La D.O Arlanza acaba de concluir la vendimia 2015 con unos resultados satisfactorios. Si bien es cierto que se ha recogido menos uva de lo inicialmente previsto, la calidad del fruto es elevada. La caída ha sido del 8 por ciento, cosechándose 920.000 kilos frente al millón que se preveía en septiembre, según los datos facilitados por José Ignacio Marqués, director técnico de la denominación. La vendimia se ha adelantado este año entre 5 y 8 días con respecto a la media, comenzando el 26 de septiembre y finalizando el 15 octubre, aunque el trabajo se ha concentrado en los fines de semana de octubre.

Marqués reconoce que les hubiera gustado conseguir más uva, pero “en el tiempo no se puede influir”, y las vides han dado este año menos bayas por racimo y uvas de pequeño tamaño. Sin embargo, el director técnico destaca la calidad del producto, con una muy buena maduración. Concentración de azúcares elevada, buena acidez, aromas y taninos en abundancia… el calor del verano ha sido clave para conseguir esta buena uva, que ha resistido incluso a las lluvias de septiembre, que ralentizaron su maduración pero dieron un impulso a aromas y sabores.

Si las bodegas hacen el trabajo tan bien como saben, los vinos serán de buena calidad

“Ahora todo queda en manos de las bodegas”, asegura Marqués. El director técnico confía en el buen hacer de las bodegas y el conocimiento que tienen de la variedad tempranillo para que el producto final, el vino, sea también de gran calidad. La Denominación de Origen está compuesta por 16 bodegas, aunque han sido 14 las que han recogido uva, y 24 marcas. Ocupa una superficie de 350 hectáreas, entre Burgos y Palencia, y aunque alguna de las firmas trabaja en proyectos de ampliación o mejora, “están muy verdes”, reconoce Marqués.

Apuesta por la calidad

En 2014, la D.O. Arlanza repartió 450.000 contraetiquetas, una cifra nada desdeñable para una denominación de pequeñas dimensiones, que busca seguir creciendo año a año. La clave, su calidad. Competir a nivel nacional con grades marcas de Ribera del Duero o Rioja es complicado, pero saben quedeben apostar por ofrecer vinos con personalidad propia y de gran calidad. En estos momentos, el 80 por ciento de lo que se produce se queda en España, pero cuesta entrar en el mercado nacional, y también en el burgalés o el palentino, siendo estos los principales objetivos de la D.O.

Marqués insiste en que la internacinalización de la marca es positivo, pero no debe considerase como la principal misión. Y es que cualquier negocio internacional exige un “desembolso tremendo” para una denominación tan pequeña y, además, no todas las bodegas tienen la capacidad de suministrar producto al ritmo que podría requerir un importador extranjero, recuerda. De momento, Arlanza continúa con sus acciones de promoción dentro y fuera de España, llegando a países como China, Estados Unidos o Bélgica.

Patricia Carro - www.burgosconecta.es

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