Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • Los cuatro pantanos están al 92,2%, en la última semana entran 138 metros cúbicos por segundo y se desembalsan 115

Hacía años que en la Confederación Hidrográfica del Duero no se veían datos de agua embalsada tan buenos como los que hay en este inicio del mes de mayo, los pantanos están al 89,3% de su capacidad, casi 30 puntos más que el año pasado y casi diez por encima de la media de la última década. Un mes después del inicio oficial de la campaña de riego, ninguna comunidad de regantes ha pedido que se desembalse agua para comenzar los riegos porque, con las intensas lluvias que se han producido desde el mes de marzo, es más de lo necesario en muchos casos. En la provincia de León, está el embalse más grande de la cuenca, el de Riaño, con capacidad para 651 hectómetros cúbicos, está al 92,3%, un agua que no se está utilizando para regar, pero que sí se está desembalsando para dejar espacio al deshielo de la nieve que aún hay en una montaña que ha visto nevar este pasado fin de semana de nuevo. En la última semana han entrado, de media, 63 metros cúbicos de agua por segundo y están saliendo 40.

Estos desembalses pronto van a ir comenzando a disminuir, según Alfredo González, director técnico de la CHD, ya que va bajando el volumen de nieve en las cumbres y “lo normal es que comiencen los consumos y empiece a bajar el nivel”. Además, con el inicio de mayo deja de ser obligatorio mantener el resguardo, es decir, el porcentaje que se debe dejar vacío para acoger el agua proveniente del deshielo y de las lluvias. En el caso de los embalses de León, están al 92,2% de capacidad, en la última semana están recibiendo, de media, 138,1 metros cúbicos por segundo y están soltando 115, de hecho, el Barrios de Luna, que llegó a ser el embalse más vacío del país, está desembalsando más agua de la que recibe porque está al 93% de capacidad, deja salir 41 metros cúbicos por segundo y recibe 39,8.

 

El complicado cálculo de los desembalses

Los que viven en las riberas de los ríos temen posibles avenidas de agua y prefieren desembalses sostenidos, mientras los agricultores piden que se almacene la mayor parte de agua posible en los pantanos para garantizar el riego durante una, o incluso, dos campañas. Entre estos dos “deseos contrapuestos” tiene que manejarse el organismo de cuenca a la hora de establecer los desembalses de agua cuando suben tanto, como este año, los niveles. Para hacer ese cálculo, se tiene en cuenta, explica González, “la previsión de la AEMET que se hace por fotografía satélite, en la que se ve la superficie nevada, hay unos puntos en los que se toman las alturas de la nieve en las cordilleras y eso se superpone con un sistema de información geográfica y se hace una estimación del volumen de nieve”, pero no son, ni mucho menos datos exactos, “pasar de ahí al agua que pasa por los ríos es francamente complejo, porque toda esa nieve si subiera mucho la temperatura y lloviera, bajaría en unos días, pero lo normal lo vaya haciendo poco a poco”. En la Comisión de Desembalse, al inicio de la campaña, se establecen los resguardos para cada pantano, que están vigentes hasta final de abril, por tanto, ya no hay resguardos obligatorios.

 

El sistema Pisuerga, el más bajo

Todos los sistemas de la cuenca del Duero están ya por encima del 90% de capacidad o muy cerca, salvo uno, el sistema Pisuerga, en la provincia de Palencia, lo conforman los embalses de Aguilar, Cervera y Requejada y están al 76%. Es el que tiene una situación más baja, especialmente en el embalse de Aguilar, el de mayor capacidad, al 74%. En el vecino sistema Carrión, los desembalses son importantes porque, aunque es un sistema deficitario, ya están casi llenos, de hecho el embalse de Compuerto está a casi el 98% de su capacidad.

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