
La Guardia Civil de Albacete ha logrado esclarecer un importante robo agrícola que afectó a una explotación de almendra situada en el término municipal de Barrax, recuperando 5.400 kilos de almendra que habían sido sustraídos y estaban listos para su comercialización ilegal. La actuación, enmarcada en el “Plan contra las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas”, ha concluido con la detención de dos hombres de 38 y 53 años, ambos vecinos de Albacete y con antecedentes por hechos similares.
Robo planificado en una finca agrícola
Las investigaciones se iniciaron tras la denuncia de un robo cometido en una parcela de almendros de Barrax, donde los delincuentes sustrajeron una gran cantidad de almendra ya recolectada y extendida para su secado. Según la inspección ocular realizada por los agentes del Equipo ROCA de La Roda, los autores forzaron el vallado perimetral y accedieron con un furgón o vehículo similar para cargar el fruto, que se encontraba en proceso previo a su venta.
Los agentes observaron que los ladrones habían planificado cuidadosamente el robo, realizando una vigilancia previa del lugar, controlando los horarios y aprovechando los momentos en que la finca quedaba sin trabajadores ni propietarios. Esta minuciosa preparación permitió a los autores actuar con rapidez y sin ser sorprendidos.
Recuperación del fruto sustraído
Tras reunir los indicios y testimonios pertinentes, la Guardia Civil estableció una línea de investigación que condujo a los sospechosos, ambos residentes en la capital albacetense. Los agentes lograron localizar la almendra robada en el interior de un furgón alquilado días antes del delito, estacionado en una calle de Albacete, donde se encontraba almacenada a la espera de su venta.
El operativo permitió recuperar la totalidad del producto robado, que ascendía a 5.400 kilos y estaba valorado en aproximadamente 9.000 euros, según la tasación realizada. El fruto fue devuelto a su legítimo propietario, cerrando así una investigación que demuestra la efectividad de los dispositivos de control rural impulsados por la Guardia Civil.
Antecedentes y colaboración entre equipos
Ambos detenidos contaban ya con antecedentes policiales por delitos similares, lo que facilitó su identificación y seguimiento. Las diligencias instruidas fueron remitidas al Juzgado de Instrucción nº 1 de Albacete, que asumirá el caso en funciones de guardia.
El éxito de la operación fue posible gracias a la coordinación entre el Equipo ROCA de La Roda y el de Albacete, que colaboraron tanto en las labores de vigilancia como en la fase de recuperación de los efectos sustraídos. Esta cooperación refleja el funcionamiento integrado de los equipos especializados en delitos rurales dentro de la Comandancia de Albacete.
El papel del Plan contra las sustracciones agrícolas
El robo de almendra en Barrax no es un hecho aislado. En los últimos años, las fuerzas de seguridad han intensificado la vigilancia en las zonas rurales debido al incremento de robos en explotaciones agrícolas y ganaderas, especialmente durante las campañas de recolección.
El Plan contra las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, puesto en marcha por la Dirección General de la Guardia Civil, tiene como objetivo proteger la economía rural y garantizar la seguridad del campo español. Este plan se basa en tres pilares fundamentales: la prevención, la colaboración con los agricultores y ganaderos, y la investigación rápida de los delitos cometidos.
Dentro de este marco, los Equipos ROCA (Robos en el Campo) desempeñan un papel clave. Su misión consiste en mejorar la seguridad de las explotaciones mediante una vigilancia constante, visitas a las fincas, reuniones informativas y contacto directo con las asociaciones agrarias. También promueven acciones formativas de seguridad para prevenir robos, y desarrollan investigaciones especializadas cuando se producen sustracciones.
Gracias a esta estructura, la Guardia Civil consigue una cobertura integral del entorno rural, combinando prevención, proximidad e investigación. En este caso, la actuación de los agentes ha evitado una pérdida económica significativa para el propietario afectado y ha devuelto la tranquilidad a los agricultores de la zona.
La importancia de la seguridad en el sector agroalimentario
La almendra, uno de los cultivos más representativos de Castilla-La Mancha, ha adquirido un valor creciente en el mercado debido a la alta demanda nacional e internacional. Este contexto ha convertido al fruto seco en un objetivo frecuente para los robos en campo, especialmente en las provincias con grandes extensiones de almendros como Albacete, Cuenca o Ciudad Real.
Los hurtos no solo provocan pérdidas económicas directas, sino también daños estructurales y emocionales en las explotaciones afectadas: destrucción de vallas, deterioro de maquinaria, interrupciones en la producción y una sensación de inseguridad que afecta a la vida rural. Por ello, la colaboración ciudadana y la rápida comunicación con las autoridades resultan esenciales para combatir este tipo de delitos.
En este sentido, la Guardia Civil insiste en la importancia de denunciar cualquier actividad sospechosa, ya que la información local suele ser determinante para detectar patrones de actuación y prevenir nuevos robos. Las patrullas rurales, reforzadas en campañas agrícolas, también actúan como disuasión ante posibles delincuentes.
Un modelo de actuación replicable
El caso de Barrax representa un ejemplo de eficacia en la actuación policial rural, al combinar investigación técnica, conocimiento del terreno y coordinación interinstitucional. La recuperación de los 5.400 kilos de almendra en apenas unos días refuerza la confianza de los agricultores en las medidas de seguridad implementadas y demuestra la utilidad práctica del Plan nacional.
Este modelo, basado en la intervención temprana, puede servir de referencia para otras provincias con problemáticas similares, especialmente en periodos de cosecha de productos de alto valor como aceituna, uva o pistacho.
La Guardia Civil de Albacete, a través de sus equipos ROCA, reafirma así su compromiso con la protección del medio rural, la defensa de los intereses de los productores y la preservación del tejido agrícola regional, un sector estratégico tanto por su peso económico como por su contribución a la sostenibilidad territorial.











