El descenso de precios de los productos de gran consumo, del 1,1%, empujó a los consumidores a comprar el 0,7% más, dos puntos más que el año anterior, según se desprende del último informe de la consultora Nielsen.
 
No obstante, el conjunto del mercado, estimado en 70.000 millones de euros, ha experimentado un retroceso del 0,4% en 2014, aunque en volumen, después de dos años de caídas, consigue recuperarse, con un incremento del 0,7%.
 
Los productos frescos, principal caballo de batalla de la gran distribución, han cobrado relevancia en 2014. Con un descenso medio del 1,8% en su importe final, las compras de productos incrementaron un 0,6% en volumen de ventas.
 
Las compras de frutas y verduras fue lo que más creció, el 2,9% y el 1,8%, respectivamente, gracias a un descenso de precios en torno al 5%. Por su parte, los envasados también se abarataron de media el 0,8%, el mismo porcentaje de aumento de compra por parte de los consumidores.
 
“Los precios han caído un 1,1% debido a que las marcas han bajado sus precios o a que los consumidores eligen marcas más baratas”, asegura Alfonso Delgado, responsable de nuevos mercados de Nielsen.
 
No obstante, los españoles no han percibido este descenso de precios. De hecho, tres de cada cuatro creen que la alimentación se ha encarecido. Esta paradoja tiene su explicación en que la renta disponible de los hogares españoles no ha mejorado sustancialmente en 2014, por tanto su capacidad de gasto ha seguido estando muy limitada.
 
Estas dificultades económicas propician que dos de cada tres consumidores reconozcan comprar sólo lo justo y prescindir de lujos. Además, otro 66% de consumidores afirma conocer el importe de la de los productos que compra y darse cuenta de los vaivenes de precios. Es la hipersensibilidad al precio que ha adquirido a raíz de la crisis y con visos de quedarse cuando la situación mejore.
 
“El consumidor ajusta su presupuesto para que la cesta de la compra sea más barata”, explica Delgado. En concreto, el 61% de los consumidores busca las promociones cuando llega a la tienda.
 
Es por ello que el porcentaje de productos en promoción ha aumentado. El 21,2% de las ventas de gran consumo se realizan en promoción, lo que supone un 11,4% más en valor.
 
El adalid de las promociones son las marcas de fabricantes. El 28% de ellas realiza este “esfuerzo”, frente al 12% de las marcas de distribución.
 
Fuente: financial food