
La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha una nueva medida de apoyo a la apicultura tras los recientes ataques de oso pardo registrados en el término municipal de Espadañedo y zonas limítrofes. Como respuesta inmediata, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ha comenzado a distribuir pastores eléctricos entre los apicultores con el objetivo de prevenir nuevos daños en sus explotaciones.
Un refuerzo frente a los daños de fauna salvaje
Esta actuación forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno autonómico para facilitar la coexistencia del oso pardo con las actividades humanas, especialmente en áreas rurales donde la apicultura representa una fuente de ingresos clave. Los dispositivos eléctricos podrán solicitarse en la Oficina Comarcal de Medio Ambiente de Mombuey, y serán cedidos temporalmente con prioridad para aquellos productores que hayan sufrido ataques previos o estén ubicados cerca de zonas ya afectadas.
El ejemplar de oso responsable de los últimos incidentes sería, según apuntan fuentes técnicas, un macho joven que ha provocado pérdidas significativas en varias colmenas de la comarca. La intervención rápida y la cesión de estos dispositivos buscan mitigar esos daños y evitar su repetición.
Formación para una instalación eficaz
Además del suministro de los equipos, la Junta ha previsto la celebración de una jornada formativa durante la próxima semana. Esta será impartida por técnicos de la Patrulla Oso de la Fundación Patrimonio Natural, junto con especialistas del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora. La sesión formativa contará con la colaboración de la Asociación Apis Durii, que facilitará las instalaciones necesarias para su desarrollo.
Durante esta jornada se abordarán cuestiones esenciales para mejorar la protección de los colmenares:
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Colocación correcta de los pastores eléctricos.
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Evaluación de los puntos vulnerables en cada explotación.
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Otras medidas disuasorias complementarias.
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Información actualizada sobre la población de osos en la región y sus patrones de comportamiento.
Los pastores eléctricos se han demostrado como la medida más eficaz para prevenir incursiones de este plantígrado, siempre que su instalación sea adecuada. Por ello, esta formación busca no solo entregar el material, sino también garantizar su uso correcto y efectivo.
Una convivencia cada vez más necesaria
La presencia del oso pardo en la provincia de Zamora ha aumentado de forma significativa en los últimos años, especialmente en zonas de montaña como Sanabria, La Carballeda o Aliste. Aunque se trata de una especie protegida y símbolo de la biodiversidad de la región, sus incursiones en zonas apícolas y ganaderas generan tensiones crecientes entre la conservación de la fauna y la actividad económica rural.
Con esta actuación, la Junta no solo ofrece una solución inmediata, sino que da un paso adelante en su compromiso con la sostenibilidad del medio rural, apoyando a los apicultores ante los riesgos derivados de la fauna salvaje y promoviendo una convivencia respetuosa y duradera entre naturaleza y actividad humana.

Declaraciones y colaboración institucional
Fuentes de la Consejería han destacado que esta iniciativa forma parte de una estrategia coordinada con otros organismos e incluye acciones de seguimiento del ejemplar, así como medidas adicionales que podrían aplicarse en caso de persistencia del problema.
Desde el sector apícola, la medida ha sido recibida con valoraciones positivas, aunque algunas asociaciones reclaman mayor continuidad en la dotación de recursos y una compensación adecuada por los daños ya sufridos.
En todo caso, se valora positivamente la participación directa del personal técnico, tanto de la Junta como de la Fundación, en labores de información, formación y acompañamiento al sector afectado.












