Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • A 917 metros de altitud se encuentra la localidad leonesa de Almanza, a la entrada de la comarca de Montaña de Riaño, y allí David Albalá y su familia han iniciado una plantación de fresas que cerrará este año con una producción en torno a las 30 toneladas

Producir fresas y vivir en zona montañosa no está reñido, así lo ha demostrado el emprendedor David Albalá y su familia que no se han movido de Almanza, a 917 metros de altitud, cerca de la Montaña oriental leonesa, para iniciar allí un nuevo cultivo que, normalmente, asociamos al sur de España, la fresa. Son fresas de altura no solo porque crecen a más de 900 metros, sino también por la altura de su sabor, no se recolectan casi hasta que han completado la maduración y eso les da un contenido en azúcar más elevado y un sabor a fresa de pueblo, único.

David Albalá explica que, de momento, cuentan con tres hectáreas de superficie plantadas de fresas, eso es en torno a 50.000 plantas en producción en este 2020, aunque tienen otra parcela cercana que empezará a producir el próximo año. De momento, éste  lo cerrarán con una producción total que ronda las 30 toneladas de fresas.

Su objetivo no es crecer de manera rápida, sino hacerlo sobre seguro, van a ir ampliando “poco a poco, según vaya siendo la demanda” porque, no hay que olvidar que se trata de una fruta “muy perecedera y hay que ir poco a poco”.

 

Una fresa tradicional 

Lo peculiar de estas fresas, asegura Albalá, es que son “naturales, tradicionales” porque “solo lleva agua y nada de abono que no sea natural”, además, “durante el ciclo de la planta, que dura tres años, no se les echa nada químico”. A ésta se une otra “peculiaridad”, que “se deja madurar casi al punto de comer” y eso “hace que tenga mucho azúcar, sea muy sabrosa”, pero también supone “un riesgo” porque es una fruta muy perecedera.

Éste es el tercer año de venta de esta 'Fresa de Almanza' y no ha sido sencillo, “todos los inicios son duros”, reconoce Albalá, que explica que, de momento, “se vende alrededor de donde se produce, en Cistierna, Sahagún o Guardo (Palencia), pero también llega a León”, aunque no todo lo que desearían. En la capital las distribuye Frutas Flórez, una empresa radicada en Sahagún, y con un espacio en Mercaleón. Llegar lejos es “difícil” porque se trata de un producto “muy perecedero”, pero este emprendedor pide a los fruteros que le den una oportunidad a sus fresas y que “apuesten por las de aquí”, porque, no tiene dudas, “una vez que se prueba es más fácil venderla”.

Este agricultor produce también setas silvestres: níscalos y boletus, pero “si durante varios años no llueve lo suficiente, no hay setas”, por eso pensó en otro producto con el que complementar su trabajo y sus ingresos, hizo una prueba con las fresas, que resisten bien las bajas temperaturas, salió bien, y ya lleva tres años de producción.

A lo largo del año las recolecta en dos ocasiones: el primer pico de producción se da entre los meses de mayo y junio, pero es en este mes de septiembre cuando son más sabrosas porque las de primavera, tienen menos contenido en azúcar.

¿Compite con la fresa del sur?, David Albalá lo tiene claro, “no hay que competir con Huelva, ellos tienen su fresa y nosotros la nuestra. La nuestra no tiene nada que ver con la que se compra en marzo, ésta es otra, es fresa y sabe a fresa”.

 

Frambuesas y arándanos

La producción de fresas se está dando bien en Almanza y, por ello, David Albalá ha comenzado ya a producir “pequeñas cantidades de frambuesas y arándanos” con las que complementar los transportes de sus productos.

Son frutos rojos leoneses, con sabores tradicionales y naturales, y por ello este agricultor anima a consumir productos de aquí.

Sección: 

Provincias: