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  • En el seno de la Feria Internacional de Producción Animal (FIGAN) que se celebra en Zaragoza, la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos, INPROVO presentó el trabajo realizado en el primer año de la extensión de norma con el objetivo de promocionar el consumo de huevos y de mejorar la reputación sectorial.

En el marco de la Feria Internacional de Producción Animal (FIGAN) que se celebra estos días en Zaragoza, la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos, INPROVO, ha expuesto la necesidad de ayudas a la reconversión y plazos que garanticen la viabilidad del sector del huevo en España, ante la propuesta legislativa recientemente anunciada por la Unión Europea, para eliminar progresivamente el uso de sistemas de jaulas, como parte de su estrategia “De la Granja a la Mesa”.

Inprovo ha celebrado este viernes una sesión informativa para operadores del sector, para hablar, entre otros temas, sobre la estrategia de la Unión Europea para la producción agroalimentaria, y de los nuevos retos a los que se enfrentará el sector del huevo en España en los próximos años.

La avicultura de puesta  española es una de las más modernas y dinámicas de la UE, y facturó en 2020 1.056 millones de euros en ventas para consumo,  un 17,5% más que en 2019, lo que representa el 1,33% del valor del sector de la alimentación en nuestro país.  España se ha consolidado como el cuarto productor de huevos de la UE, con  47,1 (49) millones de gallinas ponedoras, genera unos 15.000 puestos de trabajo directo y en torno a los 60.000 empleos indirectos, y  en 2020 exportó más de 30.000 toneladas de huevos y ovoproductos a países terceros.

INPROVO señala que el compromiso de la UE con la eliminación de las jaulas debe acompañarse de medidas a nivel nacional, para ayudar a los productores a acometer las inversiones necesarias para la reconversión de las granjas. Además, afirma que es imprescindible garantizar que los mayores costes de producción se podrán repercutir en los precios de venta en origen, y que no habrá competencia desleal con huevos y ovoproductos de países terceros que no cumplen con las mismas exigencias del Modelo Europeo. Solo así podrá afrontarse el futuro con garantías de viabilidad y competitividad del sector.

“Desde 2012 el sector español ha acometido importantes inversiones para adaptar sus instalaciones a la norma, y en muchos casos todavía no se han amortizado. Eliminar las jaulas para las gallinas ponedoras en España supondrá un coste estimado de 1.000 millones de euros, equivalente a la facturación de un año del sector. Un objetivo tan ambicioso solo se conseguirá contando con plazo suficiente para permitir una adaptación progresiva de las granjas y del mercado, acompañado de ayudas económicas. Es imprescindible contar con una evaluación de impacto completa, basada en evidencias científicas y técnicas sólidas, que ayude a entender los riesgos, costes y necesidades que implica la norma para el sector” afirmó Enrique Díaz Yubero, director de INPROVO.

Las organizaciones representativas del sector que integran INPROVO proponen mantener un diálogo constructivo con todas las partes implicadas para que  la transición a sistemas sin jaulas no comprometa la viabilidad de la producción de huevos española. Es necesario involucrar en este proceso  a los gobiernos central y autonómicos,  a los eslabones de la cadena del huevo (distribución alimentaria, industria y HORECA) y a los consumidores, y alcanzar un compromiso social para que la adaptación del sector a las normas sobre bienestar animal sea responsabilidad de todas las partes implicadas y tenga como objetivo garantizar la sostenibilidad del tejido productivo nacional en el tiempo.   

En la sesión que INPROVO ha organizado esta mañana en FIGAN se ha expuesto el trabajo realizado en  el primer año de implantación de la extensión de norma,  entre septiembre de 2020 y agosto de 2021, para promocionar el huevo a nivel nacional e internacional, y mejorarla reputación sectorial.

Según José Luis Palma, asesor legal de INPROVO “disponer de una extensión de norma supone hallarse en la más avanzada posición sectorial agroalimentaria, ya que se ha  convencido a todas las partes involucradas en el proceso de producción (productores y transformadores) de la necesidad de aunar esfuerzos para conseguir objetivos comunes”.

El desarrollo de las funciones de las interprofesionales dotadas de extensiones de norma ha sido una constante jurídica en los últimos tiempos, especialmente por la favorable acogida administrativa y jurisdiccional a las propuestas  de tales sectores. La Unión Europea contempla en la Política Agrícola Común (PAC) aumentar progresivamente las facultades de las organizaciones interprofesionales agroalimentarias.

INPROVO presentó en FIGAN su Plan Estratégico de Comunicación para los próximos 3 años, basado en dos ejes: poner en valor el papel del huevo en la alimentación española, promoviendo su consumo entre los diferentes grupos de edades de nuestra sociedad y el  del sector y su firme compromiso con la calidad, la seguridad, el bienestar animal y la sostenibilidad. Se presentaron también las líneas generales de la campaña de comunicación que espera arrancar en las próximas semanas.

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