José Ignacio Falces Yoldi - Agronews CyL

La Cooperativa vallisoletana ACOR ha cerrado recientemente la campaña de contratación de remolacha 22/23, repasamos algunos temas claves de la misma con Javier Narváez, coordinador del Servicio Agronómico de la misma

 

  • La campaña de contratación ha finalizado que valoración hacen de la misma ¿Cuantas hectáreas han contratado? 

Estamos cerrando la campaña de contratación más difícil que recuerdo en la Cooperativa. El incremento desproporcionado de los costes productivos con el evidente desanimo del remolachero, la falta de agua en los embalses del Pisuerga y del Bajo Duero que afectan directamente a una de nuestras principales zonas productivas, el elevado pecio de cultivos alternativos como cereal y oleaginosas y, para colmo, las fuertes heladas en abril, han desplomado más de un 35% la superficie contratada de remolacha por la Cooperativa, que esta campaña apenas superará las 7.000 hectáreas, frente a las 11.400 de la campaña pasada.     

 

  • ¿Ha sido el agua uno de los principales condicionantes de la no elección de la remolacha por los agricultores de esta campaña? Les preocupa lo que pueda suceder durante la campaña. ¿Es el uso eficiente del agua uno de los retos más importantes que tiene el sector agrario en general y el remolachero en particular?

Sin duda la falta de una dotación garantizada de agua ha sido el más importante entre todos los que he mencionada anteriormente. Con la remolacha no se debe jugar ni hacer experimentos. Los remolacheros de Castilla y León somos los más productivos de la UE y los que mejor manejamos el cultivo del mundo. Los mayores rendimientos que se alcanzan año tras año tanto en remolacha como en azúcar por hectárea, es fruto de la profesionalidad y el buen hacer del sector productor. Si no vamos a contar con agua suficiente para realizar y terminar el ciclo de cultivo de manera adecuada, no hay que forzar y más vale que dediquemos esa parcela a otros cultivos menos exigentes. Prueba de esta situación es que los Socios han anulado más de 1.200 hectáreas de contratos ya firmados a la espera de confirmar que podían contar con una dotación adecuada del agua y que otras 1.500 hectáreas han estado esperando desde febrero hasta el final para ver si llegaba esa agua que les permitiese al final contratar remolacha lo que no ha ocurrido por desgracia.

Es evidente que con los efectos del cambio climático cada más severos, la adecuada gestión de los embalses y el garantizar el agua para el riego debe ser una de las máximas prioridades del sector agrario, junto al abaratamiento del coste energético del mismo. Es evidente que hay dos agriculturas: una de secano y otra de regadío, y sin esta última la productividad y rentabilidad de las explotaciones estará cada vez más le4jos del mínimo necesario para mantener esta actividad.         

  

  • La competencia de otros cultivos es cada vez más fuerte con un mercado con precios disparados. ¿Creen que será un tema puntual o que ha llegado para quedarse? ¿Qué pueden ofrecer ante esta situación?

Es evidente que los precios se han roto desde el 2020 y esta campaña por circunstancias externas, quiero entender que puntuales, como han sido la mayor crisis sanitaria mundial de la humanidad de la que estamos intentando salir como podemos y sin haberse cerrado, y una guerra cruenta en una zona estratégica para el mercado mundial de exportación de cereales y oleaginosas como es Ucrania, así como de la producción de energía (gas y petróleo) como es Rusia. Supongo y esperemos que de ambas circunstancias terminemos por salir lo antes y de la mejor manera posible. Entiendo que cuando esto se produzca, se reestablecerá cierto equilibrio de los precios de las principales materias primas agrícolas, así como en los costes de producción de la energía y los fertilizantes que están machacando al sector primario Ahora bien esto no parece que será a corto plazo ni de golpe, por lo que tendremos todavía que convivir con esta situación quizás un tiempo más.

Antes esta situación desde ACOR podemos ofrecer lo que hemos hecho esta última campaña: garantizar al socio unos ingresos mínimos cercanos a los 48 €/t de remolacha entregada en la Cooperativa y pendientes, como en la campaña pasada, de complementarlos con un posible retorno cooperativo, si el resultado del ejercicio 20220/23 así lo permitiera.   

  

  • Las heladas han golpeado las primeras siembras ¿Han cuantificado la superficie resembrada? Les preocupa la evolución de esas parcelas.

Si efectivamente hacia años que no nos golpeaba tan fuerte. Y es que, en general, la siembra de la remolacha esta primavera se ha realizado más tarde en comparación con las de años anteriores, por lo que las fuertes heladas registradas en los primeros días de abril han golpeado justo en el momento en el que una buena parte de las parcelas se encontraba en la fase de nascencia. Desde ACOR hemos recibido avisos para salir a revisar más de 2.440 hectáreas afectadas de los Socios, de las que hemos aconsejado resembrar (y así se ha hecho) en casi 1.000 hectáreas. Creemos que las buenas prácticas de los remolacheros en las próximas semanas recuperen el cultivo en aquellas parcelas más ligeramente afectadas. En las que los daños eran irrecuperables se ha resembrado rápido y sin ningún sobre coste añadido para el Socio, en un año ya de por sí problemático en este aspecto, ya que la Cooperativa decidió poner a disposición del socio de manera gratuita la semilla que necesitase para hacer dicha resiembra, asumiendo este coste conjuntamente las empresas de semillas y ACOR.

  

  • Otro tema clave, es el precio del azúcar ¿Confían en que se mantenga la tendencia alcista?

El mercado del azúcar continúa al alza por segundo año consecutivo, habiendo subido la tonelada de azúcar a granel casi un 25% en lo que llevamos del ejercicio respecto a la campaña pasada y nada hace suponer un cambio mientras se mantenga la actual coyuntura geopolítica. Como ocurre con el resto de los mercados agrarios parece que la situación se va a mantener un tiempo, que esperemos que en el caso del azúcar que a nivel comunitario lleva viviendo una particular y profunda reestructuración, podría durar mucho más. Por eso da especial lástima la escasa contratación alcanzada por la Cooperativa, pues con una menor producción de azúcar de remolacha perderemos unos buenos ingresos que nos permitirían ir creando hucha, para cuando en futuras campañas los precios del azúcar no sean tan elevados como los que se están registrando en la actualidad. Por tanto, toca tirar del refino para cubrir ese hueco de producción.        

 

  • El agricultor sufre la elevación de los costes de producción, pero también la industria, especialmente en lo que se refiere a la energía ¿Cómo valoran la situación actual?

Pues como en el resto de los sectores, lo vemos como algo sumamente preocupante e insostenible. A nivel de sociedad debemos conseguir un cambio profundo en este aspecto, no podemos aguantar que se siga subiendo sin parar los costes energéticos. Vamos camino de paralizar a toda la industria, no a la azucarera, sino a toda la industria productora a nivel nacional. Necesitamos reorientar y estabilizar los costes de la producción energética mediate una paulatina descarbonización de esta, pero de forma controlada y con las generosas y oportunas ayudas de la administración. Todavía hay industrias azucareras en centro Europa que utilizan el carbón como fuente de energía, otras el gasoil o el gas natural como es nuestro caso, que desde finales del año pasado ha visto como el precio se multiplicaba por varios dígitos. La situación actual es ciertamente complicada, no en vano el coste energético es el segundo más importante para la industria azucarera en su escandallo de costes, justo por detrás del coste de la compra de remolacha como materia prima necesaria. Esperemos una solución global para uno de los grandes retos de nuestro país en los próximos años.      

Sección: 

Provincias: