El presidente de la Cámara Agraria de Burgos, José Manuel de las Heras, está a la espera de una próxima reunión con miembros de la Consejería de Agricultura y Ganadería para abordar el futuro de estos órganos provinciales. De las Heras reconoce que, en lo poco que han podido hablar con la nueva responsable de la Consejería, Milagros Marcos, han detectado “buena voluntad” y “predisposición”, al menos a hablar con ellos, algo que valoran desde el organismo burgalés. Y es que De las Heras recuerda que Silvia Clemente ni siquiera se planteo analizar con ellos si las cámaras tenían cabida en la nueva Ley Agraria que prepara la Junta.

De las Heras confía en que se pueda “dilucidar” el futuro de las cámara agrarias lo antes posible, a través de ese reglamento de desarrollo de la Ley Agraria que se está tramitando desde la Consejería. Sin embargo, esto no es lo más importante para el burgalés. De las Heras insiste en que lo debe quedar bien definido cómo se van a prestar los servicios a agricultores y ganaderos, esos mismo servicios que ahora cubren las cámaras agrarias y que, de acuerdo con la nueva normativa, podrían pasar a ofrecerse a través de otros instrumentos, como las juntas locales.

Todavía queda por definir si podrían encajar las cámaras agrarias en la nueva Ley Agraria

“Agricultores y ganaderos no deben quedar desatendidos”, insiste De las Heras, para el que lo más importante siempre ha sido sentarse a dialogar. Si hablando con la Junta se confirma que las cámaras agrarias son innecesarias, habría que cerrarlas, pero todavía no se ha explica cómo quieren cubrir el trabajo que se hace desde estos órganos. Un trabajo importante, recuerda el presidente de la Cámara de Burgos, que incluye la organización de pastos y rastrojeras, la gestión de los certificados de la PAC, la unificación de las propuestas a municipios a través de las juntas agropecuarias…

Tirando

José Manuel de las Heras reconoce que este año al menos han contado con el presupuesto suficiente para cubrir sus gastos de funcionamiento y pagar “puntualmente” a los tres trabajadores con los que cuenta, al 75 por ciento de jornada. Su presupuesto ronda los 50.000 euros, de los que 25.000 provienen de un convenio firmado en mayo con la Diputación y el resto, de las aportaciones de las 250 juntas agropecuarias. Mientras, continúan con su proceso de alquiler de las instalaciones ubicadas en la Plaza Virgen del Manzano de la capital.

Después de años de mucha inestabilidad e incertidumbre, parece que la crisis se ha estabilizado. En el 2012, la Junta de Castilla y León redujo considerablemente la aportación económica a las cámaras agrarias, lo que obligó a la burgalesa a prescindir de parte de sus 8 trabajadores. La situación se recuperó levemente en 2013, pero un año más tarde la Consejería de Agricultura rebajó de 80.000 a 40.000 euros su aportación, dejando a la Cámara de Burgos en una situación precaria. Con cero ayudas regionales en 2015, el organismo ha tenido que echar mano de la Diputación para completar las aportaciones de las Juntas Agropecuarias.

Patricia Carro - www.burgosconecta.es

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