
La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ávila ha lanzado un enérgico llamamiento al Gobierno de España y a la Junta de Castilla y León para que actúen de manera inmediata tras el devastador incendio forestal ocurrido en el término municipal de Navaluenga, en la provincia de Ávila. El fuego ha calcinado más de 1.500 hectáreas de monte y pasto, y ha provocado graves daños en numerosas explotaciones ganaderas, dejando a muchos ganaderos en una situación crítica, tanto económica como emocionalmente.
El incendio y sus consecuencias: una tragedia medioambiental y humana
El incendio, declarado hace unos días y ya controlado, ha dejado tras de sí un panorama desolador. Fincas calcinadas, forrajes reducidos a cenizas, pilas de heno consumidas por las llamas y una sensación generalizada de abandono institucional son parte del drama que se vive actualmente en la comarca. Pero más allá de las pérdidas materiales, ASAJA Ávila señala el impacto emocional y la incertidumbre sobre los pagos de la PAC, ya que muchas superficies afectadas podrían quedar fuera de las ayudas si no se actúa con agilidad.
Según la organización agraria, el siniestro vuelve a poner de manifiesto la falta de prevención por parte de las administraciones, que año tras año dejan al medio rural expuesto a tragedias evitables. “La ganadería extensiva, que es esencial para el equilibrio medioambiental, la lucha contra la despoblación y el mantenimiento del territorio, no puede seguir siendo la gran olvidada”, subrayan.
Reivindicaciones de ASAJA: un paquete de medidas concretas y urgentes
Ante esta situación crítica, ASAJA exige un conjunto de actuaciones inmediatas destinadas a paliar los daños y garantizar la continuidad de las explotaciones ganaderas afectadas. Entre las medidas reclamadas destacan las siguientes:
1. Suministro urgente de forraje y paja
Se solicita que se garantice, con carácter inmediato y a medio plazo, el suministro de forraje y paja a todas las explotaciones damnificadas, asegurando así la alimentación del ganado durante el otoño e invierno. La organización considera inaceptable que los animales queden sin alimento mientras se espera la burocracia administrativa.
2. Levantamiento del acotado de pastos calcinados
ASAJA exige que se autorice de oficio y sin demora el levantamiento del acotado en las zonas quemadas, conforme al artículo 92 de la Ley de Montes de Castilla y León, ya modificado para permitir este tipo de excepciones en situaciones catastróficas. Esta medida es vital para que los ganaderos puedan percibir las ayudas de la PAC no solo en este ejercicio, sino también en los próximos años.
Además, la organización denuncia que el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila mantiene actualmente pastos calcinados acotados desde incendios anteriores, impidiendo que los ganaderos puedan aprovecharlos y acceder a las correspondientes ayudas. ASAJA pide que esta medida no se limite al incendio de Navaluenga, sino que se extienda a todos los pastos acotados aún vigentes en la provincia.
3. Condonación o reducción de cánones por pastos comunales
Entre las medidas de alivio económico, se incluye también la condonación o reducción del pago por aprovechamiento de pastos comunales en los municipios afectados. Esta acción aliviaría parte de la carga financiera de los productores, muchos de los cuales han perdido buena parte de su base forrajera y alimentaria.
4. Declaración de zona catastrófica
La asociación solicita que se declare la zona afectada como “gravemente dañada por una emergencia de Protección Civil”, lo que implicaría la declaración oficial de zona catastrófica, con la posibilidad de recibir ayudas extraordinarias y exenciones fiscales.
5. Ayudas directas del Ministerio de Agricultura y del Ministerio para la Transición Ecológica
ASAJA reclama la concesión urgente de ayudas directas al sector por parte del Ministerio de Agricultura y el Ministerio para la Transición Ecológica, con el fin de evitar el abandono de explotaciones y garantizar su viabilidad a corto y medio plazo. La organización recuerda la lamentable gestión del incendio de Navalacruz en 2021, donde las promesas de Pedro Sánchez y su Gobierno nunca se concretaron en ayudas reales.
Denuncia de desidia institucional y peticiones de justicia para todos los ganaderos
En un tono muy crítico, ASAJA Ávila acusa a las instituciones de inacción sistemática y abandono del medio rural. Aseguran que, mientras se llenan la boca con discursos sobre despoblación y sostenibilidad, los responsables políticos fallan una y otra vez en proteger a quienes realmente mantienen vivo el campo.
La organización ha calificado de injustificable la actitud del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila, al que acusa de intransigencia y rigidez normativa, al mantener acotados pastos incluso cinco años después de haberse producido incendios. “Todos los ganaderos merecen el mismo trato y respeto. Todos los ganaderos son hijos de Dios”, afirman con rotundidad.
Más allá del fuego: el abandono del campo
Este incendio, advierte ASAJA, no es un episodio aislado, sino el síntoma de una enfermedad estructural: la falta de apoyo real al mundo rural. En su comunicado, la organización agraria recuerda que la ganadería no entiende de fines de semana ni vacaciones. Los animales requieren atención diaria, comida y cuidados constantes. Por eso, piden dejar de lado “la propaganda, el folclore, los discursos vacíos y la burocracia”, y adoptar medidas eficaces.
ASAJA insiste en que estará del lado de los ganaderos, apoyando sus demandas y luchando para que “no se repita la misma historia de promesas incumplidas y desidia institucional año tras año”.
Conclusión: una llamada a la acción urgente y sin excusas
El incendio de Navaluenga ha puesto sobre la mesa las carencias del sistema de prevención, apoyo y compensación ante catástrofes naturales que afectan al medio rural. Mientras las hectáreas calcinadas siguen humeando, los ganaderos esperan respuestas concretas y rápidas, no palabras huecas.
ASAJA Ávila ha alzado la voz por los damnificados, pero ahora la pelota está en el tejado de las instituciones. La pregunta es: ¿responderán con hechos o volverán a fallar al campo español












