
La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha manifestado su rechazo al acuerdo arancelario alcanzado entre la Unión Europea y Estados Unidos, que fija un arancel del 15% a los productos europeos. Para la patronal del sector alimentario, esta medida resulta injusta y desequilibrada, especialmente para España, donde el impacto directo sobre la industria exportadora puede ser significativo.
El anuncio oficial del acuerdo fue realizado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 28 de julio. El nuevo marco arancelario representa, según FIAB, un revés importante para las exportaciones agroalimentarias españolas, que podrían ver reducida su competitividad y cuota en uno de sus principales mercados extracomunitarios.
«Es mejor un acuerdo que una guerra comercial, pero no aceptamos penalizaciones unilaterales»
Así lo ha expresado Ignacio Silva, presidente de FIAB, quien ha afirmado que, aunque es preferible un pacto a una guerra comercial abierta, el arancel del 15% constituye una imposición unilateral de EE.UU. que rompe con los principios del libre comercio. En sus palabras:
“Es mejor un acuerdo que una guerra comercial abierta, pero no nos resignamos a que las exportaciones de nuestros productos a Estados Unidos estén penalizadas con un arancel del 15%. Es una imposición de Estados Unidos que rompe con el equilibrio del libre comercio”.
Para Silva, la respuesta más inmediata debería ser la implementación de medidas de acompañamiento, destinadas especialmente a las pymes, que constituyen el grueso del tejido empresarial del sector. Estas medidas deben centrarse en el apoyo a la internacionalización, el impulso de la promoción exterior y la adaptación operativa de las empresas afectadas.
Un mercado insustituible para la alimentación y bebidas españolas
FIAB subraya que el mercado estadounidense es clave e insustituible para la industria alimentaria española. En 2024, España exportó más de 3.300 millones de euros en productos del sector a Estados Unidos, lo que supuso 770.000 toneladas enviadas, representando el 6,6 % del valor total de las exportaciones del sector y cerca del 4 % del volumen total exportado.
Estas cifras colocan a EE.UU. como el primer mercado extracomunitario para la alimentación y bebidas españolas, y el cuarto en términos globales. Ante este contexto, Silva ha recalcado que:
“La industria española de alimentación y bebidas no puede renunciar a un mercado como el estadounidense. Están en juego aspectos ligados a la actividad exportadora como el empleo dentro del sector y el conjunto de la cadena de valor alimentaria”.
Desaceleración de las exportaciones y aumento de las importaciones: una balanza comercial desequilibrada
Durante el primer cuatrimestre de 2025, las exportaciones españolas al mercado estadounidense han sufrido un descenso del -3,7 %, interrumpiendo la tendencia positiva del año anterior, cuando se registró un crecimiento del 22,6 %. Esta caída se atribuye en gran medida a la incertidumbre generada por el anuncio de nuevos aranceles, que ha provocado una ralentización de las operaciones por parte de los importadores estadounidenses.
En contraposición, las importaciones procedentes de EE.UU. han aumentado un 22,2 % en el mismo periodo, reflejando una asimetría creciente en la balanza comercial entre ambos países. Estados Unidos mantiene su peso como proveedor de materias primas agrícolas, mientras que las exportaciones españolas comienzan a resentirse debido al nuevo entorno comercial incierto.
Más de 18.000 empresas afectadas
El número de empresas españolas exportadoras del sector alimentario y de bebidas supera las 18.000, una cifra que demuestra la amplitud del tejido empresarial involucrado y su dependencia de los mercados exteriores. Muchas de estas compañías son pequeñas y medianas empresas que podrían no contar con recursos suficientes para adaptarse a los nuevos costes derivados de los aranceles sin apoyo institucional.
Por este motivo, FIAB considera imprescindible que las autoridades españolas y comunitarias actúen de forma decidida, no solo exigiendo una revisión del acuerdo alcanzado con Estados Unidos, sino también diseñando un paquete de medidas paliativas específicas, que garanticen la viabilidad exportadora del sector.
La necesidad de impulsar nuevos acuerdos comerciales
La patronal también ha insistido en la necesidad de acelerar la firma y ratificación de nuevos acuerdos comerciales con terceros países, como herramienta de diversificación frente a la creciente incertidumbre en mercados tradicionales como el estadounidense. Entre los tratados que FIAB considera prioritarios se encuentran:
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El acuerdo con Mercosur, pendiente de ratificación.
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La continuación de las negociaciones con Filipinas, Tailandia, Indonesia, Malasia e India.
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Y el refuerzo de la implementación de tratados ya en vigor con países como Canadá, Japón, Corea del Sur o México.
Este enfoque permitiría abrir nuevos mercados, reducir la dependencia de destinos vulnerables a tensiones políticas o comerciales y fortalecer la resiliencia del sector agroalimentario español en el medio y largo plazo.
Conclusión: proteger el empleo y la competitividad del sector
El acuerdo arancelario UE-EE.UU., lejos de aportar estabilidad, introduce una nueva fuente de vulnerabilidad para un sector clave de la economía española. La industria alimentaria y de bebidas, que genera empleo directo e indirecto para cientos de miles de personas, necesita certezas, acceso justo a los mercados y una política comercial que defienda activamente sus intereses.
FIAB ha alzado la voz en defensa de una política comercial europea más equitativa y pragmática, que no sacrifique sectores estratégicos como el alimentario en aras de pactos que no garantizan reciprocidad. El futuro del empleo, la competitividad y la innovación en uno de los pilares del sistema productivo nacional está en juego.










