
La localidad segoviana de Villacastín ha vivido un nuevo capítulo de éxito en su ya tradicional Feria de Ganado, Artesanía y Comercio, celebrada entre los días 16 y 18 de mayo. Este evento, que se ha convertido en un referente en la promoción del medio rural, reunió a ganaderos, artesanos y visitantes en torno a una variada programación que pone en valor las tradiciones, productos y razas autóctonas del entorno.
Uno de los momentos más esperados de la feria fue, sin duda, la Subasta Nacional de Ganado Selecto de Raza Avileña–Negra Ibérica, que volvió a cumplir con creces las expectativas. Organizada por la Real Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de Raza Avileña–Negra Ibérica (RAEANI) en colaboración con la IGP Carne de Ávila, la subasta cerró con la adjudicación del 100% de las hembras presentadas, alcanzando un precio medio por ejemplar superior a los 2.000 euros, con picos por encima de los 3.000 euros por animal.
Este notable éxito confirma el gran momento que atraviesa esta raza autóctona, símbolo de calidad y sostenibilidad, cuyo reconocimiento dentro y fuera de Castilla y León sigue en ascenso.
Una feria que impulsa la tradición y el mundo rural
La feria, impulsada por el Ayuntamiento de Villacastín con la colaboración de la Diputación Provincial de Segovia, atrajo a centenares de personas durante los tres días que duró la celebración. Visitantes de todas las edades disfrutaron de un programa que incluía actividades para todos los públicos, desde exhibiciones de ganado hasta puestos de artesanía, productos locales y degustaciones gastronómicas.
El ambiente fue festivo y familiar, destacando el respeto por las tradiciones rurales y el interés por el origen de los productos agroalimentarios. Uno de los momentos más concurridos fue la degustación popular celebrada el sábado 17 de mayo a las 14:00 horas, en la que se ofrecieron más de 600 hamburguesas de carne avileña cocinadas a la parrilla. La iniciativa, promovida por la Asociación de Vecinos y el propio Ayuntamiento de Villacastín, solicitaba una aportación simbólica de 2 euros por ración, fomentando así la participación y la colaboración ciudadana.
El verdadero protagonista del evento fue, sin duda, el ganado. En concreto, las 28 hembras de reposición que salieron a subasta, pertenecientes a la raza Avileña–Negra Ibérica, una de las más emblemáticas del panorama ganadero español.
Desde RAEANI califican esta edición como “un éxito rotundo”, no solo por el 100% de animales adjudicados, sino también por los precios alcanzados. Según los datos oficiales, el precio medio por ejemplar superó los 2.000 euros, con algunos animales que llegaron a superar los 3.000 euros, lo que supuso un remate final de más de 57.000 euros en total.
Este resultado pone de manifiesto el gran interés que despierta la raza Avileña–Negra Ibérica, tanto por su calidad genética como por su potencial productivo. Además, destaca el incremento del valor económico de estos animales, reflejando la confianza del sector ganadero en su rentabilidad y futuro.
Otro aspecto destacado de la subasta fue la diversidad geográfica de los compradores. Se solicitaron más de veinte tarjetas de puja, con participación de ganaderos procedentes de Castilla y León, Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, y representando un total de cinco provincias distintas. Este dato evidencia la expansión territorial del interés por esta raza y el papel cada vez más relevante que desempeña en la mejora genética de explotaciones ganaderas en distintas regiones.
Desde la organización se subrayó que este tipo de eventos, más allá de su carácter comercial, cumplen una función esencial de difusión, promoción y conservación de las razas autóctonas. En palabras de los responsables de RAEANI: “Estas subastas son una oportunidad no solo para adquirir animales de calidad, sino también para valorar el trabajo constante y silencioso que realizan nuestros ganaderos día a día en defensa del patrimonio genético y cultural de nuestro país”.
La raza Avileña–Negra Ibérica es una de las más representativas del territorio español. Su origen se remonta a siglos atrás, adaptada perfectamente a las condiciones del entorno y caracterizada por su rusticidad, capacidad maternal y calidad cárnica.
Gracias al esfuerzo de asociaciones como RAEANI y al respaldo institucional de la IGP Carne de Ávila, esta raza ha logrado posicionarse como un referente en sostenibilidad, bienestar animal y calidad alimentaria. La carne que se obtiene de estos animales cuenta con certificación de origen, lo que garantiza al consumidor un producto natural, saludable y respetuoso con el medio ambiente.
Además, la promoción de este tipo de razas contribuye de forma directa a la lucha contra la despoblación rural, al generar actividad económica y empleo en zonas que dependen en gran medida del sector primario.
La Feria de Villacastín es un ejemplo de cómo la tradición y la innovación pueden caminar de la mano. Con una combinación equilibrada entre el respeto por lo autóctono y la profesionalización del sector ganadero, este tipo de encuentros se consolidan como espacios clave para el intercambio, la visibilidad y el desarrollo del mundo rural.
Desde la organización, tanto RAEANI como la IGP Carne de Ávila han expresado su gratitud a todos los participantes, compradores, visitantes y ganaderos que han hecho posible el éxito de esta edición. “Estamos muy orgullosos de lo que se ha conseguido y convencidos de que, con este impulso, la raza Avileña–Negra Ibérica seguirá ganando terreno como símbolo de excelencia ganadera”, señalaron en su comunicado de cierre.
Con estos resultados, Villacastín reafirma su papel como punto neurálgico para la promoción del ganado selecto y del medio rural, mirando al futuro sin perder la conexión con sus raíces.









