El director de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), José Miguel Herrero, ha subrayado que la Ley de la cadena alimentaria marca unas nuevas reglas de juego  para el sector, con obligaciones para las partes que intervienen en las relaciones comerciales, tanto productores como distribuidores, prohibiendo prácticas irregulares como la “venta a resultas”. Para velar por ese cumplimiento ha hecho hincapié en que la Agencia supone un instrumento efectivo para el sector, que tiene sus puertas abiertas, y en la disponibilidad de AICA “para actuar allí donde el sector reclame”.

Así lo afirmaba en su intervención en la Jornada de la Fundación Canaria Alhóndiga de Taraconte que, centrada en la “Aplicación de la Ley de la cadena alimentaria”, se ha celebrado hoy, 23 de abril, en Tenerife. Allí ha explicado que la Agencia“controla todos los eslabones de la cadena en su función de supervisión del cumplimiento de la legislación, sancionando cuando comprueba que no se ha respetado la normativa”. También ha puntualizado que AICA “no va contra nadie, ni se olvida de nadie; su prioridad es velar por el respeto a la Ley”.

Herrero ha insistido en que la normativa tiene un carácter fundamentalmente disuasorio, aunque, ha precisado, “AICA actuará implacable sobre aquellos que no obedecen las reglas del juego y que impiden unas relaciones comerciales más equilibradas en el sector”.

En esta línea ha animado al sector a denunciar ante AICA prácticas irregulares, abusos o infracciones de la Ley porque “la información que nos proporcionan es clave para que nuestras actuaciones sean más rápidas y, sobre todo, eficaces, permitiéndonos llegar directamente al foco del problema”. Además, ha recordado que AICA no sólo actúa cuando recibe denuncias del sector, también interviene de oficio siempre que existan indicios razonables de incumplimiento de la Ley.

El director ha destacado también la importancia que tiene la exigencia de contratos de compra-venta por escrito entre productores y distribuidores “que permiten garantizar a agricultores y ganaderos saber cuánto y cuándo cobrarán por sus productos”. Este hecho, ha señalado, supone un gran avance en las relaciones comerciales. “Hemos dado pasos importantes aunque aún queda un largo camino por recorrer para el que no escatimaremos esfuerzos”, ha concluido Herrero.