
El Gobierno de Cantabria ha concedido ayudas por valor de un millón de euros a 918 ganaderos con explotaciones de ganadería extensiva situadas en zonas con presencia permanente del lobo. Estas subvenciones, publicadas en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), forman parte del marco establecido por el Plan de Gestión del Lobo y buscan compatibilizar la conservación de la fauna silvestre con el desarrollo económico en el medio rural.
¿En qué consisten las ayudas?
Las ayudas están diseñadas como un pago por servicios ambientales , lo que implica que los ganaderos no solo se dedican a la producción, sino que también desempeñan un papel esencial en la conservación de la biodiversidad. La compensación se otorga en forma de una prima anual basada en la cantidad de cabezas de ganado que las explotaciones mantienen en régimen extensivo.
Los montos establecidos son los siguientes:
- 20 euros por cabeza de ganado ovino o caprino.
- 15 euros por cabeza de ganado equino.
- 10 euros por cabeza de ganado bovino.
Estas cifras corresponden exclusivamente a explotaciones situadas en los municipios clasificados como Zona 1 del Plan de Gestión del Lobo , vigente desde 2019 . Además, las condiciones de elegibilidad exigen que las explotaciones estén activas y sean de carácter profesional.

Impacto en la ganadería extensiva de Cantabria
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos , ha subrayado que estas ayudas tienen un objetivo claro: mitigar los efectos económicos y sociales de la presencia del lobo en las zonas rurales. Según Susinos, el lobo no solo representa un riesgo para el ganado, sino que también amenaza el relevo generacional en la actividad ganadera.
La ganadería extensiva, que tradicionalmente ha sido un pilar del medio rural en Cantabria, enfrenta desafíos adicionales debido a los ataques de lobos, que en ocasiones hacen inviable la continuidad de las explotaciones familiares.
Más de 200 lobos en Cantabria: un incremento del 92% en diez años
El último censo oficial del lobo en Cantabria refleja un aumento significativo en su población. Actualmente, se estima que hay 23 manadas de lobo, de las cuales 9 son compartidas con comunidades vecinas como Castilla y León y Asturias. Este incremento representa un 92% más de ejemplares en la última década , superando los 200 lobos en todo el territorio cántabro.
El Gobierno de Cantabria planea remitir este censo actualizado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ( MITERD ) antes de fin de año, con el objetivo de solicitar adicionales para controlar la población del lobo.

Pagos independientes de indemnizaciones y ayudas preventivas para los ganaderos
Una de las claves del programa es que estos pagos por servicios ambientales son completamente independientes de las indemnizaciones que reciben los ganaderos por ataques de lobos. En Cantabria, dichas indemnizaciones se conceden a todos los afectados, independientemente de si son ganaderos profesionales o no.
Asimismo, el Gobierno regional ofrece ayudas para medidas preventivas , como vallados eléctricos, mastines u otros métodos disuasorios. Estas ayudas se otorgan en régimen de concurrencia competitiva y se priorizan en función de la incidencia de daños.
Propuesta de extracciones puntuales y controladas
A la vista del incremento de ataques, la consejera Susinos ha anunciado que Cantabria instará al MITERD a autorizar extracciones puntuales y controladas de lobos , una medida que ya ha generado debate en otras regiones de España. Según el Gobierno regional, estas acciones serán necesarias para garantizar un equilibrio entre la conservación de la especie y la viabilidad de la ganadería extensiva .

Una medida alineada con la conservación y el desarrollo rural.
El Plan de Gestión del Lobo en Cantabria es un modelo que combina protección de la biodiversidad con apoyo al desarrollo rural . Estas ayudas por servicios ambientales no solo compensan económicamente a los ganaderos, sino que también reconocen su papel como custodios del paisaje y la biodiversidad.
Con una inversión de un millón de euros y el compromiso de más de 900 ganaderos , Cantabria avanza hacia un modelo sostenible que busca armonizar la presencia de grandes depredadores como el lobo con la supervivencia de las explotaciones ganaderas tradicionales.









