IBERDROLA ha presentado presentado recientemente los primeros resultados del proyecto de I+D Lignocrop basado en cultivos energéticos leñosos que tiene una de parcelas piloto en la localidad vallisoletana de Peñafiel, donde se ha llevado a cabo la corta de la plantación realizada en la primavera de 2011.

El objetivo de este proyecto es demostrar la viabilidad técnica y económico-financiera de este tipo de cultivos como alternativa que complemente a los cultivos tradicionales, recuperar la actividad en tierras marginales y comprobar el impacto sobre el empleo y creación de riqueza que se produce en el entorno  rural donde se implantan.

La iniciativa Lignocrop, liderada por IBERDROLA, cuenta con la participación de socios con gran experiencia en el sector agroforestal,como son el Centro de Investigación Forestal (INIA-CIFOR), el Instituto Valenciano de Investigación Agraria (IVIA) y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), así como con la financiación del antiguo Ministerio de Ciencia e Innovación, a través del Plan E.

Con un presupuesto total que asciende a cerca de 3 millones €, Lignocrop se consolida como el primer proyecto de este tipo en España, ya que hasta el año 2009, la implantación de estos cultivos se había reducido únicamente a pruebas experimentales.

Consta de un total de 60 hectáreas de cultivo energético leñoso con un máximo de 12 años de vida útil en cuatro ubicaciones geográfica y meteorológicamente muy distintas: Peñafiel (Valladolid) donde se llevó a cabo se llevó a cabo la plantación de chopos, sauces y robinias, en aproximadamente 14 hectáreas, Tahivilla (Cádiz), Molina de Aragón (Guadalajara) y en la vega de Granada. Se han implantado diferentes clones de los géneros Populus, Salix y Robinia, todos ellos con un alto poder energético, rápido crecimiento, capacidad de rebrote de cepa e impacto ambiental positivo.

La astilla resultante de esta recogida en Peñafiel va a ser consumida en el propio municipio,  utilizarándose en calderas que han entrado recientemente en funcionamiento o van a entrar en los próximos meses, en ambos casos, en sustitución de calderas de gasoil. Este hecho permitirá, además del correspondiente ahorro, la consiguiente reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

El proyecto Lignocrop puede convertirse en una importante alternativa para los agricultores de la comarca vallisoletana, que van a poder complementar la producción tradicional de cereal o remolacha con estos nuevos cultivos energéticos.

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