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El Laboratorio de Plagas y Enfermedades Forestales de la Universidad de Valladolid ha detectado varios hongos con capacidad insecticida que podrían utilizarse en el control de plagas y enfermedades forestales.

Este es uno de los principales resultados de la investigación que está realizando el Grupo de Patología Forestal del Instituto de Gestión Forestal Sostenible (IuFOR) con sede en el Campus de Palencia, con el objetivo de encontrar hongos autóctonos que sean capaces de controlar las poblaciones de insectos plaga de la culebrilla del corcho y del taladro de la encina, para poder abordar el manejo de sus poblaciones de una forma respetuosa con el medio ambiente.

El trabajo cuenta con financiación europea, y se enmarca dentro del proyecto Life Miycorestone en el que participa la Universidad de Valladolid en la búsqueda de hongos entomopatógenos (capaces de matar insectos); en colaboración con el Centro Superior de Investigaciones Científicas (IRNASA, Salamanca), el National Research Council (Italia), así como varias empresas nacionales como Micelio, Volterra o IDForest o internacionales como la empresa portuguesa Colquida.

El interés del proyecto radica en la selección de hongos nativos originales de las zonas de aplicación, que sean capaces de infectar y acabar con estos insectos perjudiciales, controlando las plagas y llevando a cabo un control respetuoso con el medio ambiente. De esta forma, se evitaría la introducción de especies o individuos alóctonos en los bosques con un comportamiento difícil de predecir. Algunos de estos insectos son el Coraebus undatus (culebrilla del corcho) y el Cerambyx welensii (taladro de la encina), que afectan principalmente a especies del género Quercus (roble, encina y alcornoque).

Para llevar a cabo la investigación, la UVa ha utilizado diversos insectos modelo con el fin de probar una gran cantidad de hongos aislados de las zonas afectadas por la enfermedad. Para ello, el equipo de investigadores ha inoculado y evaluado los diferentes hongos seleccionados sobre los insectos, detectando varios individuos con gran capacidad insecticida. La identificación de estos hongos está aún pendiente, y se llevará a cabo en las próximas semanas, pero no se descarta que sean especies desconocidas hasta el momento.

En el actual contexto de cambio climático, los bosques mediterráneos, en especial los ecosistemas de dehesas, se ven afectados por numerosos problemas que amenazan su viabilidad y que tienen un efecto acumulativo sobre los árboles. Un importante factor dentro de esta ecuación son los insectos plaga que atacan a las dehesas favoreciendo su deterioro, la propagación de enfermedades y la pérdida de calidad de su corteza (corcho del alcornoque), ésta última una de las causas del decaimiento y muerte de una gran cantidad de árboles; y como consecuencia, la pérdida de viabilidad económica de los aprovechamientos forestales.

El grupo de Patología Forestal de la ETSIIAA de Palencia, se constituyó hace más de dos décadas, y ha trabajado en numerosos proyectos de investigación financiados por la Unión Europea, el Ministerio de Ciencia e innovación, la Junta de Castilla y León y por empresas privadas, y es uno de los grupos de referencia internacional en investigación en este campo, donde ha publicado gran número de trabajos en revistas internacionales.