Hasta hace poco, la industria biotecnológica y algunos titulares de obtenciones vegetales pretendían que las nuevas biotecnologías no se consideraran Organismos Modificados Genéticamente (OMG) para evitar las regulaciones que les afectan, tales como la trazabilidad en la cadena alimentaria, la verificación de que no existen riesgos para la biodiversidad y el medio ambiente y el etiquetado en la alimentación humana, para mantener el derecho de los consumidores a decidir sobre la propia alimentación (a pesar de que la ley no obliga a identificar la carne y los productos lácteos de ganado alimentado con variedades OMG). Su estrategia no ha tenido éxito porque la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo del 25 de julio del 2018 los considera OMG, y deben cumplir la misma regulación que los anteriores.

Pero más de un año después nos encontramos con que nadie está controlando si hay una propagación en la cadena alimentaria y al medio ambiente de estos nuevos OMG. El Estado, sin consultar a los agricultores y a los consumidores, se alinea con la industria biotecnológica reclamando a la UE que modifique la normativa de OMG para que desregule el uso de las nuevas tecnologías.

Desde el sector de la agricultura y la ganadería ecológicas de Unión de Uniones denunciamos que se está poniendo en riesgo la viabilidad de nuestros proyectos de producción de alimentos, que tiene que garantizar la ausencia de OMG. Además, hay que tener en cuenta que no solo los consumidores de productos ecológicos rechazan los OMG, también se pone en riesgo la comercialización de los alimentos de producción convencional. El Estado tiene que retirar la petición de cambio en la normativa sobre OMG.

Es urgente y necesario que se elaboren los protocolos de detección de OMG creados con cualquier biotecnología y que no se autorice ninguna liberación voluntaria, aunque sea experimental, mientras no existan estos protocolos necesarios para la trazabilidad y para comprobar que las medidas de seguridad son suficientes y no se han difundido OMG en el medio.

Por otro lado, sin un sistema de identificación y trazabilidad de los nuevos OMG, las patentes de las secuencias genéticas y de los caracteres genéticos (permitidas en el sistema de patentes europeo en casos de obtención a través de procesos biotecnológicos que se están considerando asimilables a una invención) se podrán extender a todos los seres vivos que contengan de manera natural un determinado carácter similar al que se haya patentado. Esto producirá una carrera por el control y la concentración de los recursos genéticos en unas pocas multinacionales y tanto los titulares de obtenciones vegetales como los agricultores habrán perdido la libertad de usar la biodiversidad agrícola para alimentar a la humanidad.

Carles Mencos 

Responsable del sector de Agricultura y Ganadería Ecológicas de Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos