• El volumen de las exportaciones ha alcanzado los 36.367 millones de euros
  • La balanza comercial ha registrado un superávit de 3.466 millones de euros en 2013
 
Las exportaciones agroalimentarias han alcanzado la cifra record de 36.367 millones de euros. El Informe Sectorial 2014 de la consultora CESCE apunta que, en 2013, las ventas internacionales crecieron un 3,75%, lo que convierte a España en el octavo país que más alimentos exporta y el sexto más importante de la Unión Europa por volumen de exportación. 
 
El crecimiento de las exportaciones agroalimentarias permitió que la balanza comercial registrase un superávit de 3.466 millones de euros en 2013, unos 500 millones de euros más que la cifra alcanzada durante el período anterior. Unos resultados que también han sido posibles por la reducción del 0,8% de las importaciones, alcanzando dos años consecutivos a la baja. 
 
Los principales destinos de las exportaciones españolas siguen siendo los países de la Unión Europea, los cuales representan el 76% del total de las ventas internacionales del sector agroalimentario. No obstante, fuera de la región destaca la importancia de otros mercados como Estados Unidos y Rusia, pero el mayor repunte para el ejercicio 2013 ha sido el registrado en Japón, donde las ventas se incrementaron un 11,5%.
 
La consolidación de las exportaciones ha impulsado a la internacionalización del tejido empresarial español. En 2013, el número de empresas agroalimentarias con ventas en el exterior se incrementó un 5%, alcanzando un total de 12.726 compañías. Una cifra muy superior a las 9.981 empresas que existían en 2008.
 
La apuesta internacional agroalimentaria ha permitido a España consolidarse como el primer exportador mundial de aceite de oliva, así como el segundo en hortofrutícola en Europa (sólo detrás de Italia) y el tercer de carne de porcino en Europa (sólo detrás de Alemania y Dinamarca). 
 
El informe de CESCE apunta que, en términos de inversión extranjera, también hay un cambio de tendencia. El peso de la inversión proveniente de países europeos pasó de representar el 90% en 2012 al 73% en 2013. Un espacio que ha sido conquistado por los inversores provenientes de América Central y Sudamérica, que han multiplicado por seis su presencia y actualmente representan el 25,6% del total de la inversión extranjera.