
Las exportaciones de vino y productos vitivinícolas de Castilla y León han cerrado los primeros diez meses de 2025 con una evolución tan significativa como reveladora: menos volumen, pero más valor. Según el análisis elaborado por Rafael Del Rey AWM a partir de los datos de la Agencia Tributaria (AEAT), la comunidad ha logrado incrementar su facturación exterior un 1,6 %, hasta alcanzar los 195 millones de euros, pese a que el volumen exportado descendió un 5 %, quedándose en 22,7 millones de litros
Este comportamiento confirma una tendencia que se consolida campaña tras campaña: Castilla y León vende menos botellas, pero a precios más altos, reforzando su posicionamiento en los segmentos medio y alto del mercado internacional del vino. El aumento del precio medio hasta los 8,60 euros por litro, un 6,9 % más, explica esta evolución divergente entre valor y volumen.
A partir de esta base, el informe desgrana con detalle qué tipos de vino lideran las exportaciones, qué mercados ganan y pierden peso, y qué provincias sostienen el crecimiento regional, en un contexto internacional marcado por la presión inflacionista, la debilidad del consumo en algunos países clave y las tensiones comerciales.
Un modelo exportador claramente dominado por el vino envasado
El informe deja poco margen a la duda: el vino tranquilo envasado es el auténtico pilar de las exportaciones de Castilla y León. Este tipo de producto representa el 94 % del valor total exportado y el 89 % del volumen, lo que refleja una apuesta clara por el vino con mayor valor añadido.
Dentro de esta categoría, los vinos con Denominación de Origen Protegida (DOP) concentran la parte esencial del negocio exterior:
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Casi dos tercios del volumen total exportado
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Más del 86 % de la facturación
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Precio medio de 11,31 €/l, muy por encima de la media regional
El predominio de los vinos DOP, principalmente tintos, marca el ritmo general de la región y explica por qué Castilla y León mantiene un precio medio de exportación muy superior a la media española.
IGP, varietales y granel: volumen sin liderazgo en valor
Junto a los DOP, el informe identifica otros segmentos relevantes, aunque con un peso claramente menor en términos económicos.
Los vinos de la tierra (IGP), con el Vino de la Tierra de Castilla y León como principal referencia, alcanzaron:
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3,2 millones de litros exportados
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11,6 millones de euros de facturación
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Precio medio de 3,62 €/l, muy inferior al de los DOP
Por su parte, los vinos varietales registraron un comportamiento dual: crecieron un 17,6 % en volumen, pero vieron reducido su precio medio un 16 %, lo que limitó su aportación al valor total exportado.
En cuanto a los vinos a granel, Castilla y León exportó 0,9 millones de litros, equivalentes al 4 % del volumen, pero apenas el 1 % de la facturación, confirmando su escasa relevancia económica.
Espumosos y vinos de licor: los grandes protagonistas en crecimiento
Uno de los aspectos más llamativos del informe es el fuerte dinamismo de categorías tradicionalmente minoritarias.
Los espumosos, aunque solo representan el 3 % del volumen y el 1 % del valor, registraron un crecimiento cercano al 40 % en volumen, alcanzando:
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0,5 millones de litros
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2 millones de euros de facturación
Aún más destacable es el comportamiento de los vinos de licor, cuyas exportaciones casi se triplicaron, hasta situarse en 4,9 millones de euros en los primeros diez meses del año.
Estos datos reflejan una diversificación progresiva de la oferta exportadora, que permite a la región acceder a nichos de mercado específicos y reducir su dependencia exclusiva del vino tinto tranquilo.
Menos botellas, precios más altos: la clave del crecimiento
La fotografía global es clara: Castilla y León vende menos, pero vende mejor. El descenso del 5 % en volumen se ve ampliamente compensado por la revalorización del precio medio, que permite sostener e incluso mejorar la facturación.
Este patrón se observa con especial claridad en los vinos tranquilos con DOP, que:
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Aumentan un 1 % en valor
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Caen un 5,1 % en volumen
Una evolución que confirma una estrategia centrada en calidad, posicionamiento y valor, más que en crecimiento cuantitativo.
Suiza, EEUU, México, Países Bajos y Alemania concentran el negocio
En términos geográficos, cinco mercados concentran el 63 % del valor exportado y el 61 % del volumen de los vinos de Castilla y León:
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Suiza
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Estados Unidos
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México
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Países Bajos
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Alemania
Sin embargo, la evolución entre ellos es muy desigual, lo que subraya la importancia de la diversificación comercial.
Estados Unidos y Alemania: caídas significativas
El informe destaca la fuerte contracción de las ventas en Estados Unidos, donde las exportaciones cayeron:
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–16,5 % en valor
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–9,2 % en volumen
Esta evolución se relaciona directamente con el impacto de nuevos aranceles, que obligaron a muchos productores a reducir precios para mantener presencia en el mercado, erosionando la facturación.
Alemania presenta un escenario similar, con descensos del:
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–9,2 % en valor
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–10,3 % en volumen
Un comportamiento alineado con la debilidad estructural del consumo de vino en el mercado alemán.
Francia: presión competitiva y pérdida de cuota
Otro mercado relevante que muestra un retroceso importante es Francia, sexto destino por valor. Las exportaciones a este país se redujeron:
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–21,8 % en euros
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–25,3 % en litros
El informe apunta a los desequilibrios entre oferta y demanda en el mercado francés, así como al abaratamiento del vino local, como factores que dificultan la competitividad del vino castellano y leonés.
Suiza y México: crecimiento sólido en valor
En el lado positivo destacan Suiza y México, dos mercados clave para el posicionamiento premium de las producciones vitivinícolas de Castilla y León.
En Suiza, las ventas en volumen apenas crecieron, pero la mejora del precio medio permitió un incremento del 21,1 % en la facturación, hasta alcanzar 54 millones de euros, consolidándose como primer mercado por valor.
En México, tercer destino en valor, las exportaciones aumentaron:
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+15,7 % en euros
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+4 % en volumen
Una evolución que refleja una demanda creciente de los caldos de mayor calidad.
También muestran avances positivos mercados como República Dominicana, Canadá y Colombia, reforzando la estrategia de diversificación.
Valladolid lidera, pero otras provincias ganan peso
Por provincias de origen de la exportación, Valladolid concentra el 57 % de la facturación y el 55 % del volumen, manteniéndose como el principal eje exportador de la región.
No obstante, en los primeros diez meses del año, las exportaciones desde Valladolid cayeron un 5,1 % en valor y un 5,3 % en volumen.
Esta caída fue compensada en valor por los fuertes crecimientos registrados desde:
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León (+38 % en euros)
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Salamanca
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Ávila
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Soria
Aunque no pudo compensarse totalmente en volumen, esta evolución muestra una mayor diversificación territorial del negocio exportador.
Tintos y rosados resisten mejor que los blancos
Por tipología de vino, el informe señala que los vinos tranquilos tintos y rosados crecieron ligeramente (+0,5 % en valor), mientras que los blancos retrocedieron un 2,5 % en facturación y un 5,6 % en volumen.
Los tintos y rosados mantienen además un precio medio más del triple que el de los blancos, y con una evolución más favorable en los últimos meses, reforzando su papel como columna vertebral del modelo exportador regional.
Conclusión: un posicionamiento sólido en un contexto complejo
En un escenario internacional marcado por la incertidumbre, Castilla y León logra mantener e incluso mejorar su posicionamiento exterior, apostando por el segmento medio-alto y premium, especialmente en vinos tintos con DOP.
El recordatorio que deja el informe es claro: la clave no está en vender más, sino en vender mejor, diversificar mercados y reforzar el valor percibido del producto. Una estrategia que, al menos en 2025, permite a la región resistir mejor que otros territorios y sentar las bases para un crecimiento más sostenible.











