Agronews Castilla y León

 

  • Es urgente lograr una actividad agraria rentable por sí misma.
  • En la cadena de valor son imprescindibles las relaciones estables entre el sector productor, industrial transformador y distribución.
  • Es necesaria una mayor dimensión y concentración en el tamaño de las empresas.

El decano-presidente del Colegio de Economistas de Valladolid, Juan Carlos De Margarida, ha presentado el Observatorio Agroalimentario teniendo en cuenta la nueva realidad post Covid-19.

Con la aparición de la pandemia, el ámbito rural ha adquirido un protagonismo que no tenía desde hace años al ser el proveedor, para una sociedad confinada, de la subsistencia alimentaria a través de la agricultura y la ganadería. Juan Carlos De Margarida afirma que “la agricultura es una de las realidades que sirven para revertir la despoblación y el abandono del mundo rural”. Pero para ello, considera urgente “lograr una actividad agraria rentable por sí misma en la que los precios garantices el coste de producción”.

El decano-presidente insta de la necesidad de que “en la cadena de valor existan unas relaciones estables entre el sector productor, el industrial transformador y la distribución”, con el objetivo de lograr el posicionamiento a nivel internacional de la industria agroalimentaria a la hora de su reactivación post Covid-19.

El Observatorio Agroalimentario constata del problema del tamaño de las empresas, hecho que limita la competitividad del sector agroalimentario y ralentiza cualquier acción a tomar y desarrollar. Por este motivo, De Margarida advierte “la urgencia de una mayor dimensión y concentración de las mismas, ya que el tejido empresarial está concentrado en microempresas y pequeñas empresas”.

Juan Carlos De Margarida concluye que “Castilla y León necesita de un sector agroalimentario que apueste por la elaboración de productos innovadores, que logre la transformación digital de las empresas, para poder acceder a los mercados exteriores en condiciones de competitividad y, al mismo tiempo, debe conseguir la colaboración en la cadena alimentaria para hacerla más sostenible con el objetivo prioritario de ganar competitividad”.