
La plataforma SOS Rural, junto a Campiña Norte contra las Megaplantas Solares, ha entregado este miércoles más de 55.000 firmas en la sede del Parlamento de Andalucía. La campaña, bajo el lema «¡Salvemos los olivos centenarios de Lopera de ser talados para poner placas solares!», visibiliza el rechazo ciudadano al proyecto de tala de medio millón de olivos centenarios en las provincias de Jaén y Córdoba para dar paso a megaplantas solares industriales.
Sin respuesta institucional a pesar del clamor ciudadano
“Ni el presidente ni su consejera nos han recibido, ignorando el clamor de 56.577 ciudadanos, tanto andaluces como del resto de España, preocupados por la destrucción de un patrimonio natural e histórico.”
Aunque no fueron atendidos por el Ejecutivo andaluz, representantes de SOS Rural sí fueron recibidos por diputados del Grupo Mixto y de Por Andalucía en el Parlamento.
Un modelo energético que arrasa con el tejido rural
El conflicto gira en torno a la implantación masiva de megaplantas solares en suelos agrícolas, especialmente en el entorno del mar de olivos de Andalucía, símbolo de la agricultura tradicional y generador de empleo local. Según Corbalán,
“En Jaén hay planificadas 25 megaplantas solares que ocuparán más de 4.000 hectáreas de olivar tradicional. Es una amenaza directa a la economía rural ligada al aceite de oliva y al empleo agrícola”.
En el caso concreto de Lopera, se pretende eliminar 42.600 olivos en 426 hectáreas, lo que supondría, según datos de la cooperativa La Loperana:
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Una pérdida anual de 2 millones de kilos de aceituna
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Una producción perdida de 400.000 litros de aceite de oliva
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Una merma económica superior a los 3 millones de euros
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Una caída del 25% de los ingresos para muchos vecinos
El papel de las expropiaciones forzosas
SOS Rural y Campiña Norte alertan de que estos proyectos se están desarrollando gracias a la declaración de utilidad pública, que permite la expropiación de tierras agrícolas a sus legítimos propietarios. Esta situación, que según denuncian genera coacción y vulneración de derechos, agrava el conflicto entre el desarrollo energético y la sostenibilidad territorial.
Zona cero: destrucción ambiental en tiempo récord
Durante una visita a los terrenos afectados en Lopera —calificados como la “zona cero” de esta tala masiva—, los portavoces denunciaron el impacto ecológico de estas actuaciones. Según cifras de la Fundación Descubre, también promovida por la Junta, la eliminación de 30 cm de suelo fértil por maquinaria supone la destrucción de un proceso natural de más de 3.000 años, dado que 1 cm de suelo tarda al menos 100 años en generarse.
Corbalán añade:
“Estamos asistiendo a una injusticia social, económica y medioambiental. La energía generada no se queda en la comarca, no genera empleo local y acelera la despoblación rural, además de debilitar la soberanía alimentaria”.
Denuncias sobre uso del mejor suelo agrícola
Según el estudio “La energía solar: ¿Un nuevo uso ordinario del medio rural andaluz?”, citado por Corbalán, la situación es alarmante:
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El 69,6% de las plantas fotovoltaicas en Andalucía se instalan en suelos agrícolas de alta calidad
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El 90,9% de las termosolares también lo hacen
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El 7,44% de los mejores suelos agrícolas ya ha perdido su uso tradicional
Un acto simbólico de resistencia rural
Durante la jornada en la zona cero, que contó con la presencia de la alcaldesa de Lopera, Carmen Torres, se celebró un acto de protesta en el que varios asistentes, incluidos miembros de SOS Rural, se encadenaron simbólicamente a olivos centenarios, como gesto de defensa del patrimonio rural. El acto buscaba llamar la atención del Ejecutivo andaluz y de la opinión pública sobre lo que consideran una emergencia territorial sin precedentes.
El crecimiento descontrolado de los parques solares en España
De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA):
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La superficie ocupada por parques solares ha crecido un 166% desde 2016
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Ya alcanzan las 31.000 hectáreas
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De esta superficie, un 82% son tierras de secano y un 11% de regadío
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Es decir, suelo agrícola productivo perdido para siempre
Exigencias al Gobierno andaluz
Ante esta situación, SOS Rural y Campiña Norte plantean varias exigencias claras:
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Paralización inmediata de la tala de olivos centenarios
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Moratoria sobre expropiaciones de tierras agrícolas para megaplantas
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Revisión urgente de la Ley de impulso para la sostenibilidad del territorio de Andalucía
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Reevaluación socioeconómica y ambiental de todos los proyectos en tramitación
Conclusión: una batalla por el futuro del campo andaluz
Las más de 56.000 firmas entregadas en el Parlamento andaluz son el reflejo de una creciente preocupación ciudadana por la pérdida del paisaje agrario, la ruina económica de comarcas rurales, y el avance de un modelo energético que, bajo el pretexto de la sostenibilidad, amenaza con transformar radicalmente la Andalucía rural. “Aún estamos a tiempo de actuar con responsabilidad y compromiso”, concluye Corbalán.












