
Los Estados miembros de la Unión Europea han emitido un dictamen favorable a la propuesta de la Comisión Europea para destinar 98,6 millones de euros de la reserva agrícola con el fin de ayudar a agricultores afectados por eventos climáticos extremos en España, Croacia, Chipre, Letonia y Hungría.
Dentro de este plan de apoyo, España recibirá 68 millones de euros, lo que la convierte en el país con mayor asignación de fondos debido a los daños sufridos en la producción agrícola y ganadera por la sequía prolongada y las fuertes tormentas del año 2024.
Distribución de las ayudas por país
La Comisión ha repartido las ayudas de la siguiente manera:
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España: 68 millones de euros
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Hungría: 16,2 millones de euros
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Croacia: 6,7 millones de euros
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Letonia: 4,2 millones de euros
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Chipre: 3,5 millones de euros
Efectos de los desastres climáticos en la producción agrícola
España: sequía extrema y tormentas devastadoras
En 2024, España se enfrentó a un déficit hídrico extremo, con un verano marcado por temperaturas récord y la ausencia de lluvias. Esta situación afectó gravemente a cultivos de frutas, hortalizas, vino y olivar. A finales de octubre y principios de noviembre, una DANA provocó lluvias torrenciales e inundaciones catastróficas en la Comunidad Valenciana, considerada la peor tragedia climática en la región en el siglo XXI.
Chipre: falta de precipitaciones y temperaturas elevadas
Durante el primer semestre de 2024, Chipre experimentó precipitaciones insuficientes y un calor extremo, afectando la producción de cereales, aceitunas, frutas y hortalizas.
Letonia: inviernos gélidos y lluvias veraniegas
Los agricultores de Letonia sufrieron una combinación de temperaturas invernales récord, heladas primaverales y lluvias excesivas en verano, impactando cultivos como cereales, colza, frutas, hortalizas y patatas.
Croacia y Hungría: temperaturas extremas y sequías
En Croacia y Hungría, la temporada de verano de 2024 trajo consigo altísimas temperaturas y sequías que perjudicaron la producción de maíz, girasol, soja, remolacha azucarera, frutas y vino.
Condiciones y plazos de las ayudas
Las autoridades nacionales de los cinco países beneficiarios deberán repartir estas ayudas antes del 30 de septiembre de 2025. Además, están obligadas a informar a la Comisión Europea antes del 31 de mayo de 2025 sobre los criterios de distribución, el impacto previsto y los pagos efectuados. Se busca garantizar que la ayuda llegue a los agricultores afectados sin distorsionar la competencia ni generar compensaciones excesivas.
La PAC y la reserva agrícola como mecanismos de apoyo
La Política Agraria Común (PAC) 2023-2027 cuenta con una reserva agrícola de 450 millones de euros anuales, destinada a mitigar impactos negativos en el sector. Dado el aumento de fenómenos climáticos extremos, la Comisión Europea ha subrayado la importancia de reforzar la gestión de riesgos y la resiliencia del sector agrario.
Próximas etapas y ejecución de los fondos
Tras la aprobación de la ayuda, la Comisión publicará la decisión en el Diario Oficial de la Unión Europea, entrando en vigor inmediatamente. De este modo, los cinco Estados miembros podrán ejecutar la medida sin demoras.
Tabla resumen de la asignación de ayudas
| País | Importe asignado (€ millones) |
|---|---|
| España | 68,0 |
| Hungría | 16,2 |
| Croacia | 6,7 |
| Letonia | 4,2 |
| Chipre | 3,5 |
| Total | 98,6 |
Declaraciones de la Comisión Europea
El comisario de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, destacó:
«No podemos cambiar lo que ya ha ocurrido, pero podemos aprender de ello y estar mejor preparados. Estas ayudas demuestran la solidaridad de la UE con nuestros agricultores cuando más lo necesitan».
También subrayó la necesidad de fortalecer la preparación ante riesgos climáticos y mejorar la gestión de crisis en la agricultura europea.
Conclusión: una respuesta urgente a los desafíos climáticos
La asignación de estos 98,6 millones de euros es una acción concreta para apoyar a los agricultores golpeados por desastres climáticos en 2024. En un contexto de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, la UE reafirma su compromiso con el sector agrario, apostando por mecanismos de apoyo que garanticen la estabilidad y el futuro del campo europeo.














