
El brote de Enfermedad de Newcastle detectado a finales de diciembre en la provincia de Valencia continúa evolucionando y obligando a intensificar las medidas sanitarias en las explotaciones avícolas afectadas. Según la actualización oficial fechada el 2 de enero de 2026, las autoridades veterinarias de la Generalitat Valenciana han confirmado la aparición de tres nuevos focos en granjas de pollos de engorde situadas en el municipio de Llutxent, en la comarca de la Vall d’Albaida, todos ellos vinculados epidemiológicamente al foco primario notificado el 29 de diciembre en la misma localidad
La confirmación de estos nuevos focos refuerza la consideración del episodio como un brote activo que requiere una respuesta coordinada, inmediata y rigurosa, tanto desde el punto de vista sanitario como desde la gestión de riesgos para el conjunto del sector avícola.
Situación epidemiológica actual en Llutxent
El comunicado de prensa asegura que los tres nuevos focos se han detectado en explotaciones de pollos de engorde que presentaban un incremento anormalmente elevado de la mortalidad, uno de los principales indicadores clínicos de sospecha en este tipo de enfermedad. Las granjas afectadas cuentan con censos de 28.500, 16.500 y 20.100 pollos respectivamente, lo que eleva de forma significativa el número total de aves implicadas en el brote.
Las muestras recogidas por los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat Valenciana fueron analizadas en los laboratorios autonómicos CECAV y UASA, donde se confirmó mediante técnica PCR la presencia del virus de la Enfermedad de Newcastle. Esta confirmación analítica permitió activar de inmediato el protocolo sanitario establecido para este tipo de enfermedades de declaración obligatoria.
Todos los focos confirmados se localizan dentro de la zona de restricción ya establecida tras la detección del foco primario, lo que indica una propagación localizada pero persistente del virus en el entorno inmediato.
Vínculos epidemiológicos y origen del contagio
La nota de prensa dice que las encuestas epidemiológicas realizadas por las autoridades competentes apuntan a la proximidad geográfica como la causa más probable de introducción del virus en dos de los nuevos focos. En el tercer caso, se ha identificado un vínculo epidemiológico directo, ya que el propietario de la explotación afectada coincide con el de la granja donde se detectó el foco primario.
Este tipo de conexiones refuerza la hipótesis de una transmisión asociada a movimientos de personas, vehículos, materiales o a deficiencias en las medidas de bioseguridad, factores que suelen desempeñar un papel clave en la diseminación del virus entre explotaciones próximas.
Sacrificios preventivos y nuevas sospechas
Además de los focos confirmados, el comunicado de prensa asegura que las autoridades veterinarias han procedido al sacrificio preventivo de otra granja con un censo de 17.000 pollos de engorde, debido a su extrema proximidad a uno de los focos confirmados. Esta actuación preventiva busca reducir el riesgo de propagación del virus y cortar posibles cadenas de transmisión antes de que se materialicen nuevos contagios.
Asimismo, se mantienen abiertas dos sospechas clínicas adicionales en otras explotaciones de pollos de engorde situadas dentro de la zona afectada. Estas sospechas están siendo investigadas activamente por la Generalitat Valenciana, en el marco de la vigilancia reforzada establecida tras la detección del brote.
Medidas de control aplicadas según normativa europea
La nota de prensa dice que todas las actuaciones se están llevando a cabo conforme a lo establecido en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 de la Comisión, que regula las medidas de control y erradicación de enfermedades animales transmisibles. Entre las principales medidas adoptadas destacan:
La inmovilización inmediata de las explotaciones afectadas desde el momento de la sospecha, impidiendo cualquier movimiento de animales, personas o vehículos que pueda favorecer la diseminación del virus.
La realización de encuestas epidemiológicas exhaustivas para identificar el posible origen del brote y detectar explotaciones en riesgo por movimientos recientes.
El sacrificio de la totalidad del censo de las explotaciones afectadas, junto con la destrucción controlada de cadáveres, piensos y otros materiales que pudieran actuar como vectores del virus, todo ello en plantas de tratamiento autorizadas.
El establecimiento de una zona de restricción con un radio de 3 kilómetros como zona de protección y de 10 kilómetros como zona de vigilancia. Dentro de la zona de 3 kilómetros se encuentran, además de los focos confirmados, dos explotaciones comerciales activas, mientras que en el área de vigilancia de 10 kilómetros se localizan otras 37 explotaciones.
En todas estas explotaciones se están realizando inspecciones clínicas y controles de bioseguridad, además de proceder a la vacunación frente a la Enfermedad de Newcastle de todas las granjas incluidas en la zona de restricción.

Recomendaciones sanitarias del MAPA
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se insiste en la importancia de extremar las medidas de profilaxis sanitaria, haciendo especial hincapié en el uso de vacunas, incluyendo las granjas de pollos de engorde, y en el refuerzo de la bioseguridad en todas las explotaciones avícolas.
El comunicado de prensa asegura que se debe prestar especial atención a las medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, uno de los posibles reservorios del virus, así como a reforzar la vigilancia pasiva tanto en explotaciones avícolas como en fauna silvestre. Cualquier sospecha clínica debe ser notificada de inmediato a los servicios veterinarios oficiales para permitir una actuación rápida y eficaz.
Impacto y relevancia para el sector avícola
La evolución de este brote pone de manifiesto la elevada vulnerabilidad de las explotaciones intensivas ante enfermedades altamente contagiosas y subraya la necesidad de mantener protocolos de bioseguridad estrictos incluso en periodos sin incidencias sanitarias aparentes. El elevado número de aves implicadas, sumando focos confirmados, sacrificios preventivos y explotaciones en vigilancia, convierte este episodio en uno de los más relevantes registrados recientemente en la Comunidad Valenciana.
La situación sigue bajo seguimiento permanente por parte de las autoridades autonómicas y estatales, y cualquier cambio en el estado epidemiológico será comunicado oficialmente. Mientras tanto, el sector permanece en alerta, consciente de que la rapidez en la detección y la contundencia en las medidas son factores clave para contener la propagación del virus y minimizar su impacto sanitario y económico.










