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La Guardia Civil de Valladolid ha llevado a cabo un importante operativo en el marco de la Operación ASPERSORME, que ha permitido la detención de una persona por hurto y la investigación de otras dos por receptación de material agrícola. Gracias a la rápida actuación de los agentes, se logró recuperar casi 400 tubos de riego y 90 aspersores que habían sido sustraídos de una explotación agrícola de la comarca de Tierra del Vino.
El dispositivo policial responde al incremento de robos en explotaciones agrícolas registrado en los últimos meses, especialmente en lo relativo a los sistemas de riego, cuya venta ilícita en el mercado negro ha generado gran preocupación entre agricultores y asociaciones agrarias.
Investigación y seguimiento
La investigación comenzó tras la denuncia de varios agricultores de la provincia que habían alertado de sustracciones repetidas de tubos de riego y aspersores. Ante ello, la Guardia Civil puso en marcha un dispositivo de seguimiento que permitió localizar una parcela en el término municipal de La Seca, donde se almacenaba material agrícola de dudosa procedencia.
Los agentes observaron que el lugar era frecuentado por una persona que, además, publicaba anuncios de venta en plataformas digitales, a pesar de no figurar como titular de ninguna explotación agrícola registrada. Estos indicios levantaron sospechas sobre la posible actividad ilegal de compraventa de material robado.
La actuación clave del 1 de agosto
El 1 de agosto, tras varias jornadas de vigilancia, los agentes interceptaron un camión que cargaba una gran cantidad de tubos de riego en la citada parcela. Durante la inspección se identificó al propietario del terreno y a dos operarios que aseguraron trabajar en una empresa familiar dedicada a la compraventa de material agrícola. Sin embargo, no pudieron aportar documentación que justificara la legalidad de la operación.
El titular de la finca ofreció versiones contradictorias sobre la procedencia del material, lo que reforzó la hipótesis de la actividad ilícita. En ese momento, se procedió a la aprehensión de los siguientes efectos:
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398 tubos de riego de aluminio (50 mm de sección y 6 metros de longitud).
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81 aspersores de las marcas RKD y Riegos Castilla.
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6 cabezas de aspersores adicionales.
Coincidencia con el material sustraído
Pocos días después, un agricultor de la comarca de Tierra del Vino denunció el robo de material de riego en su explotación entre el 28 de julio y el 1 de agosto. La descripción coincidía plenamente con el material intervenido en la operación, confirmando así la relación directa con los hechos.
Con estas pruebas, la Guardia Civil procedió a la detención del presunto autor del hurto y a la toma de declaración como investigados de los dos operarios del camión en Salamanca, quienes podrían haber participado en la transacción de receptación.
Impacto y prevención en el medio rural
La rápida intervención policial evitó la consumación de una transacción ilícita y permitió devolver el material a su legítimo propietario, reforzando la confianza de los agricultores en la actuación de las fuerzas de seguridad. Este caso refleja la importancia de la colaboración entre agricultores y Guardia Civil, ya que las denuncias previas y la información aportada por los afectados fueron determinantes para el éxito de la operación.
Los robos de sistemas de riego se han convertido en una de las principales preocupaciones en las zonas agrícolas de Valladolid y provincias limítrofes. El valor de mercado de los tubos de aluminio y los aspersores, junto con la facilidad para revenderlos en circuitos paralelos, han convertido estos elementos en un objetivo recurrente de las bandas dedicadas a la sustracción de material agrícola.
Conclusiones
La Operación ASPERSORME supone un paso importante en la lucha contra el hurto y la receptación de material agrícola en Castilla y León. La actuación coordinada de la Guardia Civil y la rápida respuesta a las denuncias ciudadanas permitieron recuperar un volumen significativo de material y frenar un intento de venta ilegal.
El caso refuerza la necesidad de mantener una estrecha cooperación entre agricultores y cuerpos de seguridad, así como de implementar medidas de prevención, como la identificación y marcaje de material agrícola, la instalación de sistemas de vigilancia y la comunicación inmediata de cualquier actividad sospechosa.












