
La Asamblea Nacional de Francia aprobó en primera lectura, el pasado 27 de enero un proyecto de ley que autoriza la aplicación de productos fitosanitarios mediante drones en determinados cultivos, como el plátano y ciertos viñedos, cuando la pendiente del terreno supere el 20 %. La propuesta fue impulsada por el oficialismo y respaldada por el Gobierno, que la considera una «ley del progreso». Sin embargo, la izquierda ha criticado duramente la iniciativa, advirtiendo sobre un retroceso en la protección de la salud y el medio ambiente.
El debate sobre esta medida comenzó el 2 de diciembre de 2024, pero la falta de tiempo impidió llegar a una votación en ese momento. La reciente censura y el nombramiento de un nuevo gobierno tampoco lograron enterrar la propuesta, que fue reintroducida en la agenda legislativa.
La legislación vigente y los cambios propuestos
Hasta ahora, Francia prohíbe la pulverización de productos fitosanitarios por vía aérea, según el relator del texto, Jean-Luc Fugit, diputado de Juntos por la República (EPR). Sin embargo, el nuevo proyecto de ley permitirá su aplicación mediante drones en casos específicos, siempre que se cumplan determinadas condiciones.
La Ministra de Agricultura, Annie Genevard, ha defendido la iniciativa asegurando que contribuirá a reducir el impacto ambiental y los riesgos para la salud humana, además de equiparar las condiciones de los agricultores franceses con sus homólogos europeos, ya que en varios países de la Unión Europea ya se permite esta tecnología.
✅ Adoption de la proposition de loi visant à améliorer le traitement des maladies affectant les cultures végétales à l’aide d’aéronefs télépilotés, en première lecture.
? En savoir plus : https://t.co/VwAxZe3Q88#DirectAN pic.twitter.com/Ts7bvS8T2L— Assemblée nationale (@AssembleeNat) January 27, 2025
Ventajas del uso de drones en la aplicación de fitosanitarios
Los partidarios del proyecto destacan varias ventajas del uso de drones en la aplicación de productos fitosanitarios:
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Mayor precisión: la aplicación dirigida reduce la cantidad de productos utilizados.
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Reducción del impacto ambiental: se minimiza la contaminación del suelo y del agua.
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Protección de los trabajadores: evita que los agricultores entren en contacto directo con productos fitosanitarios.
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Reducción de costos: los drones permiten aplicar los tratamientos de manera más eficiente y económica.
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Accesibilidad a terrenos complicados: en parcelas con pendientes superiores al 20 %, los drones facilitan la aplicación de tratamientos donde los tractores o pulverizadores convencionales tienen dificultades para operar.
Críticas y preocupaciones sobre la medida
A pesar de los argumentos a favor, la iniciativa ha sido duramente criticada por la oposición de izquierda, ecologistas y asociaciones de protección ambiental. La diputada socialista Chantal Jourdan alertó que esta decisión podría suponer el regreso de fumigaciones aéreas con graves riesgos para la salud de agricultores y población local.
Según los opositores, el Gobierno ha interpretado de manera sesgada un informe de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES), que evaluó la seguridad de la aplicación de fitosanitarios mediante drones entre 2019 y 2021. El informe señala que, aunque los drones pueden mejorar la precisión de la aplicación, no garantizan la eliminación total del riesgo de deriva de productos fitosanitarios y su impacto en la salud pública y el medio ambiente.
«Se ha abierto la caja de Pandora, lo que podría generar un efecto dominó que facilite futuras autorizaciones para otros cultivos y, eventualmente, la reintroducción de la fumigación aérea a gran escala«, declaró la diputada Sandra Regol del partido ecologista.
El debate en el Senado y los próximos pasos legislativos
Mientras la Asamblea Nacional aprobó la propuesta, el Senado también está examinando un proyecto de ley promovido por la derecha que busca «eliminar las limitaciones al ejercicio de la profesión de agricultor». Se espera que una enmienda gubernamental, que incorpora gran parte de la legislación aprobada en la Asamblea Nacional, sea evaluada en las próximas semanas.
De consolidarse este cambio regulatorio, Francia se uniría a países como España, Italia y Alemania, donde el uso de drones para la aplicación de fitosanitarios ya es una realidad. Sin embargo, la regulación final deberá considerar medidas estrictas para minimizar los riesgos asociados y establecer protocolos claros para su implementación segura.
Conclusiones
La aprobación del uso de drones para la aplicación de fitosanitarios en cultivos específicos es una decisión que ha generado un intenso debate en Francia. Mientras el Gobierno y los sectores agrarios defienden la medida como un avance tecnológico necesario para la competitividad del sector, los partidos de izquierda y ecologistas alertan sobre los riesgos para la salud pública y el medio ambiente.
Con el proyecto ahora en manos del Senado, queda por ver si la normativa será finalmente aprobada y en qué condiciones. Lo que es indiscutible es que esta decisión podría marcar un antes y un después en la modernización de la agricultura francesa y en la regulación del uso de tecnologías emergentes en el sector agrícola.












