
La ganadería extensiva se ha posicionado en los últimos años como una herramienta fundamental no solo para la producción de alimentos, sino también para la conservación del medio ambiente, la biodiversidad y la prevención de incendios forestales, por lo que es clave que se activen incentivos en su apoyo. Así lo han defendido diversos expertos durante las jornadas “Expertos en Ganadería Extensiva: Ordenación de Pastos en Territorios de Montaña de Alto Valor Ecológico”, celebradas recientemente en Jaca (Huesca).
El evento reunió a investigadores, técnicos forestales, representantes institucionales y ganaderos para abordar los desafíos que enfrenta este modelo productivo, que ocupa gran parte del territorio español pero que, paradójicamente, se encuentra en una situación crítica por falta de políticas específicas, ordenación adecuada del territorio e incentivos económicos.
Hacia una estrategia española de ordenación de pastos
Uno de los principales mensajes lanzados en las jornadas fue la necesidad urgente de una estrategia nacional de ordenación de pastos, tal como ha explicado Alfonso San Miguel, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid. Según San Miguel, “estos ganaderos no solo producen alimentos, sino que hacen una labor de mantenimiento del paisaje y de especies protegidas espectacular”. El experto ha reclamado que los apoyos de la Política Agraria Común (PAC) se dirijan específicamente a este colectivo.
San Miguel también subrayó la necesidad de distinguir los productos de ganadería extensiva frente a los de sistemas intensivos, haciendo hincapié en su calidad, trazabilidad y impacto ambiental positivo. “El consumidor debe saber qué está comprando y apoyar con su elección a quienes realmente cuidan el territorio”, señaló.
La juventud, clave para el relevo generacional en el pastoreo
Desde el Gobierno de Cantabria, Juan Busque Marcos planteó la urgencia de crear incentivos específicos para jóvenes ganaderos que apuesten por modelos extensivos, advirtiendo del riesgo de desaparición del relevo generacional en este sector. Además, propuso fomentar el uso de especies como ovejas y cabras para el pastoreo, ya que tienen una mayor capacidad para consumir matorral y material arbustivo, algo que el ganado vacuno o equino no logra, contribuyendo así de forma más eficaz a la prevención de incendios forestales.
Busque también abogó por desmitificar el uso de quemas controladas, una práctica tradicional que, en muchos casos, puede ser sustituida por una adecuada gestión ganadera.
Ordenación pendiente en los montes de utilidad pública
La bióloga Raquel Tejedor, técnica del Centro Forestal de Cataluña, alertó sobre la falta de ordenación de muchos montes de utilidad pública, lo que impide su aprovechamiento racional. “Es fundamental gestionar estos hábitats de forma sostenible y planificada”, recalcó, advirtiendo de que el abandono de estos territorios “supone perder una oportunidad para el desarrollo rural y para la conservación ambiental”.
Innovación tecnológica: el potencial del collar virtual
La innovación también se abre paso en la ganadería extensiva. Vicente Ferrer, técnico de INTIA (Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias), presentó el uso del collar virtual como herramienta tecnológica que permite delimitar zonas de pastoreo sin necesidad de vallado físico. Este sistema complementa el trabajo de los pastores, facilitando el manejo del ganado, aumentando la seguridad y optimizando la gestión del territorio.
BioPirineo y BEEP: dos proyectos aragoneses al servicio del pastoreo y la bioeconomía
Las jornadas en Jaca contaron con el respaldo de dos proyectos de gran envergadura:
BioPirineo, impulsado por ECODES y coordinado por el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.
BEEP, por su parte, es un proyecto liderado por la Diputación Provincial de Huesca (DPH) que persigue impulsar la bioeconomía forestal mediante el desarrollo de modelos de negocio público-privados centrados en la ganadería extensiva como servicio ambiental. En su ejecución participan entidades como la Fundación Pastores, el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) y el Consell Comarcal del Pallars Sobirà.
Compromiso institucional: incentivos a los ganaderos
Durante la clausura de las jornadas, el diputado provincial José Cebollero, presidente de la Comisión de Desarrollo de la DPH, expresó el compromiso de su institución con el sector ganadero. “Tenemos que conseguir que la información que hay a pie de calle y a pie de monte llegue arriba”, afirmó. “Vamos a colaborar todo lo que podamos. Hay que apoyar a nuestros ganaderos y que no pierdan la moral”.
Un sector esencial con escaso reconocimiento
España cuenta con cerca de 165 millones de hectáreas de pastos, de las cuales un alto porcentaje son aprovechadas por sistemas de ganadería extensiva. A pesar de su importancia ecológica y social, la rentabilidad del sector sigue en entredicho: los márgenes son escasos, los costes de producción aumentan y las políticas públicas no siempre se adaptan a sus particularidades.
Además, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en la última década se ha registrado un descenso del 12 % en el número de explotaciones extensivas, y el número de jóvenes ganaderos se mantiene por debajo del 10 % del total, lo que pone en serio riesgo la continuidad del modelo.
Conclusión: sin pastores, no hay paisaje
La ganadería extensiva es mucho más que una forma de producción. Es una herramienta viva de gestión del territorio, un seguro natural contra incendios y una pieza clave en la vertebración de las zonas rurales. Si no se toman medidas inmediatas para su impulso, el abandono del pastoreo podría traer consigo consecuencias irreversibles tanto para el medio ambiente como para la cultura rural de nuestro país.
Reconocer su valor, ordenar los pastos y ofrecer incentivos a quienes la practican debe convertirse en una prioridad de Estado.









