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  • Hoy entrevistamos a a Javier Galán, gerente de SAT Los Francos, granja pionera en la obtención de la certificación A de Granja Circular y el certificado de conformidad de Aenor

SAT Los Francos es una empresa familiar dedicada a la agricultura y a la ganadería ovina desde 1880. Con cerca de 1000 hectáreas de tierras para cultivos y un rebaño de 1900 ovejas lecheras de raza Laucane, SAT Los Francos es una empresa de referencia en el sector agropecuario. Su afán por la excelencia les ha hecho avanzar en la sostenibilidad obteniendo el certificado A de Granja Circular y el certificado de conformidad de Aenor, que acredita que cumple los requisitos de sostenibilidad económica, medioambiental y social, además de los relativos a bienestar animal.

 

Ficha de la granja
  • Nombre de la granja: SAT 2126 Los Francos.
  • Ubicación: Revenga de Campos, Palencia.
  • Nº total de animales: 2691 hembras, entre ovejas adultas y corderas, y 152 machos.
  • Tipo de producción: mixta, producción de carne y leche ovina.
  • Nº de animales en producción: 1873 hembras mayores de un año.
  • Producción anual: 1 070 000 litros.
  • Equipo en la granja: 22 personas (13 ganadería + 6 agrícola-forestal + 3 gestión). 
  • Aspectos destacados en el manejo: sencillez, búsqueda de eficiencia y, sobre todo, intentar que nuestros animales estén sanos.
  • Medidas de bioseguridad: control adecuado de visitas, EPIs adecuados, control sanitario estricto, control de agentes externos, etc.

 

¿Por qué decidisteis entrar en Granja Circular?

Nos pareció muy interesante que alguien externo nos examinara de una forma objetiva. Cada día debemos mejorar un poquito, y esta era una buena forma de saber cuál era nuestro punto de partida y ayudarnos a detectar puntos débiles o posibles mejoras en la explotación. Además, este tipo de iniciativas puede ayudar al sector a proyectar una imagen más acorde con la realidad, es decir, la de granjas modernas con una gestión empresarial y preocupadas por los retos sociales y ambientales.

 

¿Cuál ha sido el proceso para lograr las certificaciones? ¿Qué soporte habéis necesitado para conseguirlo?

La primera toma de contacto fue la aportación periódica de datos de nuestra explotación; productivos, económicos, medioambientales y sociales. Tras este primer paso, llegaron las inspecciones en la propia ganadería, en las que se prestó atención a aspectos como la gestión de los residuos, el bienestar animal y el confort de los animales, la gestión de personal asalariado, las emisiones, etc.

Finalmente, Aenor visitó nuestras instalaciones, y tuvimos que documentar los datos aportados inicialmente, o bien los que se nos requirieran en ese momento. En todo este proceso, hemos utilizado los medios propios de la granja.  

 

¿Qué buenas prácticas ya llevabais a cabo que os han servido para conseguir la certificación?

En nuestra ubicación, y según el modelo de empresa que tenemos instaurado, para ser viables, creemos que debe haber una armonía en todo lo que hacemos. Debemos cuidar a los animales, nuestro medioambiente y, sobre todo, a las personas que trabajan en esta empresa.

Nuestra explotación es mixta, integrando agricultura y ganadería, con todo lo que eso significa en complejidad de gestión, pero también en beneficios en cuanto a productividad, posibilidad de rotar cultivos, asegurar la calidad de los forrajes para el ganado, retornar nutrientes y mejorar el suelo con el estiércol, etc.

Uno de nuestros objetivos prioritarios es tener una ganadería sana, y esto solo se consigue con un protocolo vacunal adecuado, una buena alimentación, bienestar y manejos adecuados.

En la agricultura intentamos producir productos de calidad, diversificando cultivos, estercolando las tierras, cuidando de la mejor manera posible nuestra materia prima. Tenemos unas 100 hectáreas de arbolado, pinos, chopos y nogales, que aportan a nuestro planeta unos beneficios incuestionables. Hemos creado micro ecosistemas, mediante tojas de agua, arbolados, setos, donde se reproducen diferentes especies de animales que luego nos aportan un gran beneficio a nuestros cultivos. Utilizamos energías renovables, fotovoltaicas de autoconsumo, para que nuestro impacto energético sea el mínimo.

Pero, por encima de todo esto, el pilar más importante son las personas que trabajan en nuestra granja. Intentamos crear un ambiente cordial, porque creemos que así conseguimos nuestra mayor eficiencia. La propiedad, la familia "López-Francos", intenta transmitir en su empresa estos principios sociológicos y medioambientales.

 

¿Qué nuevas medidas habéis tenido que implementar para obtenerlo?

Quizás la medida que más hemos tenido que trabajar es la reordenación de todos los datos de los que disponemos. Para pensar de forma "circular" necesitábamos obtener unos datos concretos de una forma sencilla, sin que alterara mucho nuestro trabajo diario.

 

¿Qué opináis sobre la inclusión de los cuatro pilares (sostenibilidad medioambiental, social, económica y bienestar animal) en el modelo?

Creemos que no deben ir separados. Debemos buscar la excelencia con nuestros animales, entorno y trabajadores y, por su puesto, ser viables.

 

¿Qué beneficios y oportunidades creéis que aportará para vuestro negocio el certificado de Granja Circular?

Sin duda la mejora, al ser evaluados de forma periódica. Además, el poder compartir datos con otras granjas y compararnos entre nosotros es un aliciente importantísimo. Por otro lado, si conseguimos que la sociedad sepa realmente lo que hacemos, que entiendan el significado de un certificado de Granja Circular, que se den cuenta del gran trabajo que están realizando la mayoría de los agricultores y ganaderos, siendo sostenibles en el medio rural, empezaremos a tener una sociedad más justa. 

 

¿Qué recomendaciones darías a aquellos ganaderos que tengan interés en un proyecto de sostenibilidad?

En la mayoría de los casos, ser ganadero lleva implícito ser sostenible. Creo que es una herramienta que bien utilizada, nos puede ayudar a ser más eficientes como empresas y como personas.  

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