
Castilla y León vuelve a situarse en el centro de la estrategia agroalimentaria nacional con una nueva inyección de fondos públicos destinada a consolidar su posición como referente en acuicultura continental. La Junta ha aprobado una convocatoria de ayudas por casi 6 millones de euros que permitirá movilizar inversiones privadas por valor de 11,8 millones, reforzando un sector estratégico tanto por su peso productivo como por su capacidad de innovación y vertebración territorial.
La nota de prensa dice que estas ayudas se integran dentro del Plan Estratégico de la Industria Agroalimentaria de Castilla y León 2024-2028 y están financiadas a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA) 2021-2027, un instrumento clave de la política comunitaria para impulsar la sostenibilidad, la modernización y la competitividad del sector pesquero y acuícola.
El anuncio ha sido realizado por la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, durante una visita institucional a la empresa Merpacífico, ubicada en la provincia de Palencia.
Un impulso económico para consolidar el liderazgo nacional
Según el comunicado de prensa, la convocatoria permitirá que siete empresas del sector desarrollen una decena de proyectos de inversión, todos ellos alineados con los objetivos de modernización tecnológica, mejora de la eficiencia productiva y fortalecimiento de la cadena de valor acuícola en la Comunidad.
El importe total de las ayudas, cercano a los 6 millones de euros, actuará como palanca para movilizar inversiones privadas por 11,8 millones, lo que supone un importante efecto multiplicador del gasto público. Este enfoque responde a una estrategia clara de apoyo a proyectos viables, con capacidad real de transformación y retorno económico y social.
La consejera subrayó que el objetivo último de la convocatoria es que Castilla y León “consolide su liderazgo en producción acuícola de interior a nivel nacional”, una posición que la Comunidad ya ostenta y que ahora busca reforzar mediante inversiones dirigidas tanto a la producción como a la transformación y comercialización.
Dos líneas de ayudas para cubrir toda la cadena de valor
La convocatoria se articula en dos líneas diferenciadas, diseñadas para atender las distintas fases del proceso productivo acuícola.
Por un lado, la línea de ayudas a la inversión en producción acuícola ha concedido 2,25 millones de euros para financiar tres proyectos, cuya inversión total asciende a 3,76 millones de euros. Estas actuaciones están orientadas a mejorar instalaciones, procesos productivos y sistemas de cultivo, con especial atención a la eficiencia hídrica, el control ambiental y el bienestar animal.
Por otro, la línea destinada a la comercialización y transformación de productos acuícolas ha concedido 3,72 millones de euros a siete proyectos, con una inversión global que supera los 8 millones de euros. Esta línea tiene como objetivo reforzar la fase industrial y comercial, aumentando el valor añadido de los productos y mejorando su competitividad en los mercados.
Dentro de esta segunda línea se encuentra la empresa Merpacífico, beneficiaria de ayudas para acometer mejoras tecnológicas en el procesado de pulpo, un subsector con creciente demanda y alto potencial de crecimiento.
Castilla y León, referencia en acuicultura continental
La nota de prensa asegura que Castilla y León es actualmente la líder nacional en acuicultura de interior, con 27 establecimientos de cultivo, según la última Encuesta Económica de Acuicultura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esta posición resulta especialmente relevante en un contexto en el que la acuicultura continental gana peso como alternativa sostenible y controlada frente a otros sistemas productivos.
Si se suma la producción de acuicultura marina, la Comunidad se sitúa como la quinta región productora de España, lo que evidencia la solidez y diversificación del sector acuícola autonómico.
Pero el liderazgo de Castilla y León no se limita únicamente a la producción. La Comunidad destaca también como líder nacional en alimentación para acuicultura, al concentrar empresas que producen el 97 % del total de pienso acuícola fabricado en España. Este dato pone de manifiesto el papel estratégico del tejido industrial regional, que abastece a la totalidad de las granjas acuícolas del país y a una parte significativa del mercado europeo.
Investigación, innovación y transferencia tecnológica
Uno de los pilares que explican este liderazgo es la apuesta sostenida por la investigación aplicada y la innovación tecnológica. Desde 2011, Castilla y León cuenta con el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, que alberga el Centro de Investigación en Acuicultura, integrado en la Red de Centros Tecnológicos Especializados de la Comunidad.
Estas instalaciones disponen de salas equipadas con Sistemas de Recirculación de Agua (RAS), filtros mecánicos y biológicos, y sondas de monitorización continua de parámetros críticos como oxígeno, caudal y temperatura. Este equipamiento permite reproducir condiciones reales de cultivo y realizar ensayos de alta precisión.
El comunicado de prensa indica que el centro está al servicio de las empresas de alimentación y sanidad animal, facilitando la realización de estudios en vivo en especies acuícolas. Entre sus funciones se encuentran la evaluación de materias primas, el testado de aditivos para mejorar el rendimiento y el bienestar animal, la calidad del pescado y el desarrollo de productos zoosanitarios orientados a la salud de los peces.
Esta infraestructura científica actúa como nexo entre investigación y empresa, acelerando la transferencia de conocimiento y reforzando la competitividad del sector.
Acuicultura y transición justa en el medio rural
Durante la visita a Merpacífico, González Corral también avanzó que la Junta resolverá en los próximos días una convocatoria específica de ayudas dirigidas a empresas agroalimentarias ubicadas en municipios beneficiarios del Fondo de Transición Justa 2021-2027.
Estas ayudas se destinan de forma prioritaria a las provincias de León y Palencia, con el objetivo de impulsar la actividad agroalimentaria en las zonas afectadas por el cese de la actividad minera. La acuicultura y la transformación alimentaria se perfilan así como alternativas económicas viables para la diversificación productiva y la generación de empleo en territorios en transición.
El enfoque territorial de estas políticas refuerza el papel del sector agroalimentario como motor de desarrollo rural, capaz de fijar población, atraer inversión y generar empleo estable en zonas especialmente sensibles desde el punto de vista socioeconómico.
Merpacífico, ejemplo de industria emergente
La nota de prensa dedica un apartado específico a Merpacífico, empresa constituida en 2023 y especializada en el procesado de pulpo. Sus instalaciones, ubicadas en el polígono industrial de Palencia, cuentan con una superficie de 10.000 metros cuadrados, lo que la sitúa entre las plantas de mayor capacidad del sector.
Según los datos facilitados, la empresa puede producir hasta 10 toneladas diarias de pulpo fresco y otras 10 toneladas de pulpo cocido, trabajando principalmente con materia prima procedente de Marruecos y Mauritania. Además, dispone de capacidad para almacenar hasta 3 millones de kilos de producto a temperatura controlada.
La inversión apoyada por la Junta se orienta a la mejora tecnológica del procesado, un aspecto clave para garantizar calidad, trazabilidad y eficiencia en un mercado cada vez más exigente.
Una estrategia alineada con Europa y el mercado
La aprobación de esta convocatoria confirma la alineación de Castilla y León con los objetivos europeos en materia de sostenibilidad, seguridad alimentaria y desarrollo industrial. La acuicultura de interior, apoyada en sistemas cerrados y altamente tecnificados, permite reducir el impacto ambiental, optimizar el uso del agua y garantizar un mayor control sanitario.
Al mismo tiempo, el refuerzo de la transformación y comercialización contribuye a capturar mayor valor añadido dentro del territorio, evitando la salida de materia prima sin procesar y fortaleciendo la industria agroalimentaria regional.
En conjunto, los 6 millones de euros aprobados por la Junta representan mucho más que una ayuda puntual: constituyen una apuesta estratégica por un sector con capacidad de crecimiento, innovación y arraigo territorial, llamado a desempeñar un papel cada vez más relevante en el sistema alimentario español y europeo.












