“Hay que hacer un plan de gestión del lobo que diga dónde puede estar y dónde no”. José Luis Martín, presidente de Abaduero

Agronews Castilla y León

9 de junio de 2017

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sta organización nació en 2006 como respuesta a los ataques que este cánido estaba produciendo a rebaños en la zona de La Vídola. Tras ocho años de inactividad, el problema se recrudece extendiéndose a las zonas de Lumbrales y Sayago, es cuando los ganaderos toman una mayor conciencia del problema y se suman a Abaduero para defender sus explotaciones.

¿Cuéntenos cuándo empezó Abaduero y por qué?

Abaduero comenzó en 2006 por los problemas con el lobo en la zona de La Vídola, Villarino, Robledo… Entonces llegó a matar 200 animales. El problema se solucionó hasta hace dos años.

Entonces la solución fue puntual nada más…

Si, el problema de fondo sigue aunque el seguro contratado ahora por la Junta por lo menos exime al ganadero de tenerlo contratado si quiere una indemnización por daños. Para los ganaderos que tienen ataques muy de cuando en cuando palía en parte el problema, pero esa no es la solución para ganaderos que como algunos en Olmedo de Camaces tenían 200 ovejas y se han quedado con 80. Se les indemniza pero en la justa medida de los daños, porque no se tienen en cuenta los abortos, las extraviadas…

El pago del lucro cesante entonces tampoco es la solución…

Las cosas hay que verlas desde una lógica y razonable. Si tú introduces en una misma jaula un zorro y una gallina, al final el zorro se come a la gallina porque tiene hambre. Aquí ocurre lo mismo con el lobo. En estas zonas el lobo no tiene presas naturales y es que por cualquier lado que se mueva va a estar en contacto con animales domésticos, entonces la convivencia es imposible. Lo que hay que hacer es un plan de gestión del lobo en el cual se establezca dónde puede estar y dónde no puede estar el lobo, y establecer unas medidas de control eficaces y de aplicación rápida. Será imposible hacer una valla para que el lobo no pase a estas zonas, pero cuando el lobo entra en estas zonas y comienza a producir ataques no podemos dar lugar a que mate 400 animales como pasó el año pasado. Hay que tener unas medidas eficaces y rápidas, y no hay que asustarse por ello. Si en tu casa entra un roedor, un reptil o moscas, te vas a la droguería y compras el remedio. ¿Por qué no se puede matar un lobo? ¿Esos otros animales sufren menos? Hay que ser coherente.

Los ecologistas defienden que el intruso en todo esto es el hombre y no el lobo.

“Hoy tenemos lobos por miles, no es para nada una especie en peligro de extinción

Esa es una forma respetable de ver las cosas, tanto como la nuestra, pero para mí equivocada. La ganadería extensiva en estas comarcas está teniendo un efecto positivo con la aparición de la dehesa, contribuye a la economía de los núcleos rurales, al mantenimiento de la población, a la reducción de incendios forestales y a alimentar a la sociedad con un producto natural. Por lo tanto los efectos de la ganadería son más positivos que los que pueda generar el asentamiento de una población de lobos. Nosotros no estamos en contra del lobo ni creemos que deba desaparecer, el hombre tiene la capacidad y la obligación de gestionar los recursos que le ofrece la tierra y lo tiene que hacer de forma coherente, no descontrolada.

Ha hablado del debe de la Administración con los ganaderos. ¿El ganadero no tiene ningún debe?

Los ganaderos ponemos de nuestra parte todo lo posible, incluida la comida para el lobo. Hemos tenido que adaptar las explotaciones de acuerdo al siglo que vivimos, dimensionarlas para que sean rentables con una mínima mano de obra. Los vallados es imposible…

¿Por qué la ganadería extensiva es incompatible con el lobo?

La ganadería extensiva se basa en que aprovecha los recursos naturales, entonces los animales necesitan de todo el día, pero sobre todo las primeras horas del amanecer y las últimas de la tarde-noche, entonces si tienes que recoger esos animales cada día pierdes la viabilidad de la explotación. Un animal para que cumpla su ciclo biológico requiere unas condiciones naturales, pero sobre todo no estar sometido a estrés, y ese manejo que nos piden quienes desconocen este tipo de ganadería, produce precisamente lo que no conviene al ganado. Y si además los tienes encerrados una serie de horas al día, es todo lo contrario de lo que recomiendan los veterinarios, que te piden incluso aporte alimentario para mejorar las condiciones del celo. Y a todo esto se suma la pérdida de calidad de vida del ganadero, lo que no corresponde al siglo en el que vivimos. En cuanto a los mastines, son animales que no tienen un interruptor para decirles cuando deben atacar y a qué deben atacar. Si dejas un grupo de mastines en una finca y pasa gente a lo mejor tienes un problema mayor que el lobo.

¿Qué opina de esa PNL aprobada en el Congreso a instancias de los ecologistas para proteger el lobo?

Me parece una decisión equivocada. Hoy tenemos lobos por miles, no es para nada una especie en peligro de extinción, ese discurso hay que cambiarlo. Al norte del Duero se está cazando y en el sur está protegido, algo que no se entiende. Iniciativas como esa a lo único que contribuyen es a que cada vez quede menos gente en los pueblos. Las propuestas deben partir de las personas que viven en la zona, es como si yo me pongo a opinar cómo deben ordenar el tráfico en Madrid.

¿Qué tal funciona la mesa del lobo?

Nos gustaría que nuestras propuestas fueran tenidas más en cuenta, pero el consejero tiene cierta actitud de comprensión hacia nosotros y está intentado que en Europa se flexibilice la gestión. También hemos dicho que las técnicas de control en estas zonas no son las adecuadas y nos hemos ofrecido a colaborar, pero sin respuesta. También las indemnizaciones no cubren los daños reales de un ataque, la valoración es baja y sería deseable que se cuantificaran los daños indirectos como abortos, etc. Un ataque no es solo el animal muerto o herido, hay aspectos más importantes que el animal muerto.

Miguel Corral – www.salamancartvaldia.es


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