ASAJA Alerta: El Girasol de Secano, el Cultivo Más Expuesto a la Ola de Calor en León

Agronews Castilla y León

23 de julio de 2024

maíz, girasol

 

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) ha lanzado una voz de alarma sobre el cultivo de girasol de secano en la provincia de León. Según los datos proporcionados por la organización, este cultivo es actualmente el más vulnerable a la intensa ola de calor que afecta a la región. La situación es especialmente crítica dado que el girasol se encuentra en pleno proceso de floración, un momento crucial para su desarrollo y posterior producción.

Superficie y condiciones de cultivo

En la provincia de León se han cultivado 18.983 hectáreas de girasol, de las cuales 12.197 hectáreas corresponden a tierras de secano. La elección del girasol en estas tierras responde a su resistencia relativa a condiciones de sequía, gracias a sus raíces profundas. Sin embargo, para lograr una producción rentable, los rendimientos deben superar los 1.000 kilos por hectárea, algo que solo es posible en tierras de alta calidad.

girasol  

Retraso en el ciclo de crecimiento

Debido a las lluvias de primavera, una parte significativa de la superficie sembrada de girasol se hizo de forma tardía, lo que ha provocado un retraso en su ciclo de crecimiento. Aunque la nascencia fue en general buena, la ausencia de lluvias en las últimas semanas ha afectado negativamente al desarrollo del cultivo. Ahora, la ola de calor en pleno proceso de floración y formación de la pipa podría tener efectos devastadores sobre las expectativas de producción.

Estimaciones de producción

En la última Comisión Provincial de Estadística Agraria, se estimaron producciones cercanas a las 34.000 toneladas, con rendimientos de 1 tonelada por hectárea en secano y 3,2 toneladas en regadío. Sin embargo, estas cifras están sujetas a cambios debido a las condiciones climáticas adversas que el girasol está enfrentando actualmente.

Importancia del girasol en la rotación de cultivos

El girasol de secano se ha convertido en una alternativa viable al barbecho dentro del proceso de rotación de tierras destinadas al cereal. Esta práctica es crucial para mantener la fertilidad del suelo y reducir la incidencia de plagas y enfermedades. Una vez que la cosecha se recoja entre septiembre y octubre, la mayoría de las fincas se resembrarán con cereal de invierno utilizando técnicas de siembra directa o mínimo laboreo, lo que ayuda a reducir costos para la campaña siguiente.

Situación del girasol de regadío

En contraste, el girasol de regadío no enfrenta el mismo riesgo de reducción de rendimientos debido a las altas temperaturas actuales, ya que la campaña de riego está garantizada en todas las zonas regables. Sin embargo, ASAJA considera que este cultivo es poco rentable en regadío, principalmente porque no logra competir con el maíz. La siembra de girasol en estas condiciones se realiza mayormente para cumplir con las exigencias de la Política Agraria Común (PAC), donde se le considera un “cultivo mejorante”.

girasol, soja, trigo

Mercado y precios del girasol

La pipa de girasol, destinada principalmente a la extracción de aceite para consumo humano y secundariamente a la producción de una torta de alto valor proteico para la alimentación animal, cotiza en los mercados internacionales de manera similar a los cereales. Actualmente, los precios son bajos, con 415 euros por tonelada en la Lonja de Sevilla, influenciados por las importaciones de países como Rusia y Ucrania, que son los principales productores mundiales.

El girasol en el contexto regional

Aunque la superficie dedicada al cultivo de girasol ha aumentado en los últimos años, sigue siendo un cultivo de poca importancia cuantitativa en la provincia de León. De hecho, ocupa la penúltima posición en la región de Castilla y León, solo superando a la provincia de Ávila en términos de superficie cultivada.

Impacto del cambio climático

El escenario que enfrenta el cultivo de girasol en León es un reflejo de los desafíos más amplios que trae consigo el cambio climático. Las olas de calor más frecuentes y prolongadas, junto con patrones de lluvia impredecibles, están afectando significativamente la agricultura. La resiliencia de cultivos como el girasol se pone a prueba, y la necesidad de estrategias de adaptación se hace cada vez más evidente.

ASAJA y las medidas a tomar

ASAJA continúa monitoreando de cerca la situación y trabajando para proporcionar apoyo y orientación a los agricultores afectados. La organización subraya la importancia de adoptar prácticas agrícolas sostenibles y de invertir en investigación para desarrollar variedades de cultivos más resistentes a las condiciones extremas. También aboga por políticas que apoyen a los agricultores en la transición hacia métodos de cultivo más resilientes al clima.

La alerta de ASAJA sobre el girasol de secano en León pone de manifiesto la vulnerabilidad de este cultivo ante las olas de calor actuales. A medida que los efectos del cambio climático se intensifican, es crucial que los agricultores, las organizaciones agrarias y las autoridades trabajen juntos para desarrollar soluciones sostenibles que aseguren la viabilidad de la agricultura en la región. El futuro del girasol, y de muchos otros cultivos, dependerá de nuestra capacidad para adaptarnos a un clima cambiante y para implementar prácticas agrícolas que puedan resistir estas nuevas realidades.

cebada, girasol, asaja

 



Suscríbete a las mejores noticias agrarias con el boletín Agronews

Recibirás la siguiente información:

  • Las tres noticias agrarias que debes leer antes de que acabe el día
  • Boletín semanal de precios del mundo agrario
  • Lo mejor de la semana
  • Las tres mejores noticias agrarias del fin de semana

Politica de privacidad

Te has suscrito con éxito!

Share This