
La presentación del nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034 por parte de la Comisión Europea ha desatado una ola de rechazo sin precedentes, por toda Europa, entre las principales organizaciones agrarias y cooperativas de España. La propuesta, que plantea un recorte de más del 23% del presupuesto destinado a la Política Agraria Común (PAC) y la integración de esta en un fondo común multisectorial, ha sido calificada de “desmantelamiento” por parte de todos los actores del sector.
Cooperativas Agro-alimentarias: “Una PAC sin A ni C”
Desde Cooperativas Agro-alimentarias de España, el rechazo ha sido rotundo. En su comunicado, alertan de que la propuesta “supone el desmantelamiento de facto de la PAC y una amenaza directa al mercado único”. Critican que la Comisión haya planteado una reforma que diluye las políticas comunitarias en un “fondo único” en el que cada país desarrollaría sus programas nacionales, sin una política integrada.
El presupuesto previsto —302.000 millones de euros para agricultura y pesca frente a los 378.000 del periodo actual— se considera insuficiente para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad rural. A ello se suma el riesgo de fragmentación del mercado único y el debilitamiento de instrumentos clave como la gestión de mercados y las inversiones estratégicas.
COAG: “Entre tractores y tanques, Von der Leyen ha elegido misiles”
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha emitido una dura valoración en la que afirma que la UE “ha decidido sacrificar la PAC en el altar de la geopolítica y del pago de la deuda de los fondos Next Generation”. Para la organización, el recorte del 22% de los fondos agrarios, unido a la multiplicación por cinco del gasto en defensa, representa una decisión política inaceptable que “hipoteca la soberanía alimentaria de Europa”.
COAG denuncia el cinismo de exigir sostenibilidad y modernización mientras se recortan los fondos necesarios para cumplir esos objetivos. “¿Cómo vamos a rejuvenecer el campo sin ayudas para jóvenes? ¿Cómo se va a hacer agricultura verde sin apoyo a la modernización?”, se pregunta la organización. Además, advierte que el debilitamiento de la PAC afectará directamente a los precios para el consumidor, alertando de un “menú más caro, más inseguridad alimentaria y menos sabor local”.
UPA: “Europa quiere que comamos armas en lugar de alimentos”
En términos igualmente contundentes se ha expresado UPA Andalucía, cuyo secretario general, Jesús Cózar, denuncia que la Comisión Europea “quiere que comamos armas en lugar de alimentos”. Critica que la propuesta desgaja las políticas de desarrollo rural y elimina ayudas clave para la modernización, el regadío, la agricultura ecológica y el relevo generacional.
UPA lamenta que se haya priorizado la Defensa sobre la agricultura, lo que a su juicio representa un golpe a la soberanía alimentaria y al modelo europeo de producción de alimentos. Aunque reconoce algunos elementos positivos, como el refuerzo de medidas sociales ya presentes en la PAC actual, insiste en que el presupuesto y la arquitectura de la PAC deben cambiar radicalmente. “Esta propuesta debe tirarse a la papelera”, sentencia Cózar.
Unión de Uniones: “La PAC pierde la C de Común”
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos alerta de que el presupuesto propuesto de 295.699 millones de euros, 90.067 millones menos que en el periodo 2021–2027, representa un recorte del 23,4%. Critican que la PAC pase a formar parte de un fondo común con otras políticas (cohesión, empleo, migraciones…), lo que rompe el principio de identidad común de la PAC consagrado en los tratados de la UE.
Además, denuncian la introducción de nuevas condicionalidades macroeconómicas y políticas que incrementan la inseguridad para el productor: “Las ayudas podrán depender de si se respetan los derechos humanos o el estado de derecho”, ironizan. La organización teme que los Estados miembros prioricen otras políticas sobre la agricultura en sus planes estratégicos, generando una distorsión competitiva dentro del mercado interior.
ASAJA: “Una PAC sin agricultores, sin Parlamento y sin consumidores”
ASAJA Castilla y León, presente en Bruselas en una movilización europea convocada por COPA-COGECA, ha advertido que la propuesta rompe los pilares de la PAC. “Esto no es una reforma, es un entierro”, han dicho. ASAJA considera que la Comisión ha decidido “dejar al campo fuera del proyecto europeo”, y que al convertir la PAC en un apéndice presupuestario se pierden las garantías para una agricultura profesional, cohesionada y segura.
ASAJA denuncia también que la propuesta ha sido elaborada sin diálogo con el sector, repitiendo errores del pasado. Entre las consecuencias previstas destacan el encarecimiento de la cesta de la compra, la inflación alimentaria y la pérdida de acceso a productos locales y frescos. Para la organización, “sin presupuesto no hay seguridad” y la PAC no es una ayuda: es una garantía para el consumidor.
Conclusión: El campo cierra filas ante un giro que considera destructivo
La reacción unánime de las organizaciones agrarias y cooperativas españolas ante la propuesta presupuestaria de la Comisión Europea marca un momento crítico para el futuro de la PAC y del modelo agroalimentario europeo. La posibilidad de una renacionalización de las ayudas, unida a un drástico recorte presupuestario, ha sido leída como una traición al pacto social y económico que durante más de 60 años ha sostenido la agricultura europea.
Las cinco organizaciones —Cooperativas, COAG, UPA, Unión de Uniones y ASAJA— exigen la retirada inmediata del texto presentado y advierten de nuevas movilizaciones si la Comisión no rectifica. El mensaje es claro: sin una PAC fuerte, común y dotada de recursos, no hay agricultura profesional, no hay desarrollo rural y no hay alimentos seguros ni asequibles para los europeos.












