Eduardo Mongil - Agronews CyL
  • ASAJA y la alianza UPA-COAG han congregado a cientos de manifestantes frente a la sede de Exolum en Santovenia de Pisuerga para mostrar su malestar con las petroleras y exigir que se le ponga un tope al coste de los carburantes.

Las organizaciones agrarias de Castilla y León se han unido este jueves para decir basta a la subida de precios de los carburantes, que pone en peligro la viabilidad del trabajo de muchos profesionales del campo.

Frente a la sede de Exolum en Santovenia de Pisuerga (antigua CLH) ASAJA y la alianza UPA-COAG han reunido a alrededor de 400 manifestantes, que han desafiado a la lluvia para mostrar su malestar mediante gritos, petardos y silbidos. En la zona, un importante dispositivo de la Guardia Civil ha impedido que los convocados cortasen el paso a los camiones cisterna que se dirigían esta mañana al centro logístico de hidrocarburos.

Donaciano Dujo, presidente de ASAJA en Castilla y León, ha abierto el turno de declaraciones, y ha querido “reivindicar un precio justo” de los carburantes, y a recordar la enorme subida del coste de estos en comparación con el año pasado. “El litro de gasóleo profesional estaba en estas fechas de 2021 en 0,80 euros, hoy está en 1,60. La media de gasto de una explotación de la región es de unos 15.000 litros al año, y el gasto ha pasado de 12.000 euros a 24.000”.

Dujo ha remarcado que la rentabilidad de las explotaciones pasa porque los costes de producción no sean abusivos y ha enfatizado que “la ruina de los agricultores es el beneficio de las petroleras como CHL, y también del Gobierno con los impuestos. El tractor se para, no se nos permite trabajar. La sociedad va a tener los alimentos muy caros. Hay que ponerle techo al precio, y el Gobierno tiene que bajar los impuestos”.

El secretario general de UPA en Castilla y León, Aurelio González, ha calificado la situación actual como “totalmente abusiva”, y ha apuntado a empresas como BP, que el año pasado obtuvo unos beneficios de 6.500 millones de euros, a Repsol, que obtuvo 2.500 millones, y a Cepsa, que obtuvo 700 millones.

“Estamos pagándolo los trabajadores del campo y toda la sociedad. Necesitamos el gasóleo profesional para seguir produciendo alimentos, no lo usamos para ir de vacaciones, sino para trabajar”, ha indicado, y también ha reclamado la intervención directa del Ejecutivo para controlar los costes. “Pedimos al Gobierno que regule con una ley o una orden para que tengamos un precio social del gasóleo agrícola, lo necesitamos para ya. Necesitamos que estas industrias dejen de ser tan especuladoras. Esos beneficios de las petroleras hay que regularlos por ley”.

Por último, Lorenzo Rivera, coordinador regional de COAG ha criticado duramente actitud de las petroleras, y también ha solicitado la intervención de los precios del gasóleo. “Lo de las petroleras es una vergüenza. Ellas desbordan beneficios y los demás nos vamos a la ruina. Cepsa en un trimestre ha ganado en un trimestre casi tanto como en 2018, y si los beneficios de Repsol continúan al mismo ritmo todo el año, doblarían los beneficios de 2021. La solución es la Intervención del mercado de la energía y de los combustibles”.

Además, Rivera ha recordado la mala campaña cerealística de este año, en el que la media es de 2.000 kilos de producción por hectárea, con ingresos de 400 euros por hectárea cuando los  costes fijos son de 1.000, lo que supone que muchos agricultores van a perder dinero. “A pérdidas no podemos trabajar mucho tiempo”, ha sentenciado el coordinador de COAG.

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