Los embalses se llenan, pero los cultivos sufren graves pérdidas por las intensas precipitaciones

El exceso de lluvias plantea un dilema entre el abastecimiento de agua y los daños agrícolas en Ávila

Agronews Castilla y León

10 de febrero de 2026

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Las fuertes lluvias que han caído en Ávila durante las últimas semanas representan un alivio para la situación hídrica de la provincia, incrementando significativamente las reservas de agua en los embalses y asegurando el suministro para los próximos meses. Sin embargo, este fenómeno meteorológico, positivo para la disponibilidad de recursos hídricos, ha tenido un efecto devastador en el sector agrícola, generando problemas que podrían prolongarse durante semanas y afectar tanto a la campaña actual como a la futura.

El exceso de precipitaciones ha provocado que numerosos terrenos agrícolas, especialmente las parcelas de cultivos herbáceos de secano como los cereales, se encuentren encharcados o completamente anegados. La acumulación de agua en estas parcelas ha generado un escenario crítico para los cultivos, ya que la saturación del suelo provoca la asfixia radicular, un proceso que consiste en el ahogamiento de las raíces debido a la falta de oxígeno, y la posterior pudrición de las mismas. Como consecuencia, se prevé que muchas de estas superficies agrícolas puedan perderse total o parcialmente.lluvias

El impacto de la humedad excesiva no se limita al daño directo de las raíces. La imposibilidad de acceder a las parcelas ha impedido la realización de labores agrícolas esenciales para esta época del año, como el abonado, la fertilización y la aplicación de herbicidas. Estas tareas son fundamentales para el correcto desarrollo de los cultivos, y su retraso puede afectar significativamente los rendimientos finales. Según los agricultores, el problema no se centra únicamente en las lluvias recientes, sino también en el tiempo que tardarán los terrenos en secarse lo suficiente para permitir la entrada de maquinaria agrícola, prolongando así las dificultades durante varias semanas más.

El panorama es igualmente complicado para los cultivos de regadío. Algunos productores todavía no han podido recolectar la campaña anterior, como ocurre con parcelas de patata en Ávila, que permanecen en tierra debido a las condiciones climáticas adversas y a las dificultades de mercado. Esta situación aumenta el riesgo de pérdida de cosechas, afectando no solo a los agricultores, sino también a las cooperativas y empresas relacionadas con la industria agrícola local.

La remolacha es otro ejemplo de cultivo gravemente afectado. La cooperativa ACOR se ha visto obligada a cerrar temporalmente al no poder acceder los agricultores a las parcelas para recoger la raíz. Las lluvias han hecho imposible cualquier tipo de labor en estas parcelas, agravando una situación que ya era compleja para los productores. Esta dificultad no solo afecta a la campaña pasada, sino que también condiciona la planificación de la campaña 2026, ya que la preparación del terreno para la siembra de remolacha, cebolla y patata debería estar en marcha en estas fechas. El exceso de humedad impide iniciar las nuevas siembras, generando un solapamiento entre campañas que puede derivar en pérdidas aún mayores.

ASAJA Ávila, la principal organización agraria de la provincia, ha alertado sobre la gravedad de la situación y ha solicitado a las administraciones competentes una mayor flexibilidad en la aplicación de la Política Agraria Común (PAC). En concreto, se pide que se flexibilicen los compromisos relacionados con los ecorregímenes, la diversificación de cultivos y el resto de obligaciones exigidas, con el objetivo de evitar penalizaciones injustas y garantizar que los agricultores puedan recibir íntegramente las ayudas.

Actuaciones urgentes por lluviasparcela charcos 2 scaled

Además, ASAJA reclama actuaciones urgentes de limpieza y mantenimiento de cauces y ríos, una reivindicación histórica del sector agrario, ya que la falta de estas labores incrementa el riesgo de inundaciones y multiplica los daños en las parcelas agrícolas colindantes. La organización también ha solicitado a la Junta de Castilla y León y al Ministerio de Agricultura que estudien la puesta en marcha de medidas de apoyo y ayudas específicas para paliar las pérdidas derivadas de esta situación excepcional.

El contexto económico del sector agrario en Ávila contribuye a agravar el problema. Los altos costes de producción, los bajos precios en origen y la creciente presión económica sobre las explotaciones hacen que cualquier pérdida de cosecha tenga un impacto significativo en la viabilidad de los agricultores y ganaderos. La combinación de lluvias intensas, retrasos en la campaña anterior y dificultades económicas convierte la situación en especialmente crítica.

La campaña pasada ya fue anómala debido a un exceso de lluvias en primavera, que obligó a retrasar la siembra de cultivos de regadío, reduciendo los rendimientos y prolongando los tiempos de cosecha. Este retraso ha tenido repercusiones en la actualidad, ya que muchos cultivos quedaron atrapados por las lluvias y no pudieron ser recolectados, aumentando el riesgo de pérdidas y complicando la planificación de las siembras de 2026.

A pesar de la recuperación positiva de los recursos hídricos en los embalses, ASAJA Ávila advierte que el campo no puede ser el gran perjudicado de los episodios meteorológicos extremos, que se están volviendo cada vez más frecuentes. La organización insiste en la necesidad de soluciones rápidas y respuestas concretas por parte de las autoridades para proteger la viabilidad de las explotaciones agrícolas y garantizar la continuidad de la actividad agraria en la provincia.

En este contexto, los agricultores llaman a la sensibilización de la sociedad y de las instituciones sobre la importancia de proteger el sector primario ante fenómenos climáticos adversos. Además, destacan la necesidad de establecer planes de contingencia que permitan mitigar los efectos de las lluvias intensas y de otras situaciones extremas, asegurando que la agricultura pueda adaptarse a las condiciones cambiantes del clima sin sufrir pérdidas irreversibles.parcela charcos scaled

Por último, ASAJA Ávila resalta que la coordinación entre productores, cooperativas y administraciones será clave para afrontar los desafíos de los próximos meses. Solo mediante la colaboración y la adopción de medidas eficaces será posible garantizar la sostenibilidad del sector agrario, proteger los cultivos y mantener la seguridad alimentaria en la región.

En definitiva, mientras los embalses celebran un aumento de reservas que garantiza el suministro de agua para el futuro, el campo de Ávila enfrenta una situación crítica que amenaza la estabilidad de la agricultura local. La combinación de lluvias intensas, retrasos en la campaña anterior, suelos encharcados y dificultades económicas constituye un desafío sin precedentes que requiere acción inmediata y coordinación entre todos los actores implicados.



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