
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha lanzado una contundente denuncia contra lo que considera una «campaña de acoso» por parte de la Inspección de Trabajo y las fuerzas de seguridad hacia los arroceros. En un comunicado emitido el 26 de julio de 2024, la organización agraria critica la desproporcionada movilización de efectivos para realizar inspecciones en los campos de arroz, mientras que, a su juicio, no se presta la misma atención a la creciente problemática de robos en los cultivos y casetas de riego.
Según AVA-ASAJA, en las últimas semanas, los agricultores que se encuentran en pleno proceso de eliminación de malas hierbas han experimentado un despliegue excesivo de efectivos policiales, incluyendo hasta cinco coches patrullas y un helicóptero sobrevolando la zona. Esta situación ha sido calificada por los arroceros como «inusual» y sin precedentes en la región.
«La magnitud del dispositivo de seguridad desplegado nos hace sentir como delincuentes», manifiestan los agricultores, quienes además critican que la responsabilidad última recaiga sobre ellos en situaciones que no dependen exclusivamente del agricultor, como el incumplimiento de normativas por parte de empresas subcontratadas.
AVA-ASAJA ha señalado que este no es un caso aislado de lo que consideran un acoso sistemático. Recientemente, la Inspección de Trabajo destinó un amplio dispositivo en la comarca Utiel-Requena para controlar la actividad de los viticultores, generando una sensación de hostigamiento constante en el sector agrario.
En este sentido, AVA-ASAJA insta al Gobierno a reorientar sus esfuerzos y priorizar la lucha contra los robos que asolan los campos de los agricultores. «Con tanto hostigamiento administrativo y burocrático al sector agrario, parece que lo que buscan y están logrando las autoridades es que abandonemos nuestros campos y granjas», advierte la asociación.
Los robos en los campos y casetas de riego han sido una problemática persistente que afecta gravemente a los agricultores. Según datos recopilados por AVA-ASAJA, los robos han aumentado en frecuencia e intensidad en los últimos meses, generando pérdidas económicas significativas y un clima de inseguridad entre los trabajadores del campo.
Los agricultores denuncian que, a pesar de las repetidas quejas y solicitudes de intervención, las autoridades no han tomado medidas efectivas para frenar esta oleada de robos. «Es frustrante ver cómo se destinan tantos recursos a controlarnos a nosotros, mientras que los ladrones actúan con impunidad», afirma uno de los agricultores afectados.
Inspección de trabajo
La denuncia de AVA-ASAJA ha encontrado eco entre diversos sectores de la comunidad agraria, que ven en estas acciones un claro ejemplo de la desconexión entre las políticas gubernamentales y las necesidades reales del campo. Diversas organizaciones agrarias han expresado su solidaridad y apoyo a los arroceros, y se están planteando acciones conjuntas para visibilizar su problemática y exigir soluciones concretas.
En respuesta a esta situación, AVA-ASAJA ha convocado una serie de reuniones y asambleas con el objetivo de planificar acciones de protesta y presión para que las autoridades escuchen y atiendan sus demandas. Entre las propuestas se incluyen movilizaciones, campañas de sensibilización y posibles acciones legales contra lo que consideran un trato injusto y desproporcionado.
Además, la asociación está preparando un informe detallado sobre los robos sufridos en los últimos meses, con el fin de presentarlo a las autoridades competentes y a la opinión pública. «No vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros campos son saqueados y nosotros somos tratados como criminales», aseguran desde AVA-ASAJA.
La situación denunciada por AVA-ASAJA pone de manifiesto una grave disyuntiva en la gestión de la seguridad y el control en el sector agrario. Mientras los agricultores claman por protección y apoyo frente a los robos que afectan su medio de vida, se enfrentan a un despliegue desproporcionado de fuerzas que, según ellos, los criminaliza y hostiga.
El llamado de AVA-ASAJA es claro: las autoridades deben revaluar sus prioridades y destinar los recursos de manera efectiva para garantizar la seguridad y sostenibilidad del sector agrario, escuchando y atendiendo las legítimas demandas de los agricultores que, día a día, sostienen gran parte de la economía rural.
En un momento en el que la agricultura enfrenta numerosos retos, desde el cambio climático hasta la competencia internacional, es fundamental que las políticas públicas no se conviertan en un obstáculo adicional, sino en un apoyo decidido para quienes trabajan la tierra y alimentan a la sociedad. AVA-ASAJA continuará en su lucha, buscando justicia y equidad para todos los agricultores valencianos.













