En la Denominación de Origen Arlanza ya han sido testigos del envero, el cambio de verde a negro de la uva tinta, y solo estamos a mediados de agosto. Como en Ribera del Duero, el ciclo va adelantado unos diez días, así que la recogida podría dar comienzo a principios de octubre, si bien la uva será de buena calidad pues “está sana”, ha explicado José Ignacio Marqués. El técnico de la DO asegura que lo que más preocupa ahora en el Consejo Regulador en la caída en la producción, como consecuencia de las heladas del pasado mes de abril.

La campaña 2017 es “atípica”, pues arrastra una importante sequía. “No ha llovido prácticamente nada ni en invierno ni en primavera”, ha recordado Marqués, y eso puede dañar la vid. En el caso de Arlanza, al ubicarse en una zona tirando al norte, “no se están viendo cepas con estrés (hídrico) excesivamente elevado”, sin embargo todo va a depender de cómo evolucione la meteorología durante las siguientes semanas. Eso sí, lo que más afectó a la D.O. fueron las heladas primaverales, en especial las del 28 y 29 de abril.

La cosecha tradicional arranca para El Pilar, pero este año va adelantada

“Mermaron la cosecha en cantidad”, ha explicado el técnico, así que ahora tienen cepas con una carga normal de uva y otras sin fruto. De este modo, la vendimia notará un descenso en el número de kilos recogidos, aunque “es difícil hacer previsiones ante ante irregularidad”. Lo que sí parece claro es que será una uva de calidad, pues está sana, y no ha habido problemas fitosanitarios, ni plagas ni enfermedades. Y la irregularidad también condiciona el inicio de la cosecha, que podría mantenerse o adelantarse, aunque nunca retrasarse.

Principios de octubre

José Ignacio Marqués recuerda que la fecha clave para la D.O. Arlanza es el 12 de octubre, El Pilar. Ahora van unos diez días adelantados, así que podrían arrancar a principios de octubre. Si septiembre viene frío y lluvioso, con condiciones no muy favorables, se retrasaría el ciclo y recuperarían el inicio tradicional, ha apuntado. En la D.O. Arlanza participan 16 bodegas de Burgos y Palencia, el mismo número que en la campaña pasada, cuando se sumó un nuevo productor de Avellanosa de Muñó. Arlanza va creciendo poco a poco.

Las ventas se mantienen en número similares, aunque el “caballo de batalla” es el reconocimiento.Arlanza se encuentra “entre dos gigantes”, las denominaciones de Ribera del Duero y Rioja. “Tenemos que hacernos un hueco con identidad propia”, sin tratar de desplazar a nadie porque es imposible, ha afirmado el técnico. Y este vino tiene unas cualidades que le hacen especial, como es su producción a 1.000 metros de altura o su gran riqueza patrimonial (Santo Domingo de Silos, Covarrubias, Lerma, Baltanás o Palenzuela).

Patricia Carro - www.burgosconecta.es

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