacer bajo la nueva nomenclatura.

Según Alejandro González, director técnico de la Denominación de Origen Tierra de León, “la burocracia está siendo todo lo larga que esperábamos” aunque afirma que confían “en que a finales del próximo año podamos empezar ya a hablar de DO León , ahora todo depende de Bruselas, el trabajo de justificación del cambio, por nuestra parte, ya está hecho”.

La DO Tierra de León nació el 27 de julio de 2007, poco después llegaron los Vinos de la Tierra de Castilla y León con una protección de Indicación Geográfica Protegida, es decir, menor que la Denominación de Origen y aquí es donde los miembros del consejo regulador encuentran el problema: la confusión que puede generar. Asegura González que   “el hecho de que que coexistan vinos de la Tierra de Castilla y León y vinos con DO León llevaba al error al consumidor porque no se sabía muy bien porque tenían esa similitud fonética” y recuerda que “cuando nació la DO, no existía la IGP Tierra de Castilla y León”.

El principal problema lo encuentran en la exportación, fuera de España es “fundamental diferenciarse fonéticamente” porque “cuando a una persona que vive fuera le tienes que explicar que una unidad geográfica menor, como es León, goza de una calidad mayor que los vinos amparados por una unidad mayor, como Castilla y León, no lo entienden”. Es “difícil explicar que nosotros en este cachito de Castilla y León tenemos un reconocimiento mayor que los vinos certificados como de la tierra de Castilla y León”.

Si finalmente se cumplen los plazos que el consejo regulador espera, la próxima vendimia se hará con el nuevo nombre, lo que no cambiará es su logotipo, el león rampante “que refleja fielmente lo que somos”

Cuando llegue el cambio de nombre será fácil cambiar la costumbre de pedir Tierra de Léon para pasar a pedir 'un León', lo que es mucho más difícil es eliminar la tradición de solicitar 'un Prieto Picudo', en referencia a la variedad más conocida de la Denominación de Origen. Afirma González que se trata de “un problema que nació con la denominación, es nuestra variedad y la defendemos”, pero añade que “es un error referirse a un vino por la variedad”, ya que, aunque el Prieto Picudo es característico del sur de la provincia de León, vivimos en un mundo “globalizado, las variedades no conoce de fronteras y el Prieto Picudo en otras zonas que no son Denominación de Origen”.

La DO Tierra de León es una de las más jóvenes de la comunidad, llegó en 2007, aunque el trabajo se inició ya a mediados de la década de los 80 cuando un grupo de cooperativas y bodegas de la zona Valdevimbre , Los Oteros y  Cea, iniciaron los primeros pasos para formar lo que sería una Asociación Profesional de viticultores, elaboradores y embotelladores, cuyo objetivo fundamental era lograr la Denominación de Origen para sus vinos. Hoy esta zona se conoce no solo por la calidad de sus caldos, sino también por la peculiaridad de las bodegas o cuevas, excavadas en pequeñas lomas de tierra arcillosa aprovechando el desnivel y formando galerías, muchas de ellas se han convertido hoy en curiosos restaurantes que atraen a miles de visitantes todos los años

 

 

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