
Las exportaciones de flor y planta viva en España han experimentado un notable crecimiento en los primeros siete meses de 2024, alcanzando un valor total de 476 millones de euros, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria procesados por FEPEX. De este total, el 80% de las exportaciones se concentran en tres regiones: Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña, que en conjunto suman 384 millones de euros.
Estas cifras demuestran el liderazgo de estas tres comunidades autónomas en un sector clave para la agricultura ornamental y subrayan la importancia de la floricultura en la economía agrícola española. La Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña continúan siendo los mayores exportadores de flor y planta viva, con crecimientos significativos en comparación con el mismo periodo de 2023.
Comunidad Valenciana lidera las exportaciones con 153 millones de euros
La Comunidad Valenciana se posiciona como la mayor exportadora de flor y planta viva en España durante el periodo de enero a julio de 2024. Las exportaciones de esta comunidad alcanzaron los 153 millones de euros, representando un 16% más en comparación con los 132 millones de euros exportados en los mismos meses de 2023. Este crecimiento se debe a la sólida infraestructura del sector y a la capacidad de adaptación de los productores valencianos a las demandas internacionales.
El mercado internacional de la Comunidad Valenciana se ha fortalecido gracias a la alta calidad de sus productos y a su proximidad geográfica con importantes socios comerciales europeos. Las principales especies exportadas incluyen plantas ornamentales, flores cortadas y árboles, con una destacada presencia en países como Francia, Alemania y los Países Bajos.

Andalucía y su destacada presencia en el sector con 148 millones de euros
Andalucía sigue muy de cerca a la Comunidad Valenciana en términos de exportaciones de flor y planta viva. En los primeros siete meses de 2024, la comunidad andaluza exportó 148 millones de euros, lo que representa un incremento del 15% en comparación con los 128 millones de euros exportados en el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento refleja la capacidad del sector andaluz para mantener una oferta competitiva y adaptarse a las exigencias de los mercados internacionales.
El sector de la floricultura en Andalucía se caracteriza por la producción de plantas resistentes y adaptadas al clima mediterráneo, lo que les permite una mayor durabilidad y atractivo en mercados externos. Además, la región ha consolidado su presencia en mercados clave como el Reino Unido, Francia y los Países Bajos, donde las plantas ornamentales y los árboles frutales andaluces son altamente valorados por su calidad y frescura.
Cataluña aumenta sus exportaciones un 18%, alcanzando los 84 millones de euros
Cataluña también ha registrado un aumento significativo en las exportaciones de flor y planta viva, situándose en 84 millones de euros de enero a julio de 2024, frente a los 71 millones de euros en el mismo periodo de 2023, lo que representa un crecimiento del 18%. Esta comunidad autónoma ha demostrado su capacidad para competir en un mercado global cada vez más exigente, posicionando a sus productos como referentes de calidad.
Las exportaciones catalanas de flor y planta viva incluyen principalmente plantas ornamentales, flores cortadas y bulbos, productos que gozan de una alta demanda en mercados europeos, como el de Francia y Alemania. Además, el sector floricultor catalán se beneficia de una red logística eficiente que le permite acceder rápidamente a los mercados internacionales, lo que resulta crucial para mantener la frescura de los productos.
Otras comunidades autónomas con destacada producción y exportación
Además de las tres principales regiones exportadoras, otras comunidades autónomas también han mostrado un desempeño destacado en la exportación de flor y planta viva. Murcia, por ejemplo, registró ventas al exterior por un valor de 26 millones de euros en los primeros siete meses de 2024, manteniendo las mismas cifras que en el mismo periodo de 2023. Aunque su crecimiento ha sido estable, sigue siendo una región importante en el sector.
Por su parte, Castilla y León ha logrado exportaciones de 16 millones de euros, con un incremento del 4% respecto al año anterior. Galicia también ha tenido un crecimiento significativo, con ventas al exterior de 12 millones de euros, lo que representa un aumento del 21% en comparación con 2023. Asimismo, Canarias exportó 8 millones de euros, con un modesto incremento del 3%, mientras que Navarra alcanzó los 6 millones de euros, con un crecimiento del 13%.
Finalmente, Aragón destaca por su notable crecimiento, con un aumento del 33% en sus exportaciones, alcanzando los 4 millones de euros en los primeros siete meses de 2024. Estos incrementos reflejan el dinamismo del sector de flor y planta viva en diversas regiones del país, más allá de las tres grandes exportadoras.
Perspectivas del sector floricultor español
El crecimiento en las exportaciones de flor y planta viva en España refleja la fortaleza y competitividad del sector. Sin embargo, los productores se enfrentan a desafíos como la adaptación a las normativas internacionales, las fluctuaciones en los mercados y la necesidad de innovar en técnicas de cultivo para garantizar la sostenibilidad del sector a largo plazo.
Además, la flor y planta viva son productos altamente perecederos, lo que exige una logística eficiente para mantener la frescura y calidad hasta llegar a los mercados internacionales. Las comunidades autónomas líderes, como Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña, han demostrado su capacidad para superar estos desafíos, consolidándose como pilares del sector a nivel nacional e internacional.
La Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña continúan siendo los principales actores en el sector de exportación de flor y planta viva en España, representando un 80% del total de las ventas. Con crecimientos notables en cada una de estas comunidades, el sector sigue mostrando un dinamismo que permite competir en los mercados internacionales, a pesar de los retos logísticos y regulatorios. El futuro del sector dependerá de la capacidad de adaptación a las demandas del mercado global y de la implementación de prácticas más sostenibles en la producción.











