Un inicio de campaña de riego en Andalucía marcado por la moderación en el consumo gracias a la humedad del suelo y la responsabilidad de los regantes

Agronews Castilla y León

17 de mayo de 2024

IMG 1137

El inicio de la campaña de riego, señalan desde la Asociación de Regantes de Andalucía, Feragua, en todas las cuencas andaluzas ha estado marcado por la moderación en el consumo del regadío, a pesar de las escasas lluvias que se han producido. La humedad del suelo y, sobre todo, la concienciación por un uso eficiente del agua de los regantes han sido claves. Estos, campaña tras campaña, dan una lección de responsabilidad y ahorro, contribuyendo significativamente a la sostenibilidad hídrica de la región.

Contexto climático y sus implicaciones

La influencia de marzo en el balance hídrico

Marzo fue un mes muy lluvioso, con precipitaciones superiores a la media, lo que benefició considerablemente el balance hídrico de las cuencas andaluzas. Sin embargo, abril no mantuvo la misma tendencia. La precipitación en este mes fue un 66% inferior a la media histórica de los últimos 25 años. Este déficit de lluvias en abril ha obligado a depender de las reservas acumuladas en marzo. Desde el 25 de abril, los embalses andaluces solo han descendido 22 hm³ hasta el 13 de mayo, lo que representa un 0,19% menos.

Situación de las principales cuencas andaluzas

Cuencas del Mediterráneo

A pesar de la sequía en abril, algunas cuencas han logrado mantener o incluso aumentar sus niveles gracias a las lluvias esporádicas y las pocas aportaciones recibidas. Las Cuencas del Mediterráneo han experimentado un aumento de 6 hm³ en sus reservas durante este período.

Cuenca del Guadalquivir

En la Cuenca del Guadalquivir, las salidas se han compensado con las entradas, manteniendo el mismo nivel de almacenamiento que presentaba durante la celebración de la Comisión de Desembalse. Esta estabilidad es crucial para una de las cuencas más importantes de Andalucía, tanto por su extensión como por su relevancia agrícola.

Cuencas del Tinto-Odiel-Piedras y Guadalete-Barbate

No todas las cuencas han corrido con la misma suerte. Los embalses del Tinto-Odiel-Piedras han registrado una disminución de 9 hm³, mientras que los del Guadalete-Barbate han bajado 6 hm³. Estas reducciones reflejan la variabilidad hídrica de la región y la necesidad de una gestión aún más eficiente y responsable del agua disponible.

campaña, riego, andalucía

Responsabilidad y concienciación de los regantes

Estrategias de ahorro y eficiencia

Los regantes andaluces, aseveran desde Feragua, han mostrado una notable responsabilidad en la gestión del agua, implementando estrategias de ahorro y eficiencia en sus prácticas agrícolas. La utilización de tecnologías de riego por goteo y la monitorización constante de la humedad del suelo son ejemplos de medidas que han contribuido a este logro.

Impacto de la moderación en el consumo de agua de riego

La moderación en el consumo no solo ha permitido mantener los niveles de los embalses, sino que también ha garantizado la disponibilidad de recursos hídricos para la próxima campaña. Esta actitud proactiva y responsable es un modelo a seguir para otras regiones afectadas por la sequía.

asaja, asesoramiento

Perspectivas futuras y recomendaciones

Importancia de la continuidad en las prácticas responsables

Es crucial que las comunidades de regantes y los agricultores independientes continúen en esta senda de moderación y ahorro. La sostenibilidad hídrica no solo depende de las condiciones climáticas, sino también de la gestión eficiente de los recursos disponibles.

Políticas de apoyo y formación

Las autoridades deben seguir apoyando a los regantes con políticas que fomenten el uso sostenible del agua, así como programas de formación y asesoramiento técnico. Esto asegurará que los agricultores cuenten con las herramientas necesarias para optimizar sus prácticas de riego.

Inversiones en infraestructura hídrica

Además, es vital invertir en infraestructura hídrica que permita una mejor gestión del agua, como la construcción de nuevos embalses, la modernización de los sistemas de riego y la implementación de tecnologías avanzadas para la monitorización del consumo.

Conclusión

El inicio de la campaña en las cuencas andaluzas ha demostrado que, incluso en condiciones adversas, es posible gestionar el agua de manera eficiente y responsable. La moderación en el consumo, la concienciación y las buenas prácticas de los regantes han sido determinantes para mantener los niveles de los embalses y asegurar la disponibilidad de recursos hídricos para el futuro.

Desde Feragua, animan a las comunidades y regantes independientes a continuar en esta senda de moderación y ahorro, a fin de atesorar recursos para el año que viene. La sostenibilidad hídrica es una responsabilidad compartida y, con el esfuerzo conjunto, es posible enfrentar los desafíos climáticos y asegurar el bienestar de las generaciones futuras.

asaja

 



Share This