
La Guardia Civil de Valladolid ha llevado a cabo una actuación en un coto de caza ubicado en el término municipal de Fresno el Viejo que ha terminado con la intervención de 12 conejos vivos, un hurón y 19 redes utilizadas para la captura ilegal de fauna silvestre, en un nuevo episodio que pone el foco sobre las prácticas ilegales en el ámbito cinegético.
Los hechos se produjeron el 15 de abril de 2026, cuando agentes del Instituto Armado procedieron a inspeccionar un vehículo todoterreno que circulaba por la zona. Durante la revisión, los agentes descubrieron en el interior del vehículo una jaula metálica que contenía 12 ejemplares de conejo silvestre (Oryctolagus cuniculus), todos ellos vivos, además de un hurón (Mustela putorius furo) y un total de 19 redes destinadas a la captura de animales.
Sin autorización para capturar especies cinegéticas
Tras el hallazgo, los agentes solicitaron al conductor del vehículo —propietario tanto del coche como del material intervenido— la correspondiente autorización para la captura de especies cinegéticas mediante el uso de hurón y redes, un requisito obligatorio según la normativa vigente.
El individuo reconoció carecer de cualquier tipo de permiso, lo que constituye una infracción directa de la legislación en materia de caza y protección de fauna silvestre.
Este tipo de prácticas, aunque tradicionales en algunos contextos, están estrictamente reguladas debido a su impacto sobre las poblaciones animales y los ecosistemas. La utilización de hurones y redes requiere permisos específicos que garantizan que la actividad se realiza de forma controlada y sostenible.
Liberación inmediata de los animales y decomiso del material
Una vez comprobados los hechos, la Guardia Civil informó al implicado de que sería denunciado ante la autoridad competente. En cuanto a los animales intervenidos, se adoptaron medidas inmediatas:
- Los 12 conejos fueron liberados en el mismo coto donde habían sido capturados, asegurando su retorno al medio natural.
- El hurón quedó bajo custodia del propietario, al tratarse de un animal doméstico.
- Las 19 redes utilizadas en la actividad ilegal fueron decomisadas.
Estas actuaciones buscan minimizar el impacto sobre la fauna y evitar que los medios ilegales vuelvan a utilizarse.
La importancia de la normativa cinegética
La Guardia Civil ha recordado que la normativa cinegética no es un mero trámite administrativo, sino una herramienta clave para:
- Garantizar la conservación de las especies
- Evitar la sobreexplotación de recursos naturales
- Mantener el equilibrio ecológico de los ecosistemas
El uso de métodos no autorizados puede provocar desequilibrios graves, especialmente en especies como el conejo silvestre, que desempeña un papel fundamental en la cadena trófica de muchos entornos rurales.

Un problema recurrente en el medio rural
La captura ilegal de fauna sigue siendo un problema recurrente en determinadas zonas rurales, donde algunos individuos continúan utilizando métodos tradicionales sin respetar la legislación vigente.
Este tipo de prácticas no solo supone una infracción administrativa, sino que en algunos casos puede derivar en delitos contra la fauna, especialmente si se afectan especies protegidas o se emplean métodos prohibidos.
Además, el uso de redes y hurones sin control puede provocar:
- Capturas indiscriminadas
- Daños a otras especies no objetivo
- Alteraciones en el equilibrio poblacional

Colaboración ciudadana: clave para prevenir delitos
La Guardia Civil ha insistido en la importancia de la colaboración ciudadana para detectar este tipo de conductas. Ante cualquier sospecha de actividades ilegales relacionadas con la fauna o el medio natural, los ciudadanos pueden contactar con el teléfono 062, disponible las 24 horas del día durante todo el año.
La rápida actuación de los agentes en este caso demuestra la eficacia de los controles en zonas cinegéticas y la importancia de la vigilancia continua para proteger el patrimonio natural.
Conclusión: control, vigilancia y respeto al medio natural
La intervención de estos 32 elementos relacionados con la captura ilegal —entre animales y material— pone de manifiesto la necesidad de reforzar la concienciación sobre el respeto a la normativa ambiental.
El equilibrio de los ecosistemas depende, en gran medida, del cumplimiento de estas normas y de la responsabilidad individual de quienes interactúan con el entorno natural.








