
La Junta de Castilla y León ha dado luz verde al plan de obras para la concentración parcelaria de la localidad burgalesa de Marmellar de Arriba, un ambicioso proyecto que supondrá una importante mejora de las infraestructuras agrarias en la zona. La actuación, publicada hoy en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL), cuenta con un presupuesto base de licitación superior a los 581.000 euros, cofinanciados por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER).
Una actuación estratégica para 462 hectáreas y 54 propietarios
El proyecto contempla actuaciones en una superficie total de 462 hectáreas, propiedad de 54 titulares. Se trata de una intervención clave dentro del proceso de concentración parcelaria, una herramienta tradicional de ordenación agraria que permite mejorar el uso y la rentabilidad de las explotaciones al reducir la fragmentación de las fincas.
Entre las obras previstas, destaca la creación de una red de caminos rurales de casi 19 kilómetros de longitud, pensada para mejorar la accesibilidad a las nuevas parcelas resultantes del proceso. Esta red incluye diez entronques con carreteras locales, lo que facilitará una conexión fluida entre las fincas y las principales vías de comunicación.
Infraestructuras hidráulicas y mejora medioambiental
Además de los caminos, el plan de obras incluye la construcción de 36 obras de fábrica —como pasos de agua, alcantarillas o drenajes—, que permitirán garantizar la correcta evacuación de las aguas pluviales y salvar los cruces con los arroyos presentes en el área. Este aspecto es especialmente importante en una zona que, como muchas del medio rural castellano y leonés, puede verse afectada por episodios de lluvias intensas.
También se ha previsto la limpieza de unos 650 metros de cauces naturales con el objetivo de mejorar la capacidad hidráulica de los mismos, reducir el riesgo de inundaciones y restaurar su funcionalidad ecológica.
En el ámbito medioambiental, se contempla la plantación de más de media hectárea con diversas especies arbóreas y arbustivas autóctonas, entre las que se incluyen fresno, pino, encina, quejigo, sabina, majuelo, moral, enebro, endrino y serval. Esta actuación contribuirá a la recuperación paisajística y a la mejora de la biodiversidad del entorno.
Un entorno delimitado por múltiples entidades locales
El perímetro sobre el que se actuará está rodeado por diversos términos municipales y entidades locales menores. Al norte, limita con el municipio de Valle de Santibáñez, en concreto con Mansilla de Burgos y Las Rebolledas; al sur, con Pedrosa de Río Úrbel (en cuya demarcación se encuentra también Marmellar de Abajo) y la entidad de Arroyal; al este, con Merindad de Río Ubierna, incluyendo Villanueva de Río Ubierna y Celadilla de Sotobrín; y al oeste, nuevamente con Pedrosa de Río Úrbel y Marmellar de Abajo.
Esta concentración parcelaria se enmarca dentro del objetivo de la Junta de Castilla y León de modernizar el medio rural, facilitando el trabajo de agricultores y ganaderos, mejorando el acceso a las explotaciones y fomentando una mayor eficiencia productiva.
Una inversión que apuesta por el desarrollo rural
La inversión de más de 581.000 euros demuestra el compromiso del Gobierno autonómico y europeo con el desarrollo de infraestructuras rurales esenciales para la competitividad agraria. Esta actuación no solo reorganiza el terreno agrícola, sino que mejora las condiciones para una agricultura más eficiente, moderna y sostenible.
Cabe destacar que este tipo de obras no solo tienen un impacto económico directo sobre los propietarios implicados, sino que también benefician indirectamente al conjunto del municipio y su entorno, favoreciendo el arraigo poblacional, la protección del medio ambiente y el impulso al desarrollo territorial.
Un modelo replicable en otras zonas
La experiencia de Marmellar de Arriba refleja un modelo de intervención técnica, ambiental y social que puede servir de referencia para otras zonas rurales de la comunidad. La mejora de caminos, el ordenamiento parcelario y la restauración ambiental son componentes clave en los procesos de revitalización del territorio que Castilla y León impulsa desde hace décadas, con el respaldo de fondos comunitarios como el FEADER.
Próximos pasos
Con la publicación en el BOCyL, se abre el camino para el inicio del procedimiento de licitación y adjudicación de las obras. Una vez se resuelva este trámite administrativo, podrán comenzar los trabajos sobre el terreno, que tendrán un plazo de ejecución que se fijará en el contrato final.
La Junta ha señalado que se garantizará la información a los propietarios y la coordinación con los ayuntamientos y juntas vecinales afectadas, con el fin de asegurar una ejecución fluida y ajustada a las necesidades del entorno.













