Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • La segunda campaña se ha retrasado por las lluvias, la previsión es que dure entre 15 y 20 días

En verano se quedaron sin agua y en el final del invierno y el principio de la primavera, recibieron demasiada. Son las 1.400 hectáreas sembradas de remolacha en la provincia de León que, desde hoy, han comenzado a molturarse en la Azucarera de la Bañeza, no se cosecharon en diciembre porque la falta de agua las dejó con rendimientos muy bajos y, aunque la previsión era abrir la campaña de nuevo el 6 de marzo, finalmente, se ha tenido que retrasar hasta hoy debido a las continuas lluvias de marzo y el inicio de abril. Era la primera vez que la remolacha se dejaba sin cosechar, después de haber sufrido un estrés hídrico importante durante la campaña de riego y los primeros datos de la que ha entrado en la fábrica arrojan una riqueza media similar a la de la primera parte de la campaña, 17,2º, mientras que la que se molturó en diciembre obtuvo 17,1. Así lo asegura el jefe de Cultivos de la Azucarera de La Bañeza Pedro Flórez, que explica que lo que se moltura en este primer día son las 8.000 toneladas que había almacenadas en la playa de la fábrica y, a partir de mañana comenzará la recepción de nueva raíz. Hasta dentro de unos días, añade, no habrá datos de rendimientos por hectárea.

Esta segunda apertura, defiende Flórez, se debe a la apuesta de muchos agricultores por dejar la remolacha “durante el invierno esperando las lluvias” de esa estación, pero este año ha sido muy seco y apenas ha llovido en invierno y sí en primavera, por ello, “la ganancia se ha producido en estos últimos meses, la remolacha que estaba tan seca se ha hidratada y ha cogido peso”.

Hasta el 9 de mayo esperan recibir unas 150.000 toneladas de remolacha de aquellos agricultores que “demandaron” dejarla en la tierra ante la sequía porque “tenían la esperanza de que tuviese una ganancia en invierno y así se hizo, atendiendo a sus necesidades”. Lo ideal, añade Flórez, es que “las lluvias hubiesen caído en diciembre y enero y haber abierto en marzo, como estaba previsto”, pero la climatología lo ha impedido. En cualquier caso, asegura, que “los agricultores están relativamente contentos porque la remolacha ha mejorado en kilos”.

 

Más riqueza en primavera

Las altas temperaturas de estos días no le sientan bien a la remolacha que está ya cosechada puesto que el 80% es humedad y se deshidrata, pero “eso no quiere decir que pierda azúcar, se evapora agua y da más riqueza”. Flórez defiende que el agricultor “no pierde porque aunque baja peso, da una mayor riqueza en azúcar” y explica que, normalmente, las campañas primaverales dan mayor riqueza en azúcar. A partir del jueves se anuncia un descenso de las temperaturas y eso hará “que los montones se conserven en buenas condiciones”. 

Si la situación meteorológica continúa estable, la fábrica de La Bañeza, que cerró el primer periodo de molturación el pasado 19 de diciembre con 405.326 toneladas de remolacha, reabre durante aproximadamente 15 o 20 días, para finalizar la campaña entorno al 9 de mayo.

Azucarera sitúa la previsión de aforo para este segundo periodo en 152.600 toneladas de remolacha, de las que 7.600 toneladas proceden de la zona de Miranda de Ebro, para alcanzar así un total de más de 558.000 toneladas recibidas en la fábrica de La Bañeza, puesto que la superficie total contratada es de 6.671 hectáreas.

 

Se unen dos campañas

Este año se da la paradoja de que coincide esta segunda fase de molturación con las siembras de la próxima campaña, en la provincia se han sembrado ya unas 2.000 hectáreas de Azucarera y se espera que “semana sea buena de siembra”. Lo más complicado, explica Flórez, se da “en el Páramo las parcelas son más complicadas que las vegas y se está retrasando la siembra por las lluvias, pero es más importante hacer las labores de preparación en buenas condiciones” y confía en que esta semana se pueda sembrar bastante remolacha.

La Azucarera de la Bañeza prevé una contratación parecida a la del año pasado (6.671 hectáreas) aún es pronto para saberlo, ya que está abierto el periodo de contratación y no termina hasta final de mayo, de momento, “va a buen ritmo y esperan que las lluvias den un respiro y se puedan sembrar las parcelas cuanto antes”.

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