
La Junta de Castilla y León ha destinado 575.000 euros a la compra de equipos y material fungible necesarios para realizar las pruebas PCR de detección de lengua azul , una enfermedad que afecta a los rumiantes y que supone un desafío para la ganadería de la región. Este esfuerzo tiene como objetivo facilitar el movimiento de animales de explotaciones ubicadas en las zonas restringidas establecidas por la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Estas pruebas analíticas son fundamentales para garantizar que los titulares de explotaciones ganaderas cumplan con las condiciones necesarias para obtener autorización para el traslado de sus cabañas, reduciendo el impacto económico en las zonas afectadas.

Zonas afectadas por la lengua azul en Castilla y León
La resolución del pasado 15 de octubre desarrolló como zonas restringidas varias comarcas de Ávila y Salamanca . Entre ellas, destacan:
-
Provincia de Ávila :
- El Barco de Ávila.
- Arenas de San Pedro.
- Candeleda.
- Piedrahita.
- Navarredonda de Gredos.
- En el fondo.
- Sotillo de la Adrada.
- El Barraco.
- Cebreros.
- Las Navas del Marqués.
- Ávila capital.
-
Provincia de Salamanca :
- Béjar.
- Ciudad Rodrigo.
- Guijuelo.
- Tamameses.
- Sequeros.
Estas áreas fueron calificadas como zonas restringidas frente a los serotipos 1 y 8 del virus, lo que implica limitaciones significativas en el movimiento de animales y medidas adicionales de control sanitario.
Medidas de la Unión Europea frente a la lengua azul
La política establecida por la Unión Europea ante un brote de lengua azul se basa en la inmovilización de animales no inmunizados hasta que se implemente un sistema efectivo de control de la enfermedad. Sin embargo, el reglamento europeo también permite excepciones para el desplazamiento de animales vivos, siempre que se cumplan ciertas condiciones zoosanitarias, como la realización de pruebas PCR que confirmen la ausencia del virus.
Gracias a esta inversión en pruebas diagnósticas, la Junta de Castilla y León busca mitigar el impacto económico en las explotaciones afectadas, facilitando el cumplimiento de estos requisitos y permitiendo la reactivación del movimiento comercial de ganado.
Refuerzo de la vacunación: más de 3,6 millones de euros en vacunas
Además de las pruebas diagnósticas, la Junta ha destinado 3,6 millones de euros para la adquisición de 5,7 millones de vacunas contra los serotipos 3 y 4 de la lengua azul. Este esfuerzo asegura que los ganaderos tengan acceso a las vacunas necesarias para proteger a sus rebaños y reducir el riesgo de propagación de la enfermedad.
Estas vacunas ya están disponibles y han sido distribuidas en las zonas afectadas. La combinación de la inmunización y las pruebas PCR forma parte de una estrategia integral para garantizar la sanidad animal y proteger la economía rural.
Impacto económico de la lengua azul en la ganadería
La lengua azul es una enfermedad de gran relevancia para la ganadería, ya que afecta principalmente a ovejas y vacas, provocando pérdidas significativas por restricciones de movimiento, mortalidad en los animales y disminución de la productividad. Según estimaciones recientes, un brote puede costar a los ganaderos hasta un 20 % de los ingresos anuales debido a la paralización de ventas y la necesidad de medidas sanitarias adicionales.
En Castilla y León, donde la ganadería representa uno de los pilares de la economía rural, estas pérdidas tienen un impacto directo en las familias ganaderas y en el tejido socioeconómico de las zonas afectadas. La inversión en medidas preventivas, como las pruebas PCR y las vacunas, es clave para minimizar este impacto y asegurar la continuidad de la actividad.
Un paso adelante en la gestión de crisis sanitaria
El compromiso de la Junta de Castilla y León con el sector ganadero queda reflejado en estas acciones, que no solo buscan contener la propagación del virus , sino asegurar también la sostenibilidad económica de las explotaciones . Estas se suman a otras iniciativas como la mejora de infraestructuras rurales y el apoyo financiero a los ganaderos, con un enfoque en la modernización y la medidas de sostenibilidad.
Conclusión
La inversión de 575.000 euros en material para pruebas PCR de lengua azul, junto con los 3,6 millones de euros destinados a vacunas, refuerza el compromiso de la Junta con el bienestar animal y la sostenibilidad económica del sector ganadero en Castilla y León . Estas no solo reducen el impacto inmediato del brote, sino que también fortalecen la capacidad de respuesta de la región ante futuros desafíos sanitarios.










