
La Guardia Civil ha detenido a un varón como presunto autor de un delito de hurto en grado de tentativa tras ser sorprendido cuando trataba de sustraer 1.500 kilos de mandarinas de la variedad “clemenules” en una explotación agrícola situada en el término municipal de Nules, en la provincia de Castellón. La rápida intervención de los agentes evitó que la fruta fuera retirada de la parcela y permitió frustrar el robo antes de que llegara a consumarse.
La actuación fue llevada a cabo por el equipo ROCA de la Guardia Civil de Burriana, una unidad especializada en la prevención, investigación y esclarecimiento de delitos cometidos en el ámbito rural, especialmente aquellos que afectan al sector agrícola y ganadero. Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de noviembre, en plena campaña citrícola, un periodo especialmente sensible para los agricultores por el incremento de este tipo de delitos.
La investigación se inició cuando el propietario de la explotación agrícola alertó a la Guardia Civil tras detectar movimientos sospechosos en una de sus parcelas. Ante la posibilidad de que se estuviera produciendo un robo, los agentes se desplazaron de inmediato hasta el lugar para comprobar la situación.
Durante la inspección realizada en la finca, los guardias civiles localizaron 95 cajas de plástico completamente llenas de mandarinas, además de numerosos cajones vacíos preparados para ser rellenados. La fruta ya había sido recolectada y se encontraba lista para su transporte, lo que indicaba que el hurto estaba en una fase muy avanzada.
Gracias a la intervención de los agentes, el presunto autor fue sorprendido in fraganti, lo que impidió que la mercancía saliera de la explotación agrícola. Por este motivo, el delito quedó tipificado como hurto en grado de tentativa, al no haberse producido finalmente la sustracción efectiva de la fruta.
Hurto de mandarinas
Tras los hechos, el equipo ROCA inició las correspondientes investigaciones para identificar plenamente al responsable. Las gestiones practicadas por los agentes permitieron identificar y detener a un hombre como presunto autor del intento de hurto.
Una vez finalizadas las diligencias policiales, estas fueron remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Nules (Castellón), que será el encargado de continuar con el procedimiento judicial y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Desde la Guardia Civil se destaca la importancia de la colaboración ciudadana y, en especial, de la implicación de los agricultores, cuya rápida comunicación de los hechos permitió una actuación eficaz y la recuperación íntegra de la mercancía.
El hurto de productos agrícolas supone un grave perjuicio económico para los agricultores, que en muchos casos ven cómo el trabajo de todo un año puede perderse en cuestión de horas. En este caso concreto, la cantidad de fruta preparada para su sustracción ascendía a 1.500 kilos de mandarinas, un volumen significativo que habría generado importantes pérdidas económicas para el propietario de la explotación.
Además del perjuicio directo, este tipo de delitos genera una creciente sensación de inseguridad en el medio rural, especialmente durante las campañas de recolección, cuando los productos adquieren mayor valor en el mercado. Por ello, la Guardia Civil mantiene una vigilancia constante y refuerza los dispositivos de seguridad en estas épocas clave.
Como parte de su compromiso con la protección del sector agrícola, la Guardia Civil ha puesto en marcha en la provincia de Castellón un refuerzo especial de la vigilancia y el control en el campo, que se viene desarrollando de forma periódica y que ha sido intensificado en las últimas semanas.
Este dispositivo cuenta con la participación de diversas unidades especializadas, entre ellas los equipos ROCA, Seguridad Ciudadana, SEPRONA y la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC), lo que permite una respuesta rápida y coordinada ante cualquier incidencia.
Una de las novedades más destacadas de este operativo es el apoyo del Grupo de Caballería de la Guardia Civil con sede en Valdemoro (Madrid). Los agentes a caballo refuerzan la presencia policial en zonas rurales de difícil acceso para vehículos convencionales o patrullas a pie, permitiendo una mayor cobertura del terreno y una vigilancia más efectiva.
La utilización de caballería facilita el control de grandes extensiones agrícolas, caminos rurales y zonas alejadas de los núcleos urbanos, disuadiendo la comisión de delitos y mejorando la sensación de seguridad entre los agricultores y vecinos del entorno rural.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Castellón se subraya el firme compromiso del cuerpo con la protección del sector agrícola, considerado estratégico tanto desde el punto de vista económico como social. La agricultura constituye una de las principales fuentes de riqueza de la provincia y su defensa frente a actividades delictivas es una prioridad.
Las actuaciones del equipo ROCA se centran no solo en la investigación de delitos ya cometidos, sino también en la prevención, mediante patrullajes, controles y contacto directo con los agricultores para conocer de primera mano sus necesidades y preocupaciones.
La Guardia Civil aprovecha este tipo de intervenciones para recordar a los agricultores la importancia de extremar las medidas de vigilancia en sus explotaciones y de comunicar de inmediato cualquier movimiento sospechoso o la presencia de personas ajenas en las inmediaciones de sus propiedades.
Para ello, se recomienda contactar con el teléfono de emergencias 062 o utilizar la aplicación móvil AlertCops, una herramienta que permite avisar de forma rápida y sencilla a las fuerzas de seguridad, facilitando una respuesta inmediata.
Asimismo, se aconseja reforzar aspectos como el control de accesos, la identificación de trabajadores autorizados y la colaboración entre agricultores de una misma zona, medidas que contribuyen a reducir el riesgo de robos y hurtos.
La detención del presunto autor del hurto de mandarinas en Nules pone de relieve la eficacia de los dispositivos de vigilancia desplegados por la Guardia Civil y la importancia de la cooperación entre los ciudadanos y las fuerzas de seguridad.
Gracias a la intervención del equipo ROCA, el intento de sustracción no llegó a consumarse y la fruta pudo ser recuperada íntegramente, evitando así un importante perjuicio económico para el agricultor afectado.
La Guardia Civil continúa trabajando para garantizar la seguridad en el medio rural y proteger a quienes dependen de la agricultura como medio de vida, reforzando su presencia en el territorio y actuando con contundencia frente a cualquier actividad delictiva que amenace al campo castellonense.









