
La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT (UGT FICA) ha vuelto a alzar la voz contra lo que considera una grave omisión en el ámbito de la política agraria nacional. La organización sindical ha reclamado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) la incorporación de los representantes de los trabajadores en el recién constituido Consejo Agrario, un órgano de carácter consultivo cuya misión es analizar los principales desafíos del campo español y asesorar a la Administración General del Estado en cuestiones de interés general agrario y rural.
La constitución del Consejo Agrario, anunciada ayer por el ministro Luis Planas junto a las principales organizaciones empresariales agrarias, ha sido acogida con satisfacción parcial por UGT FICA, que considera positiva la creación de un espacio de diálogo para afrontar colectivamente los problemas estructurales y coyunturales del sector. Sin embargo, la ausencia de los sindicatos en su composición ha generado un profundo malestar en la Federación, que considera esta exclusión una muestra de desequilibrio institucional y una falta de sensibilidad hacia la parte social del campo.
Una exclusión «injustificable» de los trabajadores del campo
Para UGT FICA, resulta inconcebible que un órgano consultivo del Ministerio que aborda cuestiones como la Política Agraria Común (PAC), la sostenibilidad, las condiciones laborales o la transformación del modelo agroalimentario excluya precisamente a quienes sostienen con su trabajo diario el sistema productivo: las personas trabajadoras del campo.
“Un Consejo Agrario sin representantes de los trabajadores es un órgano cojo, que no refleja la realidad ni la diversidad del sector. El campo no son solo patronales y empresas agrarias. También lo forman cientos de miles de personas asalariadas que sufren precariedad, temporales que soportan condiciones duras, jornaleros y jornaleras que trabajan bajo el sol para que el sistema funcione”, denuncian desde la organización.
La Federación lamenta especialmente que esta decisión se haya producido bajo un gobierno de perfil progresista, que en otras materias ha mostrado una actitud más abierta al diálogo social. “Esperábamos una mayor coherencia. Si realmente se quiere examinar y abordar los problemas del presente y del futuro del sector, como ha dicho el propio ministro Planas, no se puede excluir a una de las partes fundamentales del mismo”, recalcan fuentes sindicales.
Junto a la exigencia de estar presentes en el Consejo Agrario, UGT FICA ha recordado otro de los compromisos aún pendientes por parte del Ministerio: la constitución del Observatorio del Sector Agroalimentario, un instrumento destinado a analizar de forma rigurosa la situación laboral, económica y productiva del sector, con especial atención a las condiciones de empleo y a las necesidades tanto de las empresas como de las personas trabajadoras.
Este Observatorio, anunciado al inicio de la legislatura, sigue sin ponerse en marcha, lo que el sindicato considera una demora injustificada. “Nos acercamos al ecuador de la legislatura y no sabemos cuándo ni cómo se va a constituir este Observatorio, que debía ser clave para diseñar políticas laborales eficaces en el ámbito agrario y agroalimentario”, denuncian desde la Federación.
Según UGT FICA, la puesta en marcha del Observatorio permitiría contar con datos contrastados sobre cuestiones tan relevantes como los salarios, la temporalidad, la contratación, la rotación laboral, los riesgos laborales específicos del campo o el impacto del cambio climático en las condiciones de trabajo. “Sin datos, no hay políticas eficaces. Y sin presencia sindical en los órganos consultivos, no hay diálogo social real”, concluyen.
UGT FICA insiste en que su voluntad no es confrontar, sino contribuir de forma constructiva al avance del sector agrario. La Federación ha reiterado su plena disposición a participar en todos los foros de diálogo y consulta que se constituyan en el ámbito del MAPA, y ha ofrecido su colaboración para trabajar conjuntamente en la mejora de las condiciones laborales en el campo, el desarrollo rural sostenible, la modernización de las explotaciones y el fortalecimiento del tejido agroalimentario.
“Queremos aportar soluciones, conocimiento y experiencia. Llevamos décadas negociando convenios colectivos en el campo, denunciando irregularidades, luchando contra la economía sumergida y defendiendo la dignidad de los trabajadores agrarios. No se puede diseñar el futuro del campo a espaldas de quienes lo trabajan”, remarcan.
El sindicato subraya que la exclusión de los representantes sindicales en órganos como el Consejo Agrario rompe con los principios básicos del diálogo social, que exige la presencia equilibrada de todas las partes implicadas: empresas, trabajadores y administración. “El campo necesita diálogo, pero diálogo con todos. No podemos repetir modelos del pasado que ignoraban la voz de los trabajadores”, afirman.
UGT FICA recuerda que el sector agrario español sigue enfrentando retos estructurales profundos: bajos salarios, estacionalidad extrema, falta de relevo generacional, escasa inversión en formación, condiciones climáticas cada vez más adversas y una creciente presión normativa. En este contexto, los trabajadores y trabajadoras del campo deben ser parte activa del diseño de políticas públicas que garanticen un modelo agrario sostenible, justo e inclusivo.
“Si queremos un campo con futuro, necesitamos un campo con derechos. No podemos permitir que la innovación, la digitalización o la sostenibilidad pasen por encima de la dignidad laboral. Al contrario: los avances tecnológicos y medioambientales deben ir acompañados de mejoras sociales”, señalan desde la Federación.
En las próximas horas, UGT FICA remitirá una solicitud formal al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para reclamar su inclusión inmediata en el Consejo Agrario, así como para conocer en qué fase se encuentra el proceso de constitución del Observatorio del Sector Agroalimentario. El sindicato espera una respuesta positiva del ministro Planas y recuerda que mantener excluidos a los representantes de los trabajadores solo puede deteriorar la legitimidad de los órganos consultivos del sector.
“Es hora de avanzar, no de retroceder. Es hora de construir un campo con justicia social. No podemos quedarnos fuera de las decisiones que afectan a miles de trabajadoras y trabajadores que viven del campo. Y no vamos a dejar de luchar por ello”, concluyen desde UGT FICA.










