Agronews Castilla y León

Las condiciones de esta campaña han sido atípicas, asegura la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía hablando de la situación actual de la recoleción del algodón, debido principalmente al retraso en la fecha de siembra, como consecuencia de las abundantes lluvias de marzo y abril que retrasaron esta operación en todas las zonas algodoneras de la comunidad. En segundo lugar, se han registrado temperaturas más bajas de lo habitual hasta el mes de agosto. La integral térmica ha venido pues, evolucionando durante toda la campaña por debajo de la media histórica, digamos que retrasada hasta septiembre, cuando asciende de forma considerable.

Por otro lado, de septiembre a mediados de octubre las temperaturas máximas han registrado valores elevados, para lo habitual en esas fechas. Esto ha favorecido al cultivo: acelerando la maduración de las cápsulas y favoreciendo la apertura de las mismas e incrementando también la efectividad de los tratamientos defoliantes, que actúan mejor con temperaturas más o menos elevadas. 

A mediados de septiembre se registraron lluvias puntuales, que poco afectaron al cultivo.

Las primeras recolecciones comenzaron a finales de septiembre en las zonas más adelantadas, y esta operación avanzó rápido hasta la llegada de las lluvias a mediados de octubre. En las zonas tempranas las lluvias de octubre han afectado tan solo a algunas parcelas, pues buena parte se recolectaron antes, con buenos rendimientos, y producciones elevadas en general.

En las zonas más tardías, las lluvias han afectado a la mayor parte de la superficie, y están retrasando esta operación en parcelas que ya estarían cosechadas de no haber llovido.

Podemos decir, con los datos recogidos hasta la fecha, que las producciones son elevadas este año, aunque aún es pronto para hacer balance, hasta que no estén disponibles los datos globales, una vez finalizada la recolección en toda la comunidad andaluza.

Las lluvias provocan una recogida menos eficiente de la fibra, además de caída de la misma al suelo. Todo esto según la menor o mayor precipitación registrada, y el estado del cultivo. Por otro lado puede provocar rebrote en las plantas que también afecta a la recogida. Además, con la temperatura e insolación más bajas de estas fechas, se retrasa la posible entrada de las máquinas por el encharcamiento del suelo, especialmente en las parcelas de terrenos más arcillosos que retienen más la humedad. Por otro lado, un retraso en la recogida del algodón, provoca secundariamente un retraso en las labores preparatorias del terreno para un posible cultivo de siembra otoñal.

En estos momentos la superficie cosechada es muy variable según la provincia, y las distintas zonas algodoneras de cada una. En Sevilla oscila entre casi el 100% de las zonas más adelantadas de Vega y el 70% en las más tardías de Marismas. En Cádiz está en torno al 50% recogido. Córdoba oscila entre el 90% de las zonas adelantadas y el 60% en las más tardías, y en Jaén se ha cosechado ya más del 90%. Por tanto, se está a la espera de finalizar la recolección en cuanto el tiempo lo permita.

En cuanto a la incidencia de plagas sobre el cultivo, ha sido esta campaña de las más tranquilas que venimos registrando en los últimos años. La presencia de heliotis ha sido muy baja. Poco relevante también la de gusano rosado, incluso en los casos de mayor vuelo de adultos, en los que el porcentaje de cápsulas dañadas ha sido escaso.  En cuanto a earias, también baja, incluso en aquellas zonas endémicas de las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla, que suelen registrar una mayor problemática. Esta circunstancia lleva consigo un menor número de tratamientos fitosanitarios.

Sección: